Canción del domingo: Años 80 (los Piratas)
Muy bonito, sí señor. A unas cuantas empresas se les ocurre salir a pescar donde Cristo perdió las sandalias. Hasta ahí, nada que objetar. Resulta que allí hay piratas que secuestran y, en algunos casos, asesinan a los tripulantes de los barcos pesqueros. Entonces estas empresas se acojonan y en lugar de irse a pescar a otro sitio, dicen: nos quedamos aquí, pero que el gobierno español y el vasco (no el del país en el que están pescando) nos pague la seguridad. Manda huevos.
Entonces, siguiendo una serie de catastróficas desdichas que sólo nuestro Gobierno sería capaz de propiciar, cogen los piratas que todos que sabíamos que estaban allí y hacen lo que todos sabíamos que iban a hacer: secuestrar un barco. En lugar de evitarlo, cogemos por el pescuezo a dos de los piratas en aguas que no son españolas y nos los traemos en España para juzgarlos. Mientras, abandonamos a los nuestros a su suerte y seguimos apoyando a las empresas que envían allí a sus barcos.
¿Soy el único que no entiende qué demonios ha pasado aquí? ¿O que piensa que todo esto se podría haber evitado?
Desde que tenemos un gobierno empeñado en avergonzarnos ante el mundo, las series de catastróficas desdichas arrecian y proliferan de una forma sorprendente. Lo de los piratas está siendo sólo una de las muchas situaciones sin salidas a las que nos están llevando, que empieza a recordarnos los que pasó en nuestro bonito país durante los 80 y buena parte de los 90.
Por ese motivo, la canción de este domingo es años 80, de los Piratas. Y olé.
No te echaré de menos en septiembre
verano muerto, veré a las chicas pasar
será como aquella canción de los años 80
seré como el tipo que algún día fui… ¡ya terminé!
Los piratas fue un gran grupo gallego comandado por Iván Ferreiro, cuya canción más representativa resultó ser, precisamente, ésta. Años 80 es un homenaje para los que vivimos intensamente los últimos años del siglo XX y que recordamos la música de los 80 -y de los 70- con cariño y nostalgia. En esta versión Eva Amaral se une a los Piratas en su concierto de despedida.
Os dejo con los piratas buenos en la confianza de que el asunto del Alakrana se resolverá de forma positiva y de que algún día dejaremos de hacer el ridículo ante el universo.
Que paséis un fantástico domingo.
Tienda online del mes: Mamen Albero Complementos
Mamen Albero Complementos es la tienda de complementos de la diseñadora Mamen Albero y mi favorita de todas las que pueblan internet. No se trata sólo de un tema de diseño, funcionalidad y producto, que conozco bien, sino que Mamen es, además, mi paciente madre. :)
El sitio está compuesto, básicamente, por tres secciones: Información corporativa (con detalle de los Puntos de Venta autorizados), tienda y outlet. El objetivo es que resulte casi imposible no encontrar el complemento ideal: collares, cadenas, pulseras y pendientes que marcan tendencias.
Puedes conocer con detalle las colecciones actuales y elegir entre comprar online o acudir a un punto de venta autorizado. Pero, además, en la sección outlet puedes adquirir complementos de series descatalogadas pero que siguen de actualidad.
Cuando trabajamos en esta web intentamos crear un entorno elegante pero sencillo, que transmitiese la maravillosa imagen de cada una de las colecciones sin resultar pretencioso y, sobre todo, que estuviese enfocada hacia el usuario: que resulte sencillo navegar por las colecciones y comprar.
Aunque la mayor parte de complementos de la colección Otoño-Invierno 2009-2010 está disponible en tiendas, de vez en cuando aparecen nuevas colecciones y ofertas únicamente disponibles en Internet, así que te recomiendo que estés atento/a a las novedades.
Ya sabes, si buscas el complemento ideal para estas Navidades, para un regalo o, simplemente, porque te lo mereces, Mamen Albero complementos es tu tienda online. Y, aunque no lo parezca, este post no está patrocinado; simplemente es un gustazo comprobar que algunas veces las cosas funcionan bien.
