loser beck

Primer domingo del segundo mes del quinto año de la segunda década del siglo XXI. 2 de febrero de 2014. Como te descuides llegará diciembre y otra vez habrás incumplido los propósitos de mierda que hiciste para este año, así que tienes mi bendición para dejar de leer este post y -no sé- apuntarte a una academia online de klingon o vomitar los cinco croissants que te has embutido entre pecho y espalda, gordito.

Esta semana varias personas me han preguntado por qué escribo sobre temas personales en este blog; en su opinión, sería mucho más interesante que hablase sobre inversión, startups, cookies, pactos de socios o internacionalización de empresas y no les falta razón. Vale, reconozco que me molesta un poco pensar que mis canciones del domingo y demás posts personales no os interesan, pero hay que saber aceptar las críticas. Cabrones. Ejem.

Cuando creé este blog en 2006 (aquí mi primer post, aquí unos amigos) decidí utilizar el altisonante lema Derecho, Internet et alt, porque pensaba que éstos serían los temas sobre los que escribiría. Por aquel entonces llevaba 2 años arrancado e-contratos con Javi y Jordi, sabía muy poco sobre blogs y me parecía una buena idea compartir mis pequeños aprendizajes profesionales con lo que entonces se llamaba la blogosfera (OMFG).

Ocho años después he descubierto que no me gusta escribir sobre derecho ni sobre internet aquí. Ya escribo sobre estos temas muy de vez en cuando en el blog de metricson y, sobre todo, hay gente que escribe sobre estas cosas en un montón de sitios: abogados que se torturan por ser los primeros en comentar una nueva sentencia que jamás podrás utilizar siquiera como referencia; geeks que pueden explicar tecnologías ignotas y privarnos de la magia que envuelve cada nuevo dispositivo que sale al mercado; economistas que entienden la crisis y saben cómo salir de ella, como si realmente se pudiese salir de la crisis, cual infecta cloaca repleta de tortugas ninja. Toda esa mierda, ya me entendéis.

Quizá a vosotros os encante descubrir un post interesantísimo sobre la cuarta vuelta de tuerca de un artículo de la repugnante Ley de Emprendedores un domingo a mediodía o un análisis brillante sobre la volatilidad de las bitcoins un jueves a las 12 de la noche, pero a mí me gusta pensar que hay una vida ahí fuera esperando, y eso que me encanta mi trabajo, en su justa medida.

Os cuento todo esto porque tengo un catarro de dimensiones bíblicas y el viernes, cuando era evidente que la cosa iba a peor, me descubrí a mí mismo a punto de alegrarme por pasar el resfriado durante el fin de semana y poder arrancar la semana próxima ya recuperado.

Eso sí que no.

Este fin de semana tenía unos planes cojonudos con amigos en Alcoy y en lugar de eso me he quedado en la cama despellejándome la garganta de tanto toser. ¡Y pensar que estuve a punto de alegrarme!

Hay que ser un perdedor para alegrarse por pasar un fin de semana enfermo para poder trabajar el lunes.

Hay que ser un perdedor para renunciar a disfrutar de la gente de tu alrededor a cambio de unos cuantos retweets de mierda y, quizá, un nuevo cliente que realmente no necesitas.

Hay que ser un perdedor para pasar el día comparándose con otros para ver quién la tiene más larga.

Por eso, para que no se me olvide lo fácil que es convertirse en un perdedor cuando lo tienes todo a favor -y si no que se lo digan al Barça, que ayer palmó 2-3 contra el Valencia en casa-, la canción del domingo es Loser, de Beck.

In the time of chimpanzees I was a monkey
Butane in my veins so I’m out to cut the junkie
With the plastic eyeballs, spray paint the vegetables
Dog food stalls with the beefcake pantyhose

Algunos cuentan que Bek David Campbell (Beck) escribió esta canción a modo de chiste para uno de sus amigos que se pasaba el día llamándole perdedor. Lo cierto es que, con su estilo hiphopero lo-fi cachondo, fue uno de los himnos de la primera generación X, la de Nirvana, Radiohead, Soundgarden, Alanis Morrissette (cuando molaba), Blind Melon o Stone Temple Pilots, aunque a Beck esta calificación nunca le gustó demasiado.

En apenas unos días se publica Morning Phase, el nuevo LP de Beck, tras 5 años de espera, así que es un buen momento para recordar un tema que seguro que has escuchado en un montón de fiestas, películas y momentos importantes de tu vida durante los últimos 20 años.

Ya has visto, es muy fácil convertirse en un perdedor. Yo hoy me quedo en casa porque no tengo más cojones que descansar y recuperarme, pero si puedes salir a tomar una caña por mí, hazlo y cuéntamelo. Prometo hacer lo mismo por ti en cuanto deje de toser como un perro tísico 🙂

Que paséis un gran domingo.

Canción del domingo: Loser (Beck)
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