Google me impide actualizar Firefox

Ante la avalancha de recomendaciones para que actualice mi navegador (el único que suelo utilizar) a su versión 3.5, he decidido claudicar e instalar la última versión. Así, he introducido la búsqueda “firefox 3.5″ en la opción de búsqueda en google que está integrada en Firefox y, de repente, me ha sorprendido encontrar este mensaje:
Lo sentimos pero tu consulta se parece a las solicitudes automatizadas de virus informáticos o programas espías. Para proteger a nuestros usuarios, no podemos procesar tu solicitud en este momento.
Ante mi estupor, he modificado mi búsqueda y he introducido simplemente la expresión firefox, con idéntico resultado. Pero es que el resultado es, cuanto menos, mosqueante: Google no me deja buscar la URL de uno de los más fuertes competidores de una de sus mayores apuestas: el navegador-SO Chrome.
Puede que sea una casualidad, pero no me parece que una búsqueda como “firefox” se pueda interpretar, en ningún caso, como un ataque, una vulneración de seguridad o cualquier otro tipo de amenaza para la integridad de mi equipo o de las propias máquinas de Google.
Quizá todo esto sea debido a que todo el mundo está intentando descargarse la última versión del mejor navegador sin duda del mercado, pero el hecho de que Google evite esta búsqueda -si me lo ha impedido a mí, posiblemente haya hecho lo propio con otros miles o millones de usuarios-, parece al menos feo, verdad? ;)
¿A ti qué te parece?
PD: Ya tengo actualizado mi firefox y funciona como una seda.
Rick Astley no está muerto (de momento)
Aprovechando la conmoción provocada por la muerte de Michael Jackson, de Farrah Fawcett e, incluso, de Vicente Ferrer, algunos están intentando pasar por el patíbulo a los más variopintos personajes, como Britney Spears o Rick Astley. De hecho, desde hace unos minutos Rick Astley es el término más utilizado y buscado en Twitter.
Me hace especial gracia el tema de Rick Astley, porque entre todos consiguieron resucitarle hace unos años gracias a un meme que circuló en internet (rickrolling) y que alcanzó tanta popularidad que provocó su vuelta a los escenarios.
Para que luego duden del poder de Internet: ¡incluso sirve para matar y para resucitar a los artistas! Veremos si con esta -segunda- muerte fingida consigue un poco más de de óxigeno para -como diría aquél- volver a volver.
Como curiosidad, destacar el fenómeno twitter trend Trending Topics, que coloca casi instantáneamente en el primer lugar de las palabras más utilizadas en twitter el nombre de cualquier personaje famoso que muere, así como las hordas de usuarios que están atentos a estas palabras para indagar en el tema. ¿Morbo? A mí me parece un poco macabro, pero reconozco que tiene su parte cachonda, en especial en este caso ;)
Canción del domingo: Black or White (Michael Jackson)
Como ya pasara hace un par de semanas con la muerte de Antonio Vega, no hacía falta ser un lince para saber que esta semana la canción del domingo iba a honrar al difunto rey del pop, Michael Jackson. Es uno de esos casos en los que no te acabas de creer que una persona haya fallecido, no porque le conocieses o porque le siguieses con un afán especial, sino simplemente porque en tu forma de ver el mundo siempre había estado ahí.
En su día, pasó con Elvis o con Marilyn, y aún hay gente que espera encontrárselos al cruzar la calle. Posiblemente dentro de un tiempo surjan teorías conspiranoicas acerca de la muerte de Michael Jackson, pero lo cierto es que la existencia de Jacko durante los últimos ¿diez? años había sido de todo menos plácida o modélica.
De entre toda su producción audiovisual he optado por Black or White por el efecto que me causó la primera vez que vi el vídeo: recuerdo estar cenando en mi casa de Alcoy y que, de repente, escuchamos en el telediario que en unos pocos minutos íbamos a presenciar el estreno del vídeo. Era la primera vez que veía la presentación de un vídeo musical en un telediario y las cifras que dieron en cuanto a la extensión y los costes de producción me parecieron tan brutales que me quedé a verlo.
