El rol de los abogados en internet
Cuando Carlos me propuso celebrar un First Tuesday sobre abogados e internet, mi primera reacción fue de cierta cautela. Si le preguntas a cualquier emprendedor o empresario relacionado con internet cuál es su valoración sobre el papel de los abogados en el sector, la mayoría te darán una respuesta negativa.
Algunas de las críticas más comunes que se nos suele hacer son que dificultamos y ralentizamos las operaciones, que no entendemos los negocios de nuestros clientes y, sobre todo, que somos unos buitres que nos aprovechamos de las desgracias de los demás.
No estoy de acuerdo con muchas de estas acusaciones, pero reconozco que algunas tienen una base muy real; en un ejercicio de autocrítica, debo reconocer que muchos abogados tendemos a intentar salvar nuestro trasero antes que el de nuestro cliente, sobre todo cuando no conocemos el tema del que estamos tratando. Y éste es un mal muy común cuando se aúnan dos mundos tan alejados como el del derecho y la tecnología.
Las lógicas binarias y boolenas casan muy mal con un mundo basado en la dialéctica, la discusión, la argumentación y la interpretación. Recuerdo que cuando creé mi primera empresa, mi socio Javier, ingeniero informático, se desesperaba porque nunca conseguíamos darle una respuesta concreta a sus preguntas. Cada vez que escuchaba un “depende” se tiraba de los pelos, porque estaba acostumbrado a reglas y sentencias cerradas yabsolutas.
Con el tiempo, te das cuenta de que lo que realmente necesitan las empresas no son análisis, sino recomendaciones basadas en la experiencia. Necesitan un sí o un no, acompañado, como mucho, por una recomendación acerca de cómo ejecutar esa operación, cerrar ese acuerdo o llevar a cabo una campaña, una contratación o cualquier otro acto que ya ha decidido o que, simplemente, no tiene más remedio que hacer.
Por eso es tan importante la especialización y la experiencia en el mercado. Yo intento no meterme en camisa de once varas y no tratar temas que desconozco, por eso cuando no sé de algo, lo digo y siempre intento recomendar a abogados que saben más que yo o que ya han llevado casos similares.
El rol de los abogados que trabajamos todos los días con empresas es ayudarles a llevar a cabo su actividad de la forma más segura, más rápida y más eficiente posible, dentro de la legalidad; tenemos que estar a su lado, apoyando sus negocios, entendiendo cuáles son los aspectos más importantes de su actividad y aquellos que son susceptibles de generar incidencias desde un punto de vista legal, para evitarles problemas en el futuro.
Un abogado no puede ser alguien que constantemente pone obstáculos a la actividad de una empresa; como profesionales independientes, nuestra intervención termina en el momento en que el cliente debe adoptar la decisión, pero tenemos que ser capaces de darle elementos de juicio para permitirle tomarla de forma consistente y fundada en derecho. Ahí es donde reside nuestro valor añadido como profesionales, en la capacidad de contribuir con nuestra experiencia y conocimiento a la toma de las decisiones críticas de una empresa.
Yo soy de los que piensan que un buen abogado puede contribuir de forma determinante al crecimiento y consolidación de un negocio.
Y tú ¿qué opinas?
Canción del domingo: Nanas de la cebolla (J.M. Serrat)
Último domingo del segundo mes de la segunda década del siglo XXI. Mañana empieza marzo, el mes grande en la ciudad de Valencia. Desde mañana hasta el día 19, Valencia se convierte en una maraña imposible de puestos de churros y buñuelos, carpas y fallas, una especie de parque de atracciones gigantesco y maravilloso. Durante estas tres semanas Valencia modifica su fisonomía para convertirse en una aldea gigantesca volcada en sus fiestas mayores. Esto es lo más increíble de esta ciudad, su capacidad de ser muy grande y muy pequeña, casi al mismo tiempo.