Resiliencia: analizar, aprender y seguir
Ayer por la tarde asistí en Valencia a una charla impartida por Enric Segarra, profesor de ESADE, bajo el título “Empresas ganadoras! ¿Cuál es el secreto? ¿Cuáles sus estrategias?”. Nada nuevo bajo el sol: casos de éxito de marcas que han encontrado sus océanos azules y algunas propuestas de estrategias que nos pueden ayudar a conseguirlos. Sin embargo, hubo dos lecciones que me llevé bien aprendidas a casa:
- La estrategia no basta y, por sí misma, no sirve para nada: es sólo el principio de una cadena. Para que un negocio triunfe, la estrategia debe ir seguida de una ejecución impecable y de un análisis rapidísimo del resultado para seguir mejorando hasta el infinito. Esa cadena, estrategia, ejecución y análisis, es la que diferencia una empresa de un negocio con éxito.
- La importancia de la resiliencia, un término en boga desde hace unos años que yo siempre he conocido como “resistencia a la frustración“. En esencia, la resiliencia es la capacidad de sobreponerse a situaciones adversas, aprender de ellas y seguir adelante.
Las dos lecciones que aprendí ayer están conectadas entre sí: si somos capaces de analizar a tiempo nuestros triunfos y nuestras derrotas, seremos capaces de mejorar nuestra oferta de valor, ser más competitivos y seguir creciendo. Siempre me gusta recordar que, ante todo, un negocio es un negocio y, por tanto, debe buscar la rentabilidad y la optimización de los recursos para ser cada vez más eficiente.
Para poder sobreponernos al fracaso y salir con éxito de un bache profundo, lo primero que tenemos que hacer es analizar cómo hemos llegado hasta allí y cuáles son nuestras herramientas, nuestras mejores y más potentes habilidades para salir de él. Regocijarse en el dolor, buscar culpables y lamentarse no sirve para salir ni para mejorar. No hay magia en la resiliencia: análisis, estrategia, ejecución y otra vez análisis son los ingredientes necesarios para resistir los envites del mercado. El optimismo también ayuda, claro. :)
Recuerdo que hace ya un par de años un business angel me dijo que había invertido en un proyecto, no por la idea de negocio -que no era mala- ni por el sector, sino porque confiaba que el emprendedor sería capaz de cambiar el modelo de negocio las veces necesarias para convertir el proyecto en un negocio rentable.
La resistencia a la frustración (o resiliencia) es un atributo imprescindible -pero no suficiente- de un emprendedor. Tu excel no se va a cumplir, al menos en la parte de los ingresos, pero por eso le llaman plan de negocio: los planes sólo le salen bien a John Anibal Smith, así que prepárate para analizar hasta la última variable de la ejecución de tu proyecto; sólo así conseguirás convertirlo en un negocio.
Más importante aún que las desviaciones de tu plan son las oportunidades que aparecerán durante el camino. Tal vez tu cliente no es el que esperabas, o se encuentra en otro lugar, o tu producto sirve para mucho más -o mucho menos- de lo que aparece escrito en tus planes-. Aprende, levántate y cambia el enfoque de tu propuesta. Estás ahí para hacer negocio, no para perder el tiempo buscando excusas.
Estas lecciones son siempre más sencillas de explicar que de aplicar, pero creo que es importante tenerlas muy presentes porque pueden sernos útiles en los momentos difíciles.
Y tú ¿cómo te sobrepones a tus problemas del día a día?
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La intensidad

Suele decirse que la incertidumbre es el escenario natural en el que se actúa un emprendedor, una condición esencial pero no suficiente. Yo diría que la media naranja de la incertidumbre, para acabar de configurar el escenario ideal, es la intensidad.
Un emprendedor sobre todo emprende. No es una perogrullada: el inicio, incluso la preparación del inicio de un negocio o un nuevo proyecto, constituye un ejercicio frenético de ordenación del caos y supone tomar decisiones, calcular y asumir riesgos, afrontar escenarios desconocidos, dirigir, gestionar, cobrar (mucho más importante que vender) y miles de pequeñas acciones que exigen atención, disciplina, dedicación, paciencia, energía y muchas otras habilidades.
Los inicios son siempre una locura. Por eso, un emprendedor suele estar envuelto en un entorno eléctrico, intenso y, cuando la fase de lanzamiento ha concluido, suele buscar nuevos retos, nuevas situaciones capaces de devolver la intensidad al día a día. Sin intensidad es difícil que exista tensión y atención, dos condiciones esenciales para el buen fin de cualquier negocio.
Precisamente, durante la última sesión de Iniciador Valencia, Eneko Knorr explicaba las penurias por las que pasó durante los inicios de Hostalia y comentaba que ahora se reía, pero que en su momento todo aquello no le hacía ninguna gracia. Esto es exactamente a lo que me refiero.