Durante mucho tiempo se consideró Black or White como un vídeo revolucionario, en especial el último tramo en el que se salta de cara en cara gracias a un efecto de morphing que hoy en día nos parece normal, pero que hace casi 20 años constituía una novedad absoluta -compartida con terminator 2- y casi increible.
Tal vez Michael Jackson fuese un pederasta, un lunático o simplemente un pobre desgraciado que no acababa de encontrar su lugar en el mundo. Lo que nadie podrá negar son sus excepcionales cualidades artísticas, tanto en el baile como -sobre todo- en su extraordinaria voz, con un registro que parecía de otro planeta (de hecho apareció en Men in Black I y II). Su pérdida deja un poco tocado nuestro panorama musical, pero contribuye aún más a su leyenda, excesiva y kitsch como todo lo que le rodeaba.
Os dejo con Michael y Macaulay, no sin antes aprovechar para desearos que acabeis de disfrutar el primer domingo del verano.
¿Que no puedo hacer qué en twitter?
Durante estos últimos meses he leído varios posts, cada vez más, que intentan describir qué es Twitter y para qué sirve. Esta misma mañana he leído este artículo en el mundo en el que se define twitter como “la aplicación más extendida de comentarios en tiempo real”. Chúpate esa.
Seguramente, cada uno ha acabado encontrando un uso particular para twitter. Muchos dicen que es la revolución del nanoblogging, otros dicen que eso del nano o el microblogging es una estupidez y la mayoría no opinan y se limitan a utilizarlo.
En mi modesta opinión, twitter es una forma más de relación con el entorno; en concreto, una forma de contacto bastante rápida y muy cercana a la vida real, ya que te permite tener acceso a muchísima información en pequeñas cápsulas que puedes descartar fácilmente, y al mismo tiempo te permite actualizar tu información y la de la gente con la que te relacionas. Información y contacto, las dos grandes ruedas motrices de internet en estos tiempos.
Sin embargo, como suele pasar, de repente han llegado los puristas de twitter a decirnos cómo debemos usar twitter. Por supuesto, no me refiero a un plano técnico, sino a qué debemos postear, sobre quién y cómo. Y eso, querido amigo, me toca bastante las narices.
Afortunadamente, cada uno puede usar twitter como mejor le venga en gana. Yo no pienso mucho antes de twittear ni tengo demasiado claro cuál es mi objetivo cuando twitteo. Tal vez por eso en estos momentos sólo tengo 208 followers que aguantan pacientemente mis desvaríos, rabietas y comentarios inoportunos.
No aspiro a tener una cohorte de seguidores, sino que me conformo con que mis followers encuentren, de vez en cuanto, entre toneladas de paja, un comentario o una frase que les divierta, les resulte interesante o útil o, simplemente, que permita a la gente de mi entorno saber dónde demonios estoy en cada momento, algo que en ocasiones yo mismo no tengo demasiado claro.
Por eso, os incito a no hacer ni puñetero caso a los que pretenden decirnos qué podemos hacer y decir en twitter. Tú úsalo como te dé la gana, si quieres convertirte en un name-dropper y tostar a tus followers con arrobas precediendo a miles de nombres de personas que ni siquiera conoces, hazlo, nadie te lo impide. Si lo que te gusta es contar públicamente tus íntimos secretos como si fueses Britney Spears, adelante. Si te decides a sincronizar todos tus canales, de forma que un twitt aparezca repetido en facebook, friendfeed, youare, flickr y hasta en las noticias de las 9, no te cortes, aunque es muy probable que acabes matando de aburrimiento a tus amigos.
Sin embargo, mucha gente lo hace y mantiene a auténticas hordas (con h) de seguidores, que no se cansan de recibir actualizaciones absolutamente intranscendentes de vidas ajenas; es la grandeza de twitter, y de internet en general, que te permite actuar con libertad, siempre que estés dispuesto a asumir las consecuencias, en forma de críticas, abucheos e insultos varios. Cuanto más seguidores, más ruido.
Y, si te fijas, hay mucha gente crítica que sigue al pie del cañon, tragando polvo y escupiendo sandeces en lugar de hacer lo que parece más lógico: cerrar el grifo y dedicarse a lo suyo. Pero no todos tienen cosas interesantes a las que dedicarse.