La semana que hoy termina nos ha dejado noticias de todos los sabores, amargas y dulces, aguadas, insípidas, ácidas, agrias o, incluso, irreconocibles. Para mí, la noticia más amable ha sido el lanzamiento del nuevo proyecto musical de Joan Manuel Serrat, un homenaje a Miguel Hernández, precisamente en el año del centenario de su nacimiento (de Miguel Hernández, no de Serrat :)
Serrat es uno de los pocos genios así reconocidos de forma natural y generalizada. A diferencia de muchos de sus compañeros de generación, ha sabido superar las hechuras de la canción protesta y de la política para volar mucho más alto y dejarnos algunas de las composiciones más memorables de la historia de nuestra música. Ha cantado en catalán cuando se suponía que tenía que hacerlo en castellano y en castellano cuando le pidieron que lo hiciera en catalán; ha puesto música a poemas inmortales que, de otra forma, hubiesen caído en el olvido y ha puesto letra a los momentos más importantes de los últimos cuarenta años.
Para celebrar este nuevo lanzamiento, porque es una de las canciones favoritas de Gemmurrín y, sobre todo, en recuerdo del gran maestro oriolano, la canción del domingo 28 de febrero de 2010 es Nanas de la Cebolla.
Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.
La calidad y sincronización de la grabación no es la mejor pero, a cambio, os ofrezco el lujo de ver a ese Serrat apenas treintañero, interpretando los versos de Miguel Hernández desde dentro, con veneración, sintiéndolos de una forma que casi parece estar creándolos de nuevo.
Miguel Hernández escribió Nanas de la Cebolla para Josefina, su mujer, desde la cárcel, tras recibir una carta en la que ésta le contaba que ella y su hijo sólo podían comer pan y cebollas. Estas “coplillas“, como él las denominó en la carta que acompañaba el poema, en realidad son un canto agridulce, entre irónico y sombrío ante una situación difícil que, desde su celda, no podía solucionar, sino tan sólo tratar de consolar.
Alberto Cortez, quién compuso la música de la versión que interpreta Serrat, mantuvo el carácter intimista y agridulce del poema al crear una melodía tranquila y repetitiva, en la que los instrumentos van cobrando protagonismo a poco, creando una atmósfera de paz que invita a relajarse y a dejarse de llevar. Como una nana, posiblemente la más conocida y extendida de todas las que se han compuesto en nuestra lengua.
Serrat, Cortez y Hernández. No puedo dejaros en mejor compañía. ¡Que tengáis un fantástico domingo!
Canción del domingo: Anarchy in the UK (Sex Pistols)
Tercero domingo del segundo mes de la segunda década del siglo XXI. Sigue el frío y la lluvia. Este invierno se está haciendo más largo que el long tail de Todoexpertos ;) Sí, lo sé, protestar por el clima en Valencia es un insulto para los que vivís en Madrid, Bruselas o Helsinki, pero cada uno se queja de lo que tiene cerca, ¿verdad?
Para quejicas, nuestros políticos. En pocas ocasiones ha coincidido en un país un momento económico tan nefasto con un grupo de políticos tan abiertamente incapaces y poco dispuestos a solucionar los problemas si no es para obtener un rédito personal, ya ni siquiera un beneficio electoral. Recuerdo que hace meses me exasperaba al comprobar cómo los medios aceptaban de buen grado las cortinas de humo lanzadas por unos y otros ante casos gravísimos y meteduras de pata pueriles.
Son embargo ahora me siento avergonzado por cómo se tratan temas como la política económica, el empleo o la cultura, pero ya no me enfado. Somos un país de plañideras, de quieroynopuedos, de conformistas descerebrados. Si éstos son los políticos que nos merecemos, es porque hemos perdido definitivamente el norte, pero las opciones son sencillas: aguantarse o irse. Nadie nos obliga a vivir en España.
Yo he optado por aguantar aquí y seguir trabajando. Seguramente todo esto pasará pronto, simplemente porque, como bien sabe ZP, esta situación no puede continuar durante mucho tiempo. Alguien tiene que hacer algo, y ya que el gobierno se escuda detrás de los sindicatos, de los que es mejor no hablar, y la oposición simplemente no existe, esos “alguien” somos los otros, los que luchamos por crear y crecer.