Cuando uno piensa en su proyecto, suele recordar los momentos más duros y más intensos: las luchas con los bancos para conseguir financiación, cuando estábamos hacinados en un despacho de 30 metros, lo que nos costó conseguir la primera venta, los retrasos, el primer despido, la primera gran operación. Es en esos momentos cuando sientes que tus midiclorianos emprendedores hierven y gritan, cuando sacas energías de cualquier sitio para seguir luchando y vas forjando el callo necesario para sacar adelante tu proyecto.
Los momentos intensos, buenos y malos, son los que hacen al emprendedor y, como pasa con los grandes papeles del cine, los malos suelen ser los mejores, los que retenemos con mayor precisión en nuestra memoria.
Por eso, si estás pasando por un momento duro y complicado en tu proyecto, te deseo mucho ánimo; todos hemos pasado, estamos pasando o pasaremos pronto de nuevo por ahí. Tienes el consuelo de saber que esta experiencia te va a enriquecer como profesional y que dentro de un tiempo, cuando recuerdes estos días, no podrás evitar sonreír y sentir un cierto deje de nostalgia.
Somos así de gilipollas. O no :)
Canción del domingo: Somewhere only we know (Keane)
Todos los Santos son un montón de Santos. Sólo hace falta echarle un vistazo al calendario para darse cuenta de la cantidad de personajes presuntamente ejemplares que la historia ha producido durante los últimos dos siglos milenios; aunque para eso también podemos irnos al bodrio del año, Ágora, que pese a ser un telefilm insoportablemente aburrido y mal producido, tiene algunos puntos cachondos, como la santificación de un tipo que se dedicaba a increpar, agredir y matar paganos con una ligereza indescriptible.
El 1 de noviembre es el día en el que recordamos y veneramos a nuestros muertos. En otros países celebran esa costumbre avergonzante que algunos llaman Halloween y que, por algún motivo que no acierto a comprender, muchos se empeñan en importar a España para intentar desplazar una tradición propia milenaria. Qué manía. Total, Halloween es un carnaval venido a menos. Esta tarde he visto por el centro de Valencia tres grupos de personas disfrazadas: la primera se hacía pasar por una panda de zombies, los segundos eran personajes de comic (superman, batman y compañía) y el tercero podría haber pasado por un hatajo de putas adolescentes que se acaban de pintarrajear ante el retrovisor del coche en el que han prestado su último servicio. Tres hurras por Halloween.
Pese a dedicarme a un sector innovador que ha redefinido el concepto de tiempo real, me gustan las tradiciones, los moros y cristianos, las fallas, los sanfermines e, incluso, el gazpacho. En un mundo cambiante, frenético y competitivo, hay que aferrarse de vez en cuando a algo que nos resulte familiar. Por eso me he acordado de esta canción: Somewhere only we know, del grupo británico Keane.
Oh, simple thing, where have you gone?
I’m getting old and I need something to rely on
So tell me when, you’re gonna let me in
I’m getting tired and I need somewhere to begin
Keane es uno de esos grupos de himnos que tanto gustan en Europa. Su primer álbum, Hopes and Fears, está repleto de canciones a medio camino entre la ñoñería y la energía del más puro rock británico que llegaron a convertirse en himnos, como éste Somewhere only we know. Pese a todo, reconozco que me gusta el sonido de Keane. Pude disfrutarles en directo como teloneros de U2 en su anterior gira y disfruté como un enano, casi tanto como de los propios U2.
¿Quieres celebrar Halloween? Hazlo, pero no olvides ni ridiculices nuestras tradiciones. La fagocitación de culturas mediante la superposición de ritos y festividades es algo tan antiguo como las propias culturas, pero Halloween es una tradición suficientemente absurda, mal traída, vacía de contenido y ajena a nosotros como para desaparecer rápidamente de la memoria colectiva, algo que, por desgracia y por la acción de los fabricantes de disfraces de zombies y putas, no pasará tan fácilmente.
Que pases un feliz domingo, y que los zombies se vuelvan a casa ya, que va siendo hora.
Fast post: Meneame, el tráfico y los trolls
“El tráfico que genera Meneame es pan para hoy y hambre para mañana; sólo sirve para que los blogs que no están auditados se la cuelen a los anunciantes incautos”
Éste es uno de los pocos temas en los que estuvimos de acuerdo ayer por la tarde en Iniciador Valencia.
