Derecho, internet et alt

El blog de Luis Gosalbez


Canción del domingo: I’d rather dance with you (Kings of convenience) 0

Posted on mayo 11, 2014 by admin

Segundo domingo del quinto mes del quinto año de la segunda década del siglo XXI. 11 de mayo de 2014. Hace una semana andaba por la calle vestido de custodio de Mossen Torregrosa, un párroco del siglo XIII, en el fragor de la batalla de los Moros y Cristianos de Alcoy. Ayer ganó Eurovisión una mujer barbuda. No me diréis que no ha sido una semana entretenida.

Esta mañana he leído un par de sesudas reflexiones sobre lo que significa que una señora con barba gane Eurovisión. Mucha gente habla sobre integración, reconocimiento o, incluso, de normalidad. A mí no me gustan las señoras barbudas. Cada uno es dueño de su capilaridad pero también lo es de sus gustos y a mí una señora con barba no me parece algo normal pero vaya, que no tengo nada en su contra. También se está poniendo de moda -otra vez- que las señoras cultiven la pelambrera de las axilas y me inquieta imaginar un verano de playas repletas de Melenas Sobaqueras Modernas . Yo, por si acaso, colocaría carteles en las playas con la leyenda “¡Peligro MSM!”.

Si quitamos de la ecuación las variables estrictamente tecnológicas, soy una de esas personas que, cuando detecta una moda, ya está completamente pasada de ídem; por eso no sigo las modas o al menos no lo hago conscientemente, pero no por rebeldía (las modas, en sí mismas, son actos de rebeldía contra la inteligencia), sino por mero desconocimiento. Si ahora quisiera ir de moderno, me compraría unas gafas de madera con cristales polarizados, una camisa de cuadros, una máquina de coser o unas new balance. No os digo más para no incitar vuestra vergüenza ajena.

Ojo, no me refiero a la moda como una tendencia estilística, sino como una manifestación cultural seguida por un grupo de modernos descerebrados que se sienten  distintos por ser idénticos entre ellos. La moda es una consecuencia de la revolución industrial; al fin y al cabo, si vives en un núcleo habitado y no quieres pasar el día en la cárcel, tienes que vestirte todos los días, y si no tienes la suerte de que tu ropa como el traje de ironman, tendrás que comprar algún trapito de vez en cuando.

Pese a todo, creo que para ser moderno no es necesario ser gilipollas. En algunos ámbitos hay modernos que molan y que son capaces de crear tendencia o distinguirse de los demás sin enseñar las tetas, como es el caso de Kings of Convenience, que consiguen componer canciones deliciosas fuera del mainstream, que acaban convirtiéndose en hits mundiales, como sucedió con este “I’d rather dance with you”, cuyo vídeo obtuvo el premio europeo de la MTV en el año 2004 (sí chatos, hace diez añazos):

Even if I could hear what you said,
I doubt my reply would be interesting for you to hear.
Because I haven’t read a single book all year,
and the only film I saw, I didn’t like it at all.

Kings of Convenience es un dúo formado por Erlend Øye y Eirik Glambek Bøe, dos noruegos -cómo no- de Bergen que han conquistado al mundo con un estilo indie folk-popero heredero de los mejores Simon & Garfunkel o Belle & Sebastian , adaptado a los tiempos que corren, o mejor dicho, a los que corrían, porque hace 5 años que no sacan un nuevo disco, ni se le espera próximamente.

Ya he hablado algunas veces en esta sección de Erlend, que además de cofundar KOC y de una carrera en solitario interesante (la prima estate fue mi canción del verano pasado), colabora y produce otros grupos como Kakkmaddafakka, que también habéis conocido por aquí. Si queréis escucharle en directo, este verano tenéis una oportunidad inmejorable en el festival Bona Nit Barcelona.

Este “I’d rather dance with you” no sólo es un tema divertido y característico del estilo de los KOC, sino que además consigue crear una complicidad especial a través del vídeo. Seguro que ya lo habéis visto y que, si no es así, la próxima vez que lo comentéis con alguien hacéis referencia al tipo de las gafas que baila raro con un montón de niñas con tutú.

Kings of Convenience tiene una capacidad que he visto en pocos grupos para crear canciones inolvidables y evocadoras de sensaciones y lugares muy distintos. A mí me han acompañado en muchos de los buenos momentos de los últimos dos años y por eso os recomiendo que les escuchéis con cariño y que les incorporéis a vuestro acervo musical.

