No te acepto
La proliferación de nuevas redes sociales y comunidades online de todo tipo -generalistas, verticales, sectoriales, privadas y muchas más- provoca que sea necesario establecer criterios distintos de participación y admisión de contactos en cada una de ellas.
No hay nada peor que un newbie, recién llegado a una nueva red, que en vez de pararse a mirar cómo funcionan las cosas, irrumpen cual elefante en cacharrería, invitando a desconocidos, publicando información privada y, en general, pasándose por el arco del triunfo las normas no escritas de convivencia. Porque, si bien es necesario cumplir las normas de uso (TOS), aún más importante es aprender cómo se relacionan los usuarios de una red y qué uso hacen de ella.
Dado que el tiempo y la atención son recursos escasos, hace tiempo que decidí centrar mi actividad en tres redes o comunidades: facebook, linkedin y twitter. Por motivos varios mantengo activos -y, en ocasiones, incluso actualizados- mis perfiles en muchas otras redes, como Viadeo, Sónico, A Small World, Xing, Friendster, Spoke y, por supuesto, Tuenti, pero me he dado cuenta que los resultados que he obtenido, personal y profesionalmente, en estas redes no me han compensado el esfuerzo.
Tras varios años de uso de facebook, linkedin y twitter, mis normas particulares de aceptación de usuarios en cada una de ellas son las siguientes:
- facebook = amigos. En facebook no acepto a desconocidos, negocios, contactos profesionales ni personas con las que no tenga una relación cercana o personal. No utilizo facebook para hacer negocios, sino para mantener el contacto con la gente a la que aprecio. Ignoro casi el 100% de las solicitudes de amistad y todos los días elimino “amigos” que no me aportan nada, me invitan a grupos absurdos o me spamean con sus negocios. Lo sé, a este paso pronto me quedaré sin amigos y quizá ésta sea la única forma de sucumbir a mi tentación diaria de cancelar mi cuenta definitivamente :)
- linkedin = trabajo. Linkedin es el lugar perfecto para conocer y relacionarte con tus partners, clientes y colaboradores. Hay muy poco ruido, ahora quizá más desde que se permite integrar el feed de twitter, y todo está enfocado a facilitar el networking profesional. Acepto a todos mis contactos personales y profesionales e, incluso, a gente que no conozco siempre que (i) tengan perfiles interesantes y (ii) no parece que vayan a molestar a mi red de contactos. Mi perfil de linkedin es al que más tiempo dedico.
- Twitter = información. Twitter es la mejor fuente de información en tiempo real que existe. Intento seguir a entre 90-110 personas siguiendo criterios objetivos, es decir, no por mi relación personal con ellas sino por la calidad de sus tweets. Me molestan mucho los namedroppers, los spammers (#FF), la gente que se mete en conversaciones ajenas sin conocerte ni aportar valor y los que twittean cosas como “te escribo en abierto porque no me sigues”. Si no te sigo será por algo, ¿no crees?
Aunque tengo muy claro cómo interactuar en estas redes, me surgen algunas dudas en otros casos, como el de foursquare, un sitio que te permite indicar en tiempo real dónde estás y publicar trucos y recomendaciones. Por una parte, creo que no debería aceptar a cualquiera porque no me gusta exponer públicamente mi actividad personal, pero por otra parte se trata de una comunidad de prescriptores, por lo que sólo me aporta valor en la medida en que comparta información con mucha gente. Si dentro de un par de años sigo utilizando foursquare (o algún sistema parecido) os explicaré mis experiencias.
Y tú ¿has decidido a quién vas a aceptar en tu red?
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