Este gobierno no está dispuesto a ponernos las cosas fáciles, pero lo conseguiremos, saldremos adelante. Pero eso no quita que, en ocasiones, uno tenga ganas de enviarlos a todos a tomar por donde amargan los pepinos. Por este motivo, la canción de este domingo es Anarchy in the UK, de Sex Pistols.
I am an antichrist, I am an anarchist Don’t know what I want but I know how to get it I wanna destroy passerby ‘Cause I wanna be anarchy
Como padres y verdaderos promotores del punk más extremo desde Reino Unido, Sex Pistols fueron capaces de eclosionar y autodestruirse en muy poco tiempo, con canciones duras, agresivas y ácidas, casi siempre con una fuerte carga nihilista y de crítica social.
Anarchy in the UK es uno de sus mayores éxitos, una proclama contra el sistema sin distinción de clases, colores políticos ni de creencias. Queremos anarquía para destruir a los viandantes. Chúpate esa.
Sin embargo, mi álbum preferido de Sex Pistols sigue siendo The Great Rock and Roll Swindle, la banda sonora del documental homónimo, que, de hecho, se publicó tras la separación del grupo. El álbum incopora canciones de otras formaciones, como una versión de esta anarchy in the uk por un grupo de músicos callejeros franceses, así como versiones inéditas y algunas sorpresas como como la interpretación de My Way por parte de Sid Vicious o el Who Killed Bambi, con orquesta y Edward Tudor-Pole gritando desesperado “who killed Bambi!”.
Tal vez no sea un gran seguidor de Bakunin et alt, pero hay momentos y momentos, y anarchy in the UK supone un bálsamo reconfortante para superarlos. ¡Que paséis un buen domingo!
Canción del domingo: All that matters
Segundo domingo del segundo mes de la segunda década del siglo XXI. Esta semana ha vuelto el frío a Valencia, aunque sólo durante la noche y hasta poco después del amanecer. Aquí no suele hacer frío, y cuando lo hace se nos queda una cara de idiota bastante característica.
La semana que ahora acaba ha sido dura e intensa por muchos motivos. Proyectos que empiezan, proyectos que terminan y miles de oportunidades que pasan por delante y por detrás, y que apenas llegas a reconocer entre el ruido frenético que suponen las escasas veinticuatro horas de un día cualquiera.
Esta semana me han pasado muchas cosas, la mayor parte de ellas positivas y casi la totalidad han dependido en buena parte de mi voluntad e intervención. Es bueno ser capaz de conducir tu vida con cierta capacidad de control sobre tu entorno. Por desgracia, el hecho más relevante de la semana no ha dependido, ni podía hacerlo, de mi actuación ni de la de ninguna otra persona, pues fue el fallecimiento de una familiar de Gemma, muy cercana y aún más querida, tras un derrame cerebral fulminante.
Dedicamos mucho tiempo a pensar cómo va a ser nuestra vida, a hacer planes y a ejecutarlos con mayor o menor fortuna. Nadie cuenta en su propia ecuación, salvo en casos muy especiales, con la variable de que al día siguiente puedes haber dejado de existir y el abismo que se produce cuando un ser querido nos deja, provoca que el mundo se pare por completo. No hay más planes, simplemente esa sensación de que algo se ha roto y de que una parte de tu realidad ha cambiado para siempre.
Nuestros planes importan un carajo. Internet, el networking, los emprendedores, twitter, google y el resto de temas sobre los que suelo hablar aquí en realidad no importan un carajo cuando te plantas ante la evidencia de tu propia fragilidad. Por ese motivo, la canción del domingo va dedicada es All that matters, de Cliff Richard y va dedicada a Mª Ángeles, Adolfo y el resto de su familia.