Disfrutad de Erlend y Eirik y pasad un domingo cojonudo, salvo si estáis planteándoos hacer calceta o poneros un gorro de lana para ir a la playa. En ese caso, o tenéis 85 años o, bueno, seguramente no habréis llegado a leer este post hasta el final.

Canción del domingo: Loser (Beck) 0

Posted on febrero 02, 2014 by admin

Primer domingo del segundo mes del quinto año de la segunda década del siglo XXI. 2 de febrero de 2014. Como te descuides llegará diciembre y otra vez habrás incumplido los propósitos de mierda que hiciste para este año, así que tienes mi bendición para dejar de leer este post y -no sé- apuntarte a una academia online de klingon o vomitar los cinco croissants que te has embutido entre pecho y espalda, gordito.

Esta semana varias personas me han preguntado por qué escribo sobre temas personales en este blog; en su opinión, sería mucho más interesante que hablase sobre inversión, startups, cookies, pactos de socios o internacionalización de empresas y no les falta razón. Vale, reconozco que me molesta un poco pensar que mis canciones del domingo y demás posts personales no os interesan, pero hay que saber aceptar las críticas. Cabrones. Ejem.

Cuando creé este blog en 2006 (aquí mi primer post, aquí unos amigos) decidí utilizar el altisonante lema Derecho, Internet et alt, porque pensaba que éstos serían los temas sobre los que escribiría. Por aquel entonces llevaba 2 años arrancado e-contratos con Javi y Jordi, sabía muy poco sobre blogs y me parecía una buena idea compartir mis pequeños aprendizajes profesionales con lo que entonces se llamaba la blogosfera (OMFG).

Ocho años después he descubierto que no me gusta escribir sobre derecho ni sobre internet aquí. Ya escribo sobre estos temas muy de vez en cuando en el blog de metricson y, sobre todo, hay gente que escribe sobre estas cosas en un montón de sitios: abogados que se torturan por ser los primeros en comentar una nueva sentencia que jamás podrás utilizar siquiera como referencia; geeks que pueden explicar tecnologías ignotas y privarnos de la magia que envuelve cada nuevo dispositivo que sale al mercado; economistas que entienden la crisis y saben cómo salir de ella, como si realmente se pudiese salir de la crisis, cual infecta cloaca repleta de tortugas ninja. Toda esa mierda, ya me entendéis.

Quizá a vosotros os encante descubrir un post interesantísimo sobre la cuarta vuelta de tuerca de un artículo de la repugnante Ley de Emprendedores un domingo a mediodía o un análisis brillante sobre la volatilidad de las bitcoins un jueves a las 12 de la noche, pero a mí me gusta pensar que hay una vida ahí fuera esperando, y eso que me encanta mi trabajo, en su justa medida.

Os cuento todo esto porque tengo un catarro de dimensiones bíblicas y el viernes, cuando era evidente que la cosa iba a peor, me descubrí a mí mismo a punto de alegrarme por pasar el resfriado durante el fin de semana y poder arrancar la semana próxima ya recuperado.

Eso sí que no.

Este fin de semana tenía unos planes cojonudos con amigos en Alcoy y en lugar de eso me he quedado en la cama despellejándome la garganta de tanto toser. ¡Y pensar que estuve a punto de alegrarme!

Hay que ser un perdedor para alegrarse por pasar un fin de semana enfermo para poder trabajar el lunes.

Hay que ser un perdedor para renunciar a disfrutar de la gente de tu alrededor a cambio de unos cuantos retweets de mierda y, quizá, un nuevo cliente que realmente no necesitas.

Hay que ser un perdedor para pasar el día comparándose con otros para ver quién la tiene más larga.

Por eso, para que no se me olvide lo fácil que es convertirse en un perdedor cuando lo tienes todo a favor -y si no que se lo digan al Barça, que ayer palmó 2-3 contra el Valencia en casa-, la canción del domingo es Loser, de Beck.

In the time of chimpanzees I was a monkey
Butane in my veins so I’m out to cut the junkie
With the plastic eyeballs, spray paint the vegetables
Dog food stalls with the beefcake pantyhose

Algunos cuentan que Bek David Campbell (Beck) escribió esta canción a modo de chiste para uno de sus amigos que se pasaba el día llamándole perdedor. Lo cierto es que, con su estilo hiphopero lo-fi cachondo, fue uno de los himnos de la primera generación X, la de Nirvana, Radiohead, Soundgarden, Alanis Morrissette (cuando molaba), Blind Melon o Stone Temple Pilots, aunque a Beck esta calificación nunca le gustó demasiado.