Será porque aún no han descubierto twitter ;)
Canción del domingo: Viva la vida (Coldplay)
Parece que el verano ha llegado para quedarse definitivamente. 21 de junio, San Luis Gonzaga, onomástica de su humilde servidor y de tantos otros Luises que pueblan la roca cósmica.
El verano es siempre sinónimo de pasión y energía, así que he decidido traer a la última canción del domingo de la primavera “Viva la vida” el himno vitalista y maravillosamente optimista de Coldplay, la banda de Chris Martin, a modo de preludio y calurosa bienvenida de su majestad, la estación del sol.
For some reason I can’t explain
I know Saint Peter won’t call my name
Never a honest world
And then it’s when I ruled the world
Probablemente hayas escuchado miles de veces esta canción durante los últimos (¿12?) meses, y no sólo porque es un gran tema, sino también porque alguien desveló que es la canción que Guardiola ponía a sus muchachos antes de cada partido y, por lo visto, mal no les ha ido. Probablemente el alcoyano se equivocó y en vez de este Viva la vida, se ponían a escuchar “Livin’ la vida loca”, la de Ricky Martin, porque menudo playoff nos han jugado los cabrones.
Sin más, os dejo disfrutar de este principio de verano, que pinta muy bien, intenso pero apasionante, como siempre. ¡Feliz domingo!!
Nos vemos en la red innova

Mañana por la mañana la expedición valenciana, compuesta por Juan Luis Hortelano, Rubén Colomer, Fernando Serer, Juan Martínez y un servidor de Vds., partimos hacia la red innova, un evento que se autodefine como
“el primer encuentro de innovación y tecnología para los mercados de habla hispana y portuguesa”
Aunque Juan hizo lo posible por ocultarme la celebración de este evento :), me enteré de su existencia en el transcurso del último Iweekend Valencia merced a un comentario de Juan Luis. Me sorprende no haberlo conocido antes, ya que por su relevancia para el sector, por el plantel de ponentes y por la propia voluntad de convertirse en el evento de referencia para los mercados de habla hispana y portuguesa, pienso que debería haberlo detectado hace meses.
El caso es que mañana estaremos allí, dispuestos a poner cara a mucha gente con la que tratamos todos los días y a escuchar a muchos emprendedores y empresarios del sector que suelen tener cosas interesantes que contar, además de reencontrarnos con amigos a los que vemos con menos frecuencia de la que nos gustaría. Cierto es que el interés que despiertan las distintas sesiones es bastante dispar, pero en general es un evento bastante compensado. Lo único que realmente siento es perderme las dos primeras sesiones y la conferencia en la que participa Mariano, aunque espero que antes del coffe break ya estemos ubicados en ese marco incomparable que es el Teatro Circo Price.
Por cierto, doy por sentado que vamos a tener wifi para poder twittear todo lo que pase, pero por si acaso llevaré refuerzos en forma de Bb y mi usb de vodafone. Por el perfil de los asistentes, tengo verdadera curiosidad por conocer la cantidad de información en tiempo real que se va a generar sobre el evento. Pronto lo sabremos.
Gracias a Mariano y a Enrique. ¡Nos vemos allí! Más info, a partir de mañana a través de mi twitter.
Canción del domingo: El baile de los peces (Josele Santiago)
Domingo caluroso en Alcoy, que sigue a la fantástica dinà que disfruté ayer con mis amigos de la filà Vascos en el Preventorio.
Sol, calor, ni un soplo de aire. Probablemente Alcoy no sea el mejor lugar en el que estar con este tiempo, pero aquí me a encontrado y aquí me quedo hasta esta noche.
En estas condiciones, Gemmurrín me ha pedido una canción que me encanta y no he opuesto ninguna resistencia: el baile de los peces, de Josele Santiago.