We touch happiness, but we can’t hold her
Feelings come and disappear
I’ve known the laughter, I’ve cried those tears
I should know better after all these years
But I’m no wiser, I’m just older
Escuché All that matters por primera vez en el recopilatorio publicado por varios autores como tributo a Diana de Gales, tras su muerte en 1997. Pese a tratarse de uno de los grandes éxitos del cantante indio-británico como solista y tras liderar durante muchos años a The Shadows, es un tema que no destaca por ningún aspecto en especial; sin embargo, a mí me resulta muy reconfortante en momentos difíciles, cuando te planteas si todo lo que estás haciendo tiene sentido y cuáles deberían ser tus prioridades.
Hoy no es un buen día para mí, ni para la familia de Gemma, pero voy a intentar disfrutarlo todo lo posible. Nunca sabes cuándo la variable se convertirá en constante o cuándo el resultado va a tender a infinito, así que te aconsejo que hagas lo mismo: disfruta y piensa qué es lo importante para ti. Y que pases un buen domingo.
Canción del domingo: Sweet child o’ mine (Guns ‘n’ Roses)
Primer domingo del primer mes de febrero de la segunda década del siglo XXI. En Valencia ayer alcanzamos los 20 grados, un dato que va a entusiasmar a mi buen amigo Sebastiano. En apenas un par de semanas la ciudad se convertirá en una imposible sucesión de calles cortadas y barrios colapsados gracias a las Fallas, unas fiestas que aún no he acabado de entender pero que me encantan.
A raíz de la canción del domingo de la semana anterior, Welcome to the jungle, de Guns ‘n’ Roses, he pasado toda esta semana recuperando los grandes temas de la banda, que ha vuelto a ocupar un pequeño espacio en los 8Gb de mi Ipod. Guns ‘n’ Roses me recuerda a los primeros 90, a mis años de instituto en Alcoy y, curiosamente, me he enterado de que el día 20 de febrero se celebra una comida de reencuentro de antiguos compañeros de la época, cómo no, organizada a través de facebook.
Una cosa son los recuerdos y otra muy distinta nuestra realidad actual; puedo entender que haya gente a la que le apetezca reencontrarse con antiguos compañeros a los que hace quince o veinte años que no ve.
Sin embargo, a mí este tipo de reuniones no me va y tengo una máxima al respecto que aplico desde hace varios años: cuando has perdido el contacto con alguien durante quince años, lo más probable es que se deba a que te importaba un carajo. Y si hace quince años te importaba un carajo, imagínate lo que realmente te importa ahora.
Provocar un reencuentro quince o veinte años después constituye, por sí mismo, un ejercicio de hipocresía elemental. Supone actualizar tu imagen de un grupo de personas con las que en algún momento tuviste algo en común, añadiendo gafas, arrugas y kilos, suprimiendo pelo y tersura y constatando el cruel efecto de la gravedad sobre lugares comunes.
Por principios no acudo a cenas, comidas o actos varios de reencuentro. Prefiero dedicar ese tiempo a disfrutar de los amigos que el tiempo, la distancia y las circunstancias me han permitido mantener, pese a que se encuentran dispersos por todo el planeta. Sin embargo, no quiero perder la ocasión de dedicar la canción de este domingo, Sweet Child o’ Mine, de nuevo de Guns ‘n Roses, a mis antiguos compañeros de instituto de la Salle de Alcoy. Qué cojones, por los buenos tiempos. Ya buscaré otra canción para los malos, que también los hubo :)
She’s got a smile that it seems to me
Reminds me of childhood memories
Where everything
Was as fresh as the bright blue sky
Siempre me ha resultado llamativo que un grupo de super machos metaleros como Guns ‘n’ Roses tuviese entre sus grandes éxitos una canción que dice “if I’d stare too long I’d probably break down and cry“, pero imagino que volver la vista al pasado provoca un efecto booleano: nos puede convertir en piedra o en mantequilla.
