Penúltimo domingo de enero. En Valencia apenas nos quedan unas semanas de frío moderado y ya puedes encontrar a mucha gente comiendo e, incluso, cenando en terrazas. En Valencia se vive muy bien, yo que tú me lo pensaba 🙂

De hecho en España se vive bastante bien en casi cualquier sitio y eso, junto a nuestra situación geopolítica y a otros factores que no vienen al caso, nos ha convertido en un objetivo apetecible para las mafias de la inmigración. Durante esta última semana se ha hablado mucho sobre el tema a raíz de la negativa de Vic y Torrejón de Ardoz a empadronar a inmigrantes sin papeles.

España mola, pero no es jauja. Aquí se puede vivir bastante bien, pero no somos un imperio, como Estados Unidos, ni una superpotencia, como China. Para entrar, trabajar y vivir en China o Estados Unidos tienes que pasar por un buen número de trámites, algunos más vejatorios que otros, y aún así siempre sientes que en cualquier momento puedes estar incumpliendo alguno de los requisitos y un señor con gafas oscuras te va a meter en un avión de vuelta a tu casa.

Sin embargo, todo esto tiene bastante sentido. La demanda de permisos en Estados Unidos es infinitamente superior a la oferta, y allí el mercado es Dios. En China se controla todo y no vayas de listillo porque no se andan con chorradas.

Aquí en España somos más de ir por casa. De manga ancha y que la mano derecha no sepa lo que hace la izquierda. Decimos que hay que expulsar a los que no tienen permiso para quedarse, pero luego les permitimos que se empadronen. Pagamos pensiones, prestaciones y subsidios de todos los sabores, coberturas sanitarias y hasta ayudamos a los bancos y a los países en vías de desarrollo, pese a que nuestra población activa mengua y empieza a ser claramente insuficiente para pagar todas las fiestas.

Entonces subimos los impuestos, para desincentivar a los pocos que aún trabajan y contribuyen a las arcas del Estado en lugar de chupar del bote. Y la culpa, encima, es de los empresarios. Con dos cojones.

Nosotros no somos un imperio, ni una superpotencia, pero tampoco se trata de echar por la borda todo lo que hemos tardado décadas en conseguir. Por eso la canción del domingo es «el imperio contrataca» de los Nikis.

Con los Austrias y con los Borbones
perdimos nuestras posesiones
esto tiene que cambiar,
nuestros nietos se merecen
que la historia se repita varias veces

Cuando los Nikis grabaron este tema, en 1985, la transición estaba aún a la vuelta de la esquina y todavía había mucho, casi todo, por hacer. «El imperio contraataca» fue, entonces, una crítica a la situación en que se encontraba España en ese momento, ya que era ridículo compararnos con los países de nuestro entorno.

Nuestra situación ha cambiado mucho durante los últimos veinticinco años. Hemos ganado el mundial de baloncesto por veintitrés puntos -«mira cómo gana la selección, España está aplastando a Yugoslavia por veinte puntos arriba«- y Yugoslavia ya no existe. Miles de inmigrantes llegan cada año a Canarias en pateras «Cambia el rumbo de la evasión, de Cuba van directos a Canarias y ya no van a Florida», aunque a este respecto hay mucho menos que celebrar.

En España no somos un imperio ni una superpotencia. Somos un país que ha corrido mucho y al que ahora le flaquean las fuerzas. Por eso está bien recordar de vez en cuando de dónde venimos y quiénes somos. Hace veinticinco años nos descojonábamos de nosotros mismos y de nuestras aspiraciones. Ahora nos hemos convertido en un hatajo de plañideras sin sangre, incapaces de reaccionar frente a una situación adversa.

Aunque cada vez somos más los que nos avergonzamos de las cosas que hacen y dicen nuestros políticos, de todos los sabores, y de las situaciones absurdas que se producen en casi todos los ámbitos, creo que tenemos que seguir empujando. No podemos perder en unos pocos años lo que nos ha costado décadas conseguir.

Que pases un buen domingo. Y descansa, mañana estaré esperando tu pequeña contribución para cambiar las cosas 🙂

Canción del domingo: El imperio contraataca (Los Nikis)
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