Perdóname, uruk-hai, por llamarte troll 2
Cada cierto tiempo me encuentro con comentarios en este blog en los que algún usuario poco contento con tractes intenta despotricar sobre su experiencia personal con tonos muy subidos, amparándose en el anonimato. Yo suelo llamar uruk-hai a estas personas ya que son una especie evolucionada de un orco, algo así como un troll supervitaminado o con esteroides: Insultan y arrasan desde el anonimato, sin aportar valor y con el único objetivo de causar daño.
La crítica es importante; ayuda a construir, a mejorar, a crecer, a no regodearse en la autocomplacencia. No hay nada más dañino para una empresa que está creciendo e intentando mejorar que un ejercicio onanista compulsivo. Sin embargo, un exabrubpto no es una crítica. Un insulto no es una crítica. Y una retahila de exabruptos e insultos emitidos por una sombra anónima, no es una crítica, sino una flatulencia mental provocada por un exceso de presión.
Yo soy absolutamente consciente de mis pecados y limitaciones, y sé que en el pasado hemos dejado en tractes a algunos clientes insatisfechos; en concreto, sé que algunos de los más de 12.000 clientes que llegaron de ya.com, pensaron que con el cambio iba a terminar su calvario y no fuimos capaces de cumplir con sus expectativas. Mucho ha cambiado tractes desde entonces, y empezamos a ver cómo antiguos usuarios descontentos se convierten en fans absolutos del tractes actual. Espero que ése sea pronto el caso, por ejemplo, de Miguel, de www.perrosviejos.com, un gran tipo al que tuve ocasión de conocer el pasado día de la persona emprendedora en Valencia y a quien me gustaría convencer para que vuelva al redil
Durante las últimas semanas he intentado responder personalmente a todos y cada uno de los comentarios negativos que he recibido en mi blog -tres en concreto, al menos dos de ellos de la misma persona- para conocer en profundidad las causas del problema, los motivos de la frustración del cliente, pero en ninguno de los casos las direcciones de e-mail del remitente han resultado reales.
Como sabéis, desde hace años sólo publico en mi blog -s.e.u.o.- los comentarios firmados por personas reales que no contienen insultos, amenazas o exabruptos. Todos los que mantenemos un blog con cierta regularidad hemos recibido ataques de trolls más o menos insistentes que intentan apropiarse de nuestro medio para perjudicar, hacer apología de causas propias o ajenas o, simplemente, generar ruido sin valor.
Pues bien, si quieres comentar con criterio y responsabilidad una información contenida en mi blog, comenta o envíame un e-mail. Te lo agradezco por adelantado. Si quieres hablar de otros temas que no tienen nada que ver conmigo o con mi blog, tienes muchos otros sitios a los que acudir, así que te agradezco la atención pero tal vez deberías plantearte si estás en el lugar adecuado. Y si simplemente quieres desahogarte o transmitir tu frustración, sin aportar valor ni respetar los elementos básicos de una conversación, tienes una vida ahí fuera que te espera para que la disfrutes; no hace falta que te molestes en enviar ese comentario furioso porque yo lo enviaré sin conmiseración a la carpeta de spam, donde morirá en unos pocos días.
Desde luego, entre spam y trolls, prefiero sin duda el spam, incluso los scammers. Pero entre los “inocentes” e insistentes trolls y los dañinos uruk-hai, prefiero a los primeros.
Perdóname, uruk-hai, por llamarte troll.