En realidad, me hubiese gustado que la canción de este domingo hubiese sido “regresos inesperados” de Señor Mostaza, ya que representa bastante mejor mis sensaciones con respecto a este tipo de situaciones, pero ya estaba cogida (fue la canción del domingo 2 de noviembre de 2008), así que os dejo con Sweet Child o’ Mine, sin duda una de las canciones más representativas del siglo pasado, no sin antes desearos que paséis un gran domingo.
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No te acepto
La proliferación de nuevas redes sociales y comunidades online de todo tipo -generalistas, verticales, sectoriales, privadas y muchas más- provoca que sea necesario establecer criterios distintos de participación y admisión de contactos en cada una de ellas.
No hay nada peor que un newbie, recién llegado a una nueva red, que en vez de pararse a mirar cómo funcionan las cosas, irrumpen cual elefante en cacharrería, invitando a desconocidos, publicando información privada y, en general, pasándose por el arco del triunfo las normas no escritas de convivencia. Porque, si bien es necesario cumplir las normas de uso (TOS), aún más importante es aprender cómo se relacionan los usuarios de una red y qué uso hacen de ella.
Dado que el tiempo y la atención son recursos escasos, hace tiempo que decidí centrar mi actividad en tres redes o comunidades: facebook, linkedin y twitter. Por motivos varios mantengo activos -y, en ocasiones, incluso actualizados- mis perfiles en muchas otras redes, como Viadeo, Sónico, A Small World, Xing, Friendster, Spoke y, por supuesto, Tuenti, pero me he dado cuenta que los resultados que he obtenido, personal y profesionalmente, en estas redes no me han compensado el esfuerzo.
Tras varios años de uso de facebook, linkedin y twitter, mis normas particulares de aceptación de usuarios en cada una de ellas son las siguientes:
- facebook = amigos. En facebook no acepto a desconocidos, negocios, contactos profesionales ni personas con las que no tenga una relación cercana o personal. No utilizo facebook para hacer negocios, sino para mantener el contacto con la gente a la que aprecio. Ignoro casi el 100% de las solicitudes de amistad y todos los días elimino “amigos” que no me aportan nada, me invitan a grupos absurdos o me spamean con sus negocios. Lo sé, a este paso pronto me quedaré sin amigos y quizá ésta sea la única forma de sucumbir a mi tentación diaria de cancelar mi cuenta definitivamente :)
- linkedin = trabajo. Linkedin es el lugar perfecto para conocer y relacionarte con tus partners, clientes y colaboradores. Hay muy poco ruido, ahora quizá más desde que se permite integrar el feed de twitter, y todo está enfocado a facilitar el networking profesional. Acepto a todos mis contactos personales y profesionales e, incluso, a gente que no conozco siempre que (i) tengan perfiles interesantes y (ii) no parece que vayan a molestar a mi red de contactos. Mi perfil de linkedin es al que más tiempo dedico.
- Twitter = información. Twitter es la mejor fuente de información en tiempo real que existe. Intento seguir a entre 90-110 personas siguiendo criterios objetivos, es decir, no por mi relación personal con ellas sino por la calidad de sus tweets. Me molestan mucho los namedroppers, los spammers (#FF), la gente que se mete en conversaciones ajenas sin conocerte ni aportar valor y los que twittean cosas como “te escribo en abierto porque no me sigues”. Si no te sigo será por algo, ¿no crees?
Aunque tengo muy claro cómo interactuar en estas redes, me surgen algunas dudas en otros casos, como el de foursquare, un sitio que te permite indicar en tiempo real dónde estás y publicar trucos y recomendaciones. Por una parte, creo que no debería aceptar a cualquiera porque no me gusta exponer públicamente mi actividad personal, pero por otra parte se trata de una comunidad de prescriptores, por lo que sólo me aporta valor en la medida en que comparta información con mucha gente. Si dentro de un par de años sigo utilizando foursquare (o algún sistema parecido) os explicaré mis experiencias.
Y tú ¿has decidido a quién vas a aceptar en tu red?
