Segundo domingo del segundo mes de la segunda década del siglo XXI. Esta semana ha vuelto el frío a Valencia, aunque sólo durante la noche y hasta poco después del amanecer. Aquí no suele hacer frío, y cuando lo hace se nos queda una cara de idiota bastante característica.

La semana que ahora acaba ha sido dura e intensa por muchos motivos. Proyectos que empiezan, proyectos que terminan y miles de oportunidades que pasan por delante y por detrás, y que apenas llegas a reconocer entre el ruido frenético que suponen las escasas veinticuatro horas de un día cualquiera.

Esta semana me han pasado muchas cosas, y algunas de ellas, incluso, han dependido de mí. Es bueno ser capaz de conducir tu vida con cierta capacidad de control sobre tu entorno. Por desgracia, el hecho más relevante de la semana no ha dependido, ni podía hacerlo, de mi actuación ni de la de ninguna otra persona, pues fue el fallecimiento de una familiar de Gemma, muy cercana y aún más querida, tras un derrame cerebral fulminante.

Dedicamos mucho tiempo a pensar cómo va a ser nuestra vida, a hacer planes y a ejecutarlos con mayor o menor fortuna. Nadie cuenta en su propia ecuación, salvo en casos muy especiales, con la variable de que al día siguiente puedes haber dejado de existir y el abismo que se produce cuando un ser querido nos deja, provoca que el mundo se pare por completo. No hay más planes, simplemente esa sensación de que algo se ha roto y de que una parte de tu realidad ha cambiado para siempre.

Nuestros planes importan un carajo. Internet, el networking, los emprendedores, twitter, google y el resto de temas sobre los que suelo hablar aquí en realidad no importan un carajo cuando te plantas ante la evidencia de tu propia fragilidad. Por ese motivo, la canción del domingo va dedicada es All that matters, de Cliff Richard y va dedicada a Mª Ángeles, Adolfo y el resto de su familia.

We touch happiness, but we can’t hold her
Feelings come and disappear
I’ve known the laughter, I’ve cried those tears
I should know better after all these years
But I’m no wiser, I’m just older

Escuché All that matters por primera vez en el recopilatorio publicado por varios autores como tributo a Diana de Gales, tras su muerte en 1997. Pese a tratarse de uno de los grandes éxitos del cantante indio-británico como solista y tras liderar durante muchos años a The Shadows, es un tema que no destaca por ningún aspecto en especial; sin embargo, a mí me resulta muy reconfortante en momentos difíciles, cuando te planteas si todo lo que estás haciendo tiene sentido y cuáles deberían ser tus prioridades.

Hoy no es un buen día para mí, ni para la familia de Gemma, pero, por desgracia, siembre habrá días así. Nunca sabes cuándo la variable se convertirá en constante o cuándo el resultado va a tender a infinito, así que te aconsejo que hagas lo mismo: disfruta y piensa qué es lo importante para ti. Y que pases un buen domingo.

Canción del domingo: All that matters
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