Nadie sospechará de ti si creen que puedes molestar a un pez bailarín
Nadie se acordará de ti cuando en el río vean bailar a un pez bailarín
No es la primera vez que la voz cantante de los enemigos aterriza por aquí; en marzo ya disfrutamos de “olé papa“, una canción que evoca buenos tiempos. El baile de los peces apareció en el segundo disco de Josele, hace ya también unos años, y es un gran ejemplo de ragtime jazzero, que tan bien ha sabido explotar el Señor Mostaza, otro de mis grupos favoritos y que también ha pasado varias veces por aquí (como ésta o ésta).
Os dejo con la guitarra y la voz profunda de Josele Santiago, no sin antes desearos un feliz y caluroso domingo.
PD: Por algún extraño motivo, este post no se publicó el 14 de junio como estaba previsto. Cosas de los duendes…
El setter de los 30.000 euros
Es una tragedia que tu perro se pierda. Probablemente pasarás el resto de tu vida preguntándote qué pasó con él, si alguien lo raptó o simplemente lo encontró y decidió adoptarlo, si fue atropellado o estaba enfermo y fue a morir a un lugar resguardado.
Con frecuencia encontramos en postes, cabinas, paradas de autobús o árboles fotocopias de anuncios en los que se ofrece una recompensa por la recuperación de un perro perdido. También son frecuentes los anuncios en las secciones de clasificados en los periódicos.
Internet se une ahora a los medios disponibles para tratar de recuperar a tu perro. Además de las páginas en las que se ofrecen consejos sobre cómo buscar a tu perro perdido (como ésta), cada vez proliferan más los sitios en los que puedes publicitar gratuitamente la búsqueda de tu mejor amigo. Es el caso de perrosperdidos.es, buscoperro.com o tantos otros.
Aún así, me ha sorprendido encontrar esta mañana un enlace patrocinado en google con el texto “setter irlandés extraviado. recompensa 30.000€“. En un principio he pensado que sería una campaña publicitaria o incluso spam, pero después me ha parecido que sería muy poco apropiado utilizar una desgracia, incluso fingida, como es la pérdida de un perro, para comunicar o publicitar algo.
Por este motivo he decidido clickar el enlace, que me ha llevado a la página www.setteringlesewanted.it, en la que los propietarios de este setter ofrecen 30.000€ a quien se lo devuelva, previa comprobación de su ADN. No sé cómo pretenden hacer esta comprobación ni qué pinta en eso la persona que tenga la suerte de encontrarlo, pero me ha parecido un poco exagerado, tal vez demasiado para ser cierto.
En cualquier caso, ya sabéis, si encontráis al setter de la foto, el animal y sus dueños no van a ser los únicos afortunados…
Canción del domingo: Desafinado (Joao Gilberto y Caetano Veloso)
Se acerca el verano. De hecho hoy en Valencia hace un día completamente veraniego: sol, calor y poca gente por la calle. Parece que la fiesta de la democracia tendrá que esperar a días mejores.
En el epicentro de este grandísimo día, un grupo de grandes emprendedores se baten el cobre con un sistema de rifas online para sacar adelante el proyecto ganador del iweekend (rifalia). Enhorabuena a todos, pero en especial a Juanra (génesis de la idea) y a Luv (el padre de iweekend).
Verano, sol, calor, playa. Cuando llega esta época del año, me entran unas ganas irrefrenables de coger la guitarra para arrancarle unos cuandos acordes inconexos y casi siempre acabo echando unas bossa novas. ¿Evocación, nostalgia? Tal vez, pero creo que simplemente lo hago por el placer de sentir esas melodías desacompasadas y maravillosamente urdidas por los grandes maestros brasileiros.
Hoy llega a la canción del domingo desafinado, la grandísima composición de Tom Jobim y Newton Mendonça con la que me inicié -como tantos otros- en el maravillo mundo de la bossa nova. Seguro que en algún momento de tu vida has escuchado alguna versión de esta canción, probablemente con Stan Getz al saxo.
Você com a sua música esqueceu o principal
Que no peito dos desafinados
No fundo do peito bate calado
Que no peito dos desafinados
Também bate um coração
Para no desmerecer, he elegido esta gran versión que Joan Gilberto y Caetano Veloso (ahí es nada) ofrecieron en Buenos Aires en el año 2000. Una gran composición, una letra profunda y dos grandes intérpretes. Seguro que pasáis un gran domingo junto a estos dos monstruos, en el mejor de los sentidos.