En apenas unos días se publica Morning Phase, el nuevo LP de Beck, tras 5 años de espera, así que es un buen momento para recordar un tema que seguro que has escuchado en un montón de fiestas, películas y momentos importantes de tu vida durante los últimos 20 años.

Ya has visto, es muy fácil convertirse en un perdedor. Yo hoy me quedo en casa porque no tengo más cojones que descansar y recuperarme, pero si puedes salir a tomar una caña por mí, hazlo y cuéntamelo. Prometo hacer lo mismo por ti en cuanto deje de toser como un perro tísico :)

Que paséis un gran domingo.

Canción del domingo: God save the Queen (Sex pistols) 1

Posted on diciembre 29, 2013 by admin

Quinto domingo del último mes del cuarto año de la segunda década del siglo XXI, 29 de diciembre de 2013. Último domingo del año 2013; no va más, hoygan. Si @TheTweetOfGod (este tweet es buenísimo) y la mayoría de mis clientes están en lo cierto, el mundo se acaba pasado mañana, así que hoy es un buen día para hacer todo lo que tienes pendiente. No sé, ya me entiendes, bajar la basura, llamar a tu madre, aprender chino, nadar entre tiburones. Pero, eh, recuerda que sólo tienes tres días, así que vas a tener que sudar la camiseta.

Como todos los años por estas fechas, tengo la cabeza como un balón de Nivea, intentando organizar mil ideas que buscan una oportunidad para colarse en la agenda. Seguro que os pasa algo parecido, pese al hecho indiscutible de que hacer este ejercicio en función del calendario y no de las necesidades de cada uno es una absoluta gilipollez; reconozcámoslo, somos una masa de imbéciles, pero a veces incluso los menos brillantes tenemos momentos de aparente lucidez.

Si vas a hacerlo, hazlo bien. Olvídate de objetivos o propósitos que sabes que no vas a cumplir. No intentes dejar de fumar, adelgazar y hacer deporte, todo al mismo tiempo. No vas a aprender a hablar inglés o ruso o, qué se yo, sánscrito, en un año, ni tu vida va a ser mejor si lo consigues. Mi propuesta es que adoptes actitudes distintas, que hackees tu estado mental. Eso sí que es un reto y a mí me ha funcionado bastante bien hasta ahora. No es un consejo, es una propuesta, ya sabes lo que opino de los consejos. Me explico.

Para mí, las actitudes son estados mentales (los mindsets de toda la vida), una forma de abordar el día a día con un enfoque y una perspectiva especial que hacen que las cosas, poco a poco cambien. Las actitudes, en mi pequeña cosmogonía, son las impulsoras del cambio y la innovación en la toma de decisiones personales y profesionales.

Por el contrario, los propósitos son la manifestación más o menos concreta de esas actitudes, materializadas en objetivos tangibles o cuantificables. Aprender un idioma nuevo, apuntarse al gimnasio, dejar de fumar o comer menos carbohidratos (no entiendo nada de estas cosas), son propósitos, inspirados en actitudes distintas en materia de salud o superación personal o profesional.

Es muy fácil definir un propósito; también es muy fácil cumplirlo o incumplirlo y seguramente hacerlo no afectará a tu vida. El verdadero reto consiste en mantener una actitud específica en situaciones distintas, incluso en rutinas que ya forman parte de tu vida y que vas a tener que cambiar por coherencia.

Os pongo un ejemplo: este año voy a ser más cuantificador, optimizador y ejecutor; probablemente sean los tres atributos más ajenos a mi forma de ser que he podido identificar, pero  mi vida ahora mismo es una concatenación incontrolable de sprints, viajes y bolas de nieve que en algún momento hay que mantener en unos parámetros razonables; de controlar, por el momento, ni hablamos.

2014 me parece un buen año para empezar a poner ciertas cosas en orden, empezando por uno mismo. Va a ser un año divertido, intenso, motivador y contra natura. Mola. ¡Vamos allá! Y para celebrar el fin de la anarquía, la canción del domingo es una oda al nihilismo y, al mismo tiempo, uno de los principales himnos del punk anarquista: God save the Queen, de Sex Pistols.