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Canción del domingo: El imperio contraataca (Los Nikis)
Penúltimo domingo de enero. En Valencia apenas nos quedan unas semanas de frío moderado y ya puedes encontrar a mucha gente comiendo e, incluso, cenando en terrazas. En Valencia se vive muy bien, yo que tú me lo pensaba :)
De hecho en España se vive bastante bien en casi cualquier sitio y eso, junto a nuestra situación geopolítica y a otros factores que no vienen al caso, nos ha convertido en un objetivo apetecible para las mafias de la inmigración. Durante esta última semana se ha hablado mucho sobre el tema a raíz de la negativa de Vic y Torrejón de Ardoz a empadronar a inmigrantes sin papeles.
España mola, pero no es jauja. Aquí se puede vivir bastante bien, pero no somos un imperio, como Estados Unidos, ni una superpotencia, como China. Para entrar, trabajar y vivir en China o Estados Unidos tienes que pasar por un buen número de trámites, algunos más vejatorios que otros, y aún así siempre sientes que en cualquier momento puedes estar incumpliendo alguno de los requisitos y un señor con gafas oscuras te va a meter en un avión de vuelta a tu casa.
Sin embargo, todo esto tiene bastante sentido. La demanda de permisos en Estados Unidos es infinitamente superior a la oferta, y allí el mercado es Dios. En China se controla todo y no vayas de listillo porque no se andan con chorradas.
Aquí en España somos más de ir por casa. De manga ancha y que la mano derecha no sepa lo que hace la izquierda. Decimos que hay que expulsar a los que no tienen permiso para quedarse, pero luego les permitimos que se empadronen. Pagamos pensiones, prestaciones y subsidios de todos los sabores, coberturas sanitarias y hasta ayudamos a los bancos y a los países en vías de desarrollo, pese a que nuestra población activa mengua y empieza a ser claramente insuficiente para pagar todas las fiestas.
Entonces subimos los impuestos, para desincentivar a los pocos que aún trabajan y contribuyen a las arcas del Estado en lugar de chupar del bote. Y la culpa, encima, es de los empresarios. Con dos cojones.
Nosotros no somos un imperio, ni una superpotencia, pero tampoco se trata de echar por la borda todo lo que hemos tardado décadas en conseguir. Por eso la canción del domingo es “el imperio contrataca” de los Nikis.
Con los Austrias y con los Borbones perdimos nuestras posesiones esto tiene que cambiar, nuestros nietos se merecen que la historia se repita varias veces
Cuando los Nikis grabaron este tema, en 1985, la transición estaba aún a la vuelta de la esquina y todavía había mucho, casi todo, por hacer. “El imperio contraataca” fue, entonces, una crítica a la situación en que se encontraba España en ese momento, ya que era ridículo compararnos con los países de nuestro entorno.
Nuestra situación ha cambiado mucho durante los últimos veinticinco años. Hemos ganado el mundial de baloncesto por veintitrés puntos -”mira cómo gana la selección, España está aplastando a Yugoslavia por veinte puntos arriba“- y Yugoslavia ya no existe. Miles de inmigrantes llegan cada año a Canarias en pateras “Cambia el rumbo de la evasión, de Cuba van directos a Canarias y ya no van a Florida”, aunque a este respecto hay mucho menos que celebrar.
En España no somos un imperio ni una superpotencia. Somos un país que ha corrido mucho y al que ahora le flaquean las fuerzas. Por eso está bien recordar de vez en cuando de dónde venimos y quiénes somos. Hace veinticinco años nos descojonábamos de nosotros mismos y de nuestras aspiraciones. Ahora nos hemos convertido en un hatajo de plañideras sin sangre, incapaces de reaccionar frente a una situación adversa.
Aunque cada vez somos más los que nos avergonzamos de las cosas que hacen y dicen nuestros políticos, de todos los sabores, y de las situaciones absurdas que se producen en casi todos los ámbitos, creo que tenemos que seguir empujando. No podemos perder en unos pocos años lo que nos ha costado décadas conseguir.
Que pases un buen domingo. Y descansa, mañana estaré esperando tu pequeña contribución para cambiar las cosas :)