Todos salvo yo, que añadí que también es muy útil para los trolls porque es uno de los pocos sitios en los que te animan a serlo, aunque eso suponga pasarse por el arco del triunfo sus propias Condiciones de Servicio.
Lógicamente, también estuvimos de acuerdo en esto último :)
Entrepreneur funding boot camp

A través de Felicia Diaz, directora de emprendedores de Keiretsu Forum San Francisco y North Coast, he sabido de la celebración, el próximo viernes 6 de noviembre, del Entrepreneur funding boot camp, que podría traducirse como el campamento de entrenamiento para emprendedores que buscan financiación. Sin duda, suena mucho mejor en inglés :)
Como ya os comenté, Keiretsu Forum es la mayor red mundial de angel investors y cuenta con cuatro sedes en San Francisco y alrededores, donde nació hace ya unos cuantos años. En España, por el momento, sólo tenemos un capítulo en Barcelona.
El Entrepreneur funding boot camp es una ocasión incomparable para aprender cómo funciona la inversión privada y el capital riesgo en Estados Unidos, de la mano de grandes expertos y auspiciado por el propio Keiretsu. Las sesiones tratarán sobre los siguientes temas:
- Desarrollar un plan y una estrategia vinculantes
- Estructurar la operación (Ofertas, valoraciones, condiciones)
- Cómo presentar a inversores de forma efectiva
- Preparación y gestión de la Due Diligence
- Crear una estrategia de salida (exit) atractiva
Los ponentes serán Greta Mowry -presidente de Verge innovation group-, Christopher J. Andersen -fundador de Atlas business advisors-, Mark Shapiro -CEO de Peopleconnect staffing-, Jeffrey Schox -fundador de Schox patent group-, Larry Kammerer – socio de Mohler, Nixon & Williams-, Keith Zachow -propietario de Omega Valuations- y Scott Smith y Teresa V. Pahl, -socios de Hanson Bridgett-.
Si estás cerca de San Francisco y te interesa asistir, puedes inscribirte aquí (inscripción). Además, por acceder desde mi blog tienes un descuento de 50$. Para conseguir tu código de descuento, envíame un e-mail a la dirección de e-mail que puedes ver a tu derecha.
Me encantaría ver un evento de estas características en España, casi tanto como me hubiese gustado poder asistir a éste.
¡Suerte!
Tu amiga la empresa

Casi todos los días recibo invitaciones de empresas que pretenden ser mis amigas en facebook y en otras redes sociales. Nunca he aceptado a una empresa como amiga e intento formar parte de la menor cantidad posible de grupos, no porque sea un asocial, sino porque en la mayoría de casos me parece una tomadura de pelo.
Dándole vueltas al asunto, he recopilado los siguientes motivos por los que no deberías aceptar jamás la invitación de una empresa, institución, asociación o cualquier otra forma jurídica distinta a una persona física que conozcas bien como amigo en facebook o en cualquier otra red social:
- Una empresa no es un amigo: Puede resultar obvio, pero una empresa es un conjunto de recursos que tienen una finalidad estrictamente crematística. Una empresa necesita ingresar dinero y para ello necesita clientes. Por definición, un negocio no tiene amigos, es más, ontológicamente sólo una persona física puede tener amigos, te pongas como te pongas. Aunque te trate bien, aunque seas un fan de su marca, aunque te parezca inofensiva o, incluso, graciosa en un primer momento, su único objetivo es que seas su cliente o le ayudes a atraer nuevos clientes, muchas veces por su cara bonita.
- Privacidad: Tu perfil en cualquier red social aglutina una cantidad ingente de información sobre tu actividad, tus gustos y tus amigos. Aceptando a una empresa como amigo, le autorizas para que acceda a toda esa información y, aunque no pueda traspasarla a sus propias bases de datos, siempre podrá acceder a la red para utilizarla. Luego no te quejes cuando recibas miles de ofertas en forma de actualizaciones en su muro, invitaciones a eventos o si machaca a tus amigos para que también la acepten como amigos. Es más fácil ignorarla desde el principio.
- Utilidad: No te sirve de nada ser amigo de una empresa. A ella le interesa tu información, pero tú puedes acceder a la suya a través de su web o de muchas otras formas. Un “perfil” de empresa no deja de ser un panfleto publicitario, así que es evidente que estás en inferioridad de condiciones, o al menos de intereses.