When there´s no future,
How can there be sin?
We´re the flowers in the dustbin,
We´re the poison in your human machine
We´re the future, your future

No me vengáis ahora con historias. Seguro que con 16 años también habéis cantado este no future a voz en grito en un tugurio de mala muerte mientras luchabais para evitar que se derramasen los últimos tragos calientes de la única cerveza que os podíais permitir esa noche. Y si no es así, peor para vosotros. En mi caso, el tugurio era un local bastante digno pero suficientemente oscuro llamado Hobby, en mi Alcoy natal y recuerdo perfectamente la sensación de salir de allí, ya de día, acompañado por los últimos compases de Sweet Caroline.

Entendámonos. Yo nunca he sido anarquista. Al fin y al cabo soy abogado y he conocido a demasiados hijos de puta como para pensar que las personas actúan de buena fe o son capaces de respetar a los demás; pero también me gusta ir por libre y que no me digan lo que tengo que hacer. Supongo que en el fondo todos somos un poco anarquistas, liberalistas, comunistas, capitalistas y tiranos y que la vida nos acaba moderando de una u otra forma.

Desde luego, no fue el caso de Sex Pistols, que como formación original no tuvo tiempo de moderarse, ni apenas de triunfar en serio. Pocas bandas han sido tan influyentes con un solo disco (si no contamos con The Great Rock´n´Roll Swindle, que no es sino parte de la banda sonora de la película homónima). El grupo fue un estallido salvaje de libertad que nació y murió en el corazón del Reino Unido decadente y sin rumbo de finales de los setenta que desembocó en el mandato de once años de Margaret Thatcher.

Yo apenas tenía dos años cuando Sid Vicious murió por una sobredosis aparentemente suministrada por su madre, pero el recuerdo de este himno siempre me evoca momentos divertidos e intensos. En mi mundo interior, esta canción no tiene nada que ver con la monarquía y mucho con la sensación de libertad que provoca pensar que no hay futuro y que, por tanto, éste es el momento de la verdad.

Así pues, os dejo para que acabéis de haber vuestros planes  mientras acabo de confeccionar mi nueva piel para el año que entra. Sobre todo, recordad: los propósitos -como los consejos- son una mierda y lo importante es ser coherente con uno mismo; para lo demás siempre hay tiempo.

Que paséis un domingo y un año 2014 cojonudos.

 

¿Estás seguro de que quieres invertir en startups? 0

Posted on diciembre 09, 2013 by admin

Si has llegado a este post porque necesitas que alguien te dé confianza o consejos para invertir en una startup, NO LO HAGAS.

Hay que estar muy seguro y saber cómo funciona esto para invertir en una startup tecnológica y si piensas tomar tu decisión basándote en un post escrito por alguien a quien probablemente ni siquiera conozcas, la respuesta es clara: NO INVIERTAS EN STARTUPS.

Este tipo de inversión no es como poner la pasta en un depósito, ni invertir en bolsa o en una franquicia de comida, ropa moderna o muebles provenzales:

  • El riesgo de perderlo todo es MUY alto.
  • Necesitas mucho dinero para poder acompañar tu inversión en siguientes rondas y tendrás que hacer, al menos 8 inversiones para que tu cartera esté suficientemente diversificada, incluso dentro de la misma industria.
  • Muchos de los proyectos realmente buenos y rentables están sobrefinanciados o sobrevalorados. No todos, sólo algunos, pero esto pasa en todas partes.
  • La inversión en fase seed (es decir, antes de saber si realmente hay algo detrás de un proyecto) es aún más arriesgada.

Ahora bien, si has decidido iniciarte en este tipo de operaciones, aunque no soy mucho de dar consejos, te recomiendo que te acerques a alguna de las redes de Business Angels, aceleradoras o incubadoras que hay ahora mismo por ahí y que hacen todo el esfuerzo inicial de selección y acompañamiento inicial. No te engañes, probablemente te equivocarás igual, pero al menos tendrás

Por si te interesa, a título personal o a través de Metricson, colaboro, mentorizo, asesoro o participo, entre otras, en las siguientes -y otras cuantas que no puedo citar- ordenadas por antigüedad:

- Seedrocket (Barcelona y Madrid)

- Plug and Play (Valencia y Sunnyvale, CA)

First Tuesday (Barcelona)

Think and Cloud (Valencia)

- Conector Startup Accelerator (Barcelona)

Son distintas, pero en cualquiera de ellas puedes encontrar proyectos interesantes y mentores e inversores con ganas de apoyarlos.

¡Suerte!

