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El blog de Luis Gosalbez


Archive for Julio 20th, 2006


¡Salta! 0

Posted on Julio 20, 2006 by luisgosalbez
Cuando en 1981 el grupo Tequila lanzó el single ¡salta!, seguramente no se imaginó que llegaría un momento en que habría millones de personas en todo el mundo dispuestas a obedecerles… ¡al mismo tiempo!.
Desde el año pasado, existe un movimiento que presuntamente pretende colaborar en la atenuación del calentamiento global, intentando alejar la Tierra del Sol mediante la organización de un salto coordinado, en el que participan millones de personas en todo el mundo.

Según he podido leer en microsiervos, esta iniciativa, denominada World Jump Day, fue propiciada por Torsten Lauschmann, un artista alemán que actúa bajo la personalidad de “Profesor Hans Peter Niesward del Instituto para Física Gravitacional en Munich”. La idea del experimento es muy sencilla: se establece una fecha y una hora exacta (hoy a las 11:39:13 GMT) para que todo el mundo interesado en colaborar salte simultáneamente, con el objetivo de alejar la tierra un poco de su actual órbita y, así, reducir en un par de grados la temeratura de nuestro planeta.

Como idea romántica no está mal; sin embargo, ya existen decenas de foros, blogs e, incluso, libros que explican científicamente por qué este experimento es absolutamente inútil. El post de microsiervos recoge algunas de las más comunes, basadas fundamentalmente en la tercera ley de Newton (sí, ésa de la acción/reacción), por la que cualquier fuerza, por muy potente que fuese, provocaría que la Tierra realizase una fuerza en sentido contrario con la misma potencia. Todo ello, sin tener en cuanta cuestiones tan elementales como la fuerza de la gravedad o que si saltase gente de todo el mundo, las fuerzas contrarias se compensarían.

Imagino que este experimento se basa en la afirmación de Mao Tse-Tung, según la cual si todos los chinos diesen un paso al mismo tiempo, conseguirían que la tierra se moviese de su órbita. Desde luego lo de los pasos y los saltos adelante no lo tenía demasiado claro. Ya en su momento se llegó a la conclusión que la fuerza provocada por el salto simultáneo de ochocientos millones de personas supondría una potencia de alrededor de un 2% de la originada por una explosión atómica. También se ha estimado que, para conseguir el objetivo de reducir un par de grados la temperatura media, habría que separar la tierra del sol alrededor de trece millones de kilómetros, lo que parece demasiado para un saltito, por muy coordinado que esté.

Algunas cuestiones que se me ocurren al respecto son: ¿Qué pasaría si, en lugar de alejarnos del sol nos acercásemos más aún? ¿A quién habría que echar la culpa por la destrucción de nuestro planeta? ¿El seguro de responsabilidad civil del organizador de este jaleo se encargaría de hacer frente a todo el desaguisado?¿Nos salvaría Bruce Willis en una misión hipersecreta de la NASA?

En cualquier caso, no hay que preocuparse; para aquéllos que aún creen que el WJD puede provocar un cambio en la órbita de nuestro planeta ha surgido el contra world jump, que pretende volver a dejar la tierra donde estaba al principio, mediante un salto combinado, organizado doce horas después del World Jump. Los argumentos de este contra salto son casi tan buenos como los del salto original:


Playing with mother nature is very dangerous! Even if it works, it will be colder on Earth. Meaning more fuel will be burned, and thus more pollution problem. Cataclysmic changes are very possible and our lives could become endangered!


Me genera una gran envidia pensar que hay gente que dispone de tiempo suficiente como para perderlo en la organización de estos eventos o, lo que es casi peor, en calcular las razones científicas por las que resultan inútiles, pero cada uno hace con su tiempo lo que le da la gana, ¿no?.

Yo, al menos, salto cuando me da la gana…

Casi treinta 5

Posted on Julio 20, 2006 by luisgosalbez
Hoy es mi cumpleaños: cumplo veintinueve añazos y esto empieza a no tener gracia…
Lo cierto es que no me importa cumplir años, y aunque me importase no tendría nada que hacer frente a un fenómeno natural e inexorable como éste.

Veintinueve es una cifra algo incómoda. Quizá inminente sería un adjetivo más apropiado. Casi no puedes decir que tengas veintitantos, pero aún no tienes treinta. La sensación es la de hallarse al borde del abismo, como sucede con todos los números que acaban en nueve, pero esto sólo le sucede a una persona durante siete, ocho o nueve veces en su vida, así que habrá que disfrutarlo. No quiero ni imaginarme la sensación que debe tener uno cuando se encuentra con noventa y nueve años y piensa “coño, ya que he llegado hasta aquí, a ver si llego a los cien”.

A mi edad, Graham Bell patentó el teléfono, Darwin formuló la teoría de la evolución, Einstein había publicado hacía tres años las bases de su teoría de la relatividad y a Mozart y Caravaggio les quedaban cuatro telediarios. Si queréis ver más logros desmoralizantes de este tipo, podéis acceder aquí.

Esto en parte desmoraliza y en parte constituye una motivación adicional. Vale, a mi edad ya no puedo plantearme triunfar en el deporte (de eso ya me di cuenta con seis años), ni puedo ser ya una “joven promesa” en casi nada, pero tengo todo el tiempo del mundo para hacer muchísimas cosas, y la crisis de los treinta la pasé hace unos años, así que no me preocupa demasiado qué será de mí en el futuro.

Me parece que es más interesante plantearse qué se puede hacer, que quejarse por lo que no se ha hecho, así que os recomiento que permanezcáis atentos a vuestro blog amigo para futuras novedades.

PD: Se aceptan felicitaciones via blog, que es lo más in.



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