- Concepto: Las empresas tienen grupos y perfiles específicos en las redes sociales en las que pueden darse de alta para interactuar con los usuarios. El hecho de que traten de ocultarse bajo la apariencia de un usuario para intentar acceder a tu información podría suponer una infracción de las condiciones de uso en muchas redes, en especial en aquéllas en las que hay que pagar para dar de alta una empresa o un grupo (ahora mismo no sé si queda alguna, pero hace años muchas redes funcionaban así).
Quizá sea deformación profesional, pero me molesta la gente que incumple las reglas del juego para aprovecharse de mi buena fe. Una empresa jamás será tu amiga y antes o después acabará intentando sacar algún provecho de ti, así que mi consejo es que jamás aceptes una invitación de una empresa como amigo y que elimines a todas las que ya hayas aceptado, antes de que sea demasiado tarde.
¿Para qué sirve Google Wave?

El lanzamiento de la versión preview de Google Wave ha desatado un verdadero terremoto mediático en internet sin que Google haya hecho absolutamente nada más que lanzar unas cuantas invitaciones y sentarse a mirar cómo la república de internet se peleaba por repartírselas. Twitter ha hervido durante días con ofertas y demandas de invitaciones, hasta que casi todos los que teníamos interés por probarlo hemos conseguido la nuestra.
Prueba superada. Ruido y un montón de early adopters peleándose por ser los primeros en acceder. El problema es que, una vez dentro, hay poco que hacer.
En su estado actual, Google Wave es un mix entre gmail, un foro de discusión y un chat cualquiera.
De los foros y de gmail Wave hereda la posibilidad de agregar las conversaciones relacionadas con un solo tema en distintas olas (waves), de forma que todos los participantes en una discusión puedan seguir las aportaciones de todos los miembros, nada que no podamos hacer en un foro o en el propio gmail a través de los clásicos hilos (threads).
De los chats tenemos la posibilidad de interactuar en tiempo real, hasta el punto de que podemos seguir la composición de los mensajes de cada uno de los miembros, letra por letra y palabra por palabra. Podemos ver sus correcciones y faltas de ortografía, algo que hace gracia al principio pero acaba convirtiéndose en una funcionalidad bastante molesta.
Tachaaan. Con esto y un bizcocho, se acabaron los usos de la preview de Google Wave. Por supuesto, se adivina el potencial que tiene como herramienta de trabajo en colaboración, en especial a partir del momento en que la API quede liberada y todo hijo de vecino empiece a desarrollar el ecosistema de aplicaciones que dotará de valor a este entorno.
La acogida entre los usuarios ha sido entre fría y congelada, al borde de la criogenización. En realidad, en su versión actual no aporta nada nuevo, lo que ha provocado que, al carecer de utilidad, haya muy pocos usuarios conectados cuando tú quieres interactuar con ellos.
Sin embargo, creo que por debajo de este movimiento subyace una estrategia bastante inteligente:
- Wave se vincula a tu perfil en Google Profiles (éste es el mío), lo que te obliga a quitarle el polvo y actualizarlo. Hoy en día, Google no es competitivo, ni siquiera es un competidor, frente a las grandes redes sociales y su apuesta por Profiles parecía fallida o, al menos, abandonada. Sin embargo, con Wave los perfiles de Google vuelven al campo de juego. Necesitas actualizar y dotar de cierto contenido a tu perfil porque la gente te va a encontrar a través de él y lo último que quieres es que se encuentren la casa revuelta, sin barrer y sin actualizar. Wave viene a dotar de sentido a Profiles, y parece que lo está consiguiendo por el movimiento que he visto en los perfiles de muchos de mis contactos.
- Para encontrar a alguien en wave, debes tener actualizados tus contactos en Google, lo que significa que, si hasta ahora no habías dedicado tiempo a volcar tu agenda en Google contacts, ha llegado el momento de hacerlo. Limpia y actualiza los datos de tus contactos, incorpora a los nuevos, importa tus agendas de otros gestores de correo y organiza bien tus google contacts porque, de lo contrario, no vas a encontrar a esas personas con las que quieres colaborar.
Aún tratándose de una herramienta sosa, sin apenas funcionalidad, Google Wave ha conseguido que nos demos cuenta de la importancia de mantener al día Profiles y Contacts, dos funcionalidades que parecían abandonadas y perdidas en el limbo, pero que resultan esenciales para el objetivo de Google de concentrar todo el universo a su alrededor. Si tienes tu perfil, tus contactos, tus documentos, tus búsquedas y la mayor parte de tus aplicaciones en Google, no vas a ir a buscar a otro sitio, y al poner en relación toda esa información, cada vez te resultará más útil e imprescindible.