Ya sabéis, no desmerezcáis el corazoncito de los desafinados o de lo torpes -como este simple cronista-, porque también late, aunque sea al fondo del pecho ;)
¡Que tengais un feliz domingo!
De funcionarios y castores
Estas últimas semanas he leído todo tipo de comentarios al hilo de la desproporcionada cantidad de funcionarios que (man)tenemos en España, algo más de tres millones de personas que disfrutan de un puesto vitalicio, simplemente por el hecho de haber pasado una oposición, un concurso o, en ocasiones, ni siquiera eso. En especial me gustó el artículo de Alejandro Suárez, pese a que estoy de acuerdo sólo con algunos -la mayoría- de sus postulados.
El papel del funcionario es necesario, la administración necesita agentes que ejecuten las instrucciones y tareas propias de la cosa pública; sin embargo, no tiene sentido que el 20% de las personas que cotizan a la Seguridad Social en la piel de toro sean funcionarios, que todos los días se destruya trabajo, se cierren empresas y que, mientras tanto, sigamos contratando a más y más funcionarios, replicando administraciones, incrementando la maquinaria del Estado, con puestos vitalicios en condiciones que, en muchos casos, están fuera del mercado (por encima, por supuesto).
Este análisis me ha recordado una historia -desgraciadamente cierta- que me contó un guía en una excursión por el parque nacional Tierra del Fuego, en la Patagonia Argentina. A finales de los años 40, se introdujo un grupo de 50 castores canadienses en la región con el objetivo de repoblar la zona y fomentar la industria peletera, ya que en circunstancias normales estos castores tienen una piel muy valiosa.
Sin embargo, al establecerse en una región en la que no existían depredadores naturales, riesgos ni competencia por el alimento, los castores empezaron a engordar y a reproducirse. Incluso perdieron todo su valor para el mercado, ya que la falta de adrenalina provocó que su pelaje se volviese suave y no pudiese utilizarse en peletería. Se asentaron, se relajaron y se convirtieron en seres improductivos, hasta que los cazadores perdieron su interés por ellos.
Poco tiempo después, la población de castores se había multiplicado, había construído presas, desviado ríos, destruido bosques y acabado con especies autóctonas. En la actualidad, existe un castor por habitante en Tierra del Fuego y se están diseñando campañas para acabar con ellos, con un importantísimo gasto que se suma al daño que ya han provocado a su entorno.
¿Qué hemos aprendido de esta historia?
- Que la falta de competencia y de tensión puede acabar con el valor añadido, incluso de la persona más brillante y valiosa.
- Que un número desproporcionado de excepciones en un contexto competitivo puede arruinar todo el sistema.
- Que de sabios es rectificar una situación irregular y dañina para el entorno, aunque sea una medida impopular y con un gran coste económico. Más vale perder que más perder.
Por supuesto no estoy promoviendo una campaña genocida de la clase funcionarial. Insisto en que los funcionarios son necesarios para el funcionamiento de la administración y del estado. Pero no de cualquier forma, a cualquier precio o en un número desproporcionado. Los funcionarios deberían ser empleados “al uso”, con un período de pruebas y un contrato indefinido en condiciones de mercado que permita cierta flexibilidad en los momentos de cambio, de crisis o, simplemente, cuando alguien no cumpla con sus obligaciones laborales, no se alinee con el resto del equipo o, simplemente, no esté a la altura de las expectativas o de lo que la administración requiere en cada caso.
La falta de competencia y de tensión provoca ineficiencias e injusticias. Tengo buenos amigos que son funcionarios de vocación, cumplen con las obligaciones de su puesto con arrojo y voluntad y realmente contribuyen al desarrollo y el buen fin de la función pública. Por desgracia, en demasiados casos existe un establishment que acaba cortando alas, promoviendo el conformismo y alentando la ineficacia al albur de la olla caliente y de la conveniencia personal y, en muchos casos, política.
Ante la crisis se impone un cambio de modelo, más eficiente, más productivo, más escalable y flexible. Es un hecho contrastado que el modelo castor no favorece a nadie. Ni siquiera a los propios castores.