Canción del domingo: Christmas is all around (Billy Mack – BSO Love actually) 0

Posted on diciembre 08, 2013 by admin

Segundo domingo -por los pelos- del último mes del cuarto año de la segunda década del siglo XXI, 8 de diciembre de 2013 para los que os acabáis de levantar y no queréis pensar demasiado (ni sabéis en qué día vivís, canallas). Conmemoración de la Inmaculada Concepción de María, un festivo destacado en nuestro calendario desde 1644 y que este año cae en domingo. Hay que joderse.

Éste es el fin de semana por excelencia del año. De una forma u otra siempre hay un festivo cerca que nos permite tomar carrerilla para el maratón navideño, ya sabéis, árboles, belenes, esas cosas. No sé qué demonios tiene que ver la constitución española o la patrona de la Guardia Civil con asesinar un árbol o reproducir en casa un pueblo de Cisjordania, pero aquí somos muy de eso, de montar una juerga cuando uno menos se lo espera, y qué queréis que os diga, a mí me parece cojonudo.

Los que sois agnósticos o secesionistas SEGURO que habéis renunciado a estos días de asueto porque sería  incongruente con vuestros férreos principios participar en celebraciones que conmemoran dogmas, sean cristianos o constitucionales. Seguro que incluso hoy, que es domingo, estáis trabajando duro, quemando banderas o, no sé, haciendo las cosas superoriginales y revolucionarias que soléis hacer cuando el resto de gente se divierte con entretenimientos, digámoslo así, más mainstream.

Yo soy muy poco moderno para estas cosas. Ayer por la noche nos hicimos fuertes en casa, montamos el árbol (uno de plástico, grande y molón, pero no un cadáver) y el belén, preparamos una cena alcoyana que a punto estuvo de acabar con nosotros y escuchamos villancicos hasta casi enloquecer.

Supongo que cada uno tenemos tradiciones o costumbres a las que no estamos dispuestos a renunciar. Mi rutina prenavideña incluye los dispendios de salud que ya os he explicado y el visionado inmisericorde de Love Actually. No se puede ser más mainstream.

Llamadme moñas, clasicón, ortodoxo. Pensad lo que queráis, pero ver Love Actually unos días antes de que empiece la Navidad supone para mí el pistoletazo de salida de una época que, no por consumista y ñoña, deja de ser absolutamente disfrutable si la liberas de tópicos y prejuicios. Quizá tenga que ver con ser de Alcoy y que allí tengamos un montón de pequeñas tradiciones que hacen que vivamos la Navidad de una forma muy intensa, aunque seguro que esto también forma parte de una imagen romántica que todos los emigrantes nos creamos sobre nuestros orígenes. El caso es que en Navidad se puede ser feliz y se puede ser desgraciado y yo siempre elijo ser feliz, en Navidad y en cualquier otra época del año.

En estas circunstancias, nadie se extrañará de que la canción del domingo del día 8 de diciembre de 2013 sea Christmas is all around, de Billy Mack, ese pedazo de personaje encarnado por Bill Nighy en la película Love Actually

“I know you love christmas, I always will

My mind’s made up by the way that I feel

There’s no beginning, there’ll be no end

‘Cause on Christmas you can depend”

Si no habéis visto aún Love Actually, no seré yo quien os venga con los spoilers, pero esta canción, con su cutrez y decrépita falta de talento, es uno de los hilos conductores de la película y alumbra una divertida sátira sobre cómo se puede aprovechar la Navidad para sacar la cabeza de la mierda.

La Navidad ya no es lo que era. En realidad, la Navidad nunca ha sido lo que siempre hemos pensado que era, porque más que una conmemoración o una época del año, es un estado mental. Mucha gente es indescriptiblemente infeliz en Navidad, como lo es en verano o en el aniversario de cualquier momento bueno o malo de sus vidas y eso no tiene nada que ver con el nacimiento de un señor una pila de años atrás.

Ser feliz es una opción y ser feliz en Navidad, más que una opción, es un reto. Ahora tú eliges: ¿quieres seguir siendo un cobarde y esconderte del mundo hasta que revientes de autocompasión o intentar disfrutar de los pocos momentos que puedes compartir con gente a la que quieres?

Por supuesto, siempre puedes elegir la opción de ser infeliz y sufrir y hacer sufrir a la gente de tu entorno gratuitamente. En ese caso, que te jodan, no pierdas tu tiempo de mierda en leer esto.

A mí siempre me han gustado los retos y por eso esta noche volveré a ver Love Actually con una buena botella de vino y personas que me importan. Voy a ser ñoño, mainstream y carca. Pero feliz.

Ojalá que vuestro domingo también sea cojonudo : )

 



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