Google Wave es una pieza más de una estrategia. Yo lo concibo como un entorno, más que como una aplicación, en el que se va a jugar la próxima batalla por el control de la información y, sobre todo, de la atención de los usuarios de internet.
Y a ti, ¿se te ocurre algún otro uso inmediato de Google Wave?
Cinco motivos para no acceder a internet desde el móvil

- “Éste va a ser el año de la explosión de internet en el móvil”
Llevamos diez años esperando a que internet llegue definitivamente a los móviles, o mejor dicho, a que el uso de internet desde dispositivos móviles se dispare de una vez, pero esta explosión no acaba de producirse. Las expectativas han acabado con miles de iniciativas y de proyectos que arrancaron convencidos de que había llegado el momento en que todos tendríamos una conexión a internet desde nuestro móvil.
No ha sido así, el momento sigue sin llegar y, pese a que la penetración parece mejorar, el porcentaje de acceso a internet desde móviles, consolas y otros artilugios sigue siendo muy minoritario, pese a que todos los nuevos móviles están preparados para ello y la calidad de la conexión, al menos en las ciudades, empieza a ser razonable.
Se me ocurren al menos cinco motivos por los que no utilizo internet desde mi dispositivo (Blackberry) de una forma más intensiva:
- Limitaciones: Por mucho que nos empeñemos, la pantalla de un dispositivo móvil jamás podrá competir con la de un monitor de 19 pulgadas, y ésta es una limitación real, que necesariamente lastra la experiencia del usuario. No ayuda nada utilizar fuentes más pequeñas o renunciar al diseño y ofrecer textos planos. En un entorno hostil es donde un experto en usabilidad o un diseñador de verdad debería demostrar su valía.
- Experiencia de usuario: La inmensa mayoría de los sitios web no están preparados para el acceso desde dispositivos móviles. Si cada vez que intentas acceder a un sitio encuentras menús sin maquetar, huecos que probablemente pertenezcan a imágenes que jamás verás o funcionalidades que, simplemente, no están disponibles, acabas por frustrarte y dejar de utilizarlo.
- Funcionalidad: Asociamos los móviles con operaciones sencillas, como enviar un SMS, hacer una llamada o mirar la hora (¿pensabas que eres el único que lo hace?). Incluso ha proliferado la descarga de aplicaciones triviales y juegos sencillos y malotes, que nos permiten distraernos en el metro, el autobús o la consulta del dentista. Hay que tener en cuenta el uso “nativo” del dispositivo a la hora de diseñar aplicaciones e interfaces, para facilitar la penetración. Me gustan los servicios que te permiten elegir entre acceder a la versión móvil -que sólo permite acceder a las principales funcionalidades- o a la versión completa, con todas las funcionalidades y adaptada para el uso en móviles. Por desgracia, se trata de casos peregrinos y casi anecdóticos.
- Expectativas: Ya no espero encontrar sitios ni servicios de calidad desde mi móvil. Mi experiencia como usuario ha sido tan nefasta que mis expectativas están por los suelos, tanto que prefiero esperar a llegar a casa para acceder a una nueva página que me han recomendado o a un nuevo servicio, porque sé que me defraudará si intento acceder desde el móvil. Los usuarios actuales estamos tan frustrados con el uso de internet desde móviles que va a resultar extremadamente difícil recuperar nuestra confianza.
- Killer apps: Mis usos básicos están cubiertos. Puedo acceder a mi correo y responder con bastante facilidad. Por supuesto, puedo hacer llamadas y enviar SMS, algo que me parece impropio de esta era. Incluso puedo twittear y moderar los comentarios de mi blog. Si tengo contratada una tarifa plana de datos es, únicamente, para cubrir mis necesidades de comunicación, asociadas a mi entorno de trabajo. No se me ocurriría utilizar mi blackberry, ni cualquier otro dispositivo que haya probado hasta ahora, para navegar y estoy convencido de que, cada vez que alguien habla sobre la penetración del uso de internet desde el móvil está contando como usuario a personas que jamás han abierto una página web desde su móvil.
Mucho tendrán que cambiar las cosas para que que se produzca un verdadero vuelco en este sentido, y el esfuerzo no depende tanto de los fabricantes de dispositivos móviles, porque las limitaciones físicas y tecnológicas son un hecho incontestable, sino de que los desarrolladores y diseñadores de los sitios web crean en ello.
Y tú ¿accedes a internet desde tu móvil?



