Canción del domingo: Ole papa (Josele Santiago)
Este domingo se ha despertado algo más frío que los últimos días, con algunas nubes y con Tarzán con ganas de maullar. En seguida me ha venido a la cabeza un disco que hace tiempo que no escucho, así que no me ha costado demasiado elegir la canción del domingo: Ole papa, de Josele Santiago, la voz de los Enemigos,uno de los grupos más míticos de nuestro rock.
He pintado mi chabola
con música de jazz
con pastillas juanolas
rechupeteás…
El disco “las golondrinas etcétera” forma parte de mi banda sonora personal desde que lo descubrí en el coche de mi amigo y socio en e-contratos Jordi Linares. Durante todo 2004, el primer año de existencia de nuestra empresa, nos acompañó en todos nuestros viajes y en las dos oficinas que abrimos, el zulo y la de la Plaza Centenario. Cuando escucho cualquier temazo de ese disco me vienen a la cabeza muchos momentos de aquella época en que volví a vivir a Alcoy, casi todos agridulces, pero sobre todo intensísimos.
Ole Josele, ole domingo y ole Jordi por descubrirme este pedazo de disco. Espero que disfrutéis la voz ronca, rota y maravillosa de Josele casi tanto como este nuevo domingo que ya se contonea ante nosotros.
El final de e-contratos
Hoy miércoles 23 de diciembre de 2008, cinco años y veinte días después de comenzar el proyecto, firmamos la disolución y liquidación de econtratos, s.l.
Desde que en el mes de julio avancé que nos tomábamos un respiro, he intentado casi de todo para sacar adelante el proyecto, pero al final no ha sido posible. No todo es culpa de la crisis, ya que ha habido varias circunstancias metaeconómicas, probablemente impulsadas por las económicas, que nos han conducido inexorablemente a la liquidación.
Incluso llegué a plantear a mis socios adquirir las acciones, pese a las pérdidas, pese a la crisis, pese a no haber sido capaces de crear un modelo de negocio sostenible en cinco años, pese a todo. Y me dijeron que no, o mejor dicho, que sí pero con unas condiciones que no podía aceptar. Aún hoy no sé si ha sido una putada o el mejor favor que me han hecho, seguramente en unos meses me daré cuenta de que ha sido lo segundo.
Hoy es un día triste; veo acabarse la etapa más intensa de mi vida personal y profesional, en la que hemos afrontado retos enormes y en la que nos hemos metido en miles de cuevas sin mirar antes si había un oso dentro. Y hemos sido capaces de salir vivos, que no es poco.
Muchos dicen que en nuestro país el fracaso es una losa que te acompaña durante toda tu vida; yo no opino lo mismo. Mi impresión es que ya existe un grupo cada vez mayor de personas capaces de apreciar el esfuerzo que supone sacar adelante un proyecto y el coraje necesario para saber cerrarlo a tiempo.
Para mí e-contratos no sólo ha sido una obsesión y casi toda mi vida durante cinco años, sino la mejor escuela a la que jamás podría haber asistido. He tenido que contratar y despedir personas, he abierto, reformado, amueblado y cerrado oficinas, he viajado por todo el mundo presentando nuestra empresa y vendiendo nuestros productos, he abierto y cubierto rondas de inversión, he luchado con los bancos y los proveedores, he trabajado con centros de investigación, pymes y corporaciones internacionales, y muchas otras cosas que no cabrían en un post como éste.
A la sazón, he hecho -y hablo por mí, cualquiera de mis socios podría decir lo mismo- todo lo que ha estado en mi mano para que e-contratos se convirtiese en una empresa consolidada, de éxito, capaz de ganar dinero y perdurar en el tiempo. Al final no lo he conseguido, pero tengo la conciencia tranquila por no haber desaprovechado una oportunidad, no haber escatimado esfuerzos ni haber retrocedido jamás ante un problema.
Sin duda he aprendido mucho gracias a e-contratos y este bagage es el regalo que me queda de una experiencia plagada de momentos duros y amargos, pero también de grandes satisfacciones. Me gustaría que todo esta vivencia no quedase en saco roto y pudiese ayudar a otros emprendedores a identificar los factores de éxito y de fracaso de sus propios proyectos, los puntos de no retorno y las oportunidades que se generan a lo largo del camino, así que tengo un pequeño proyecto personal en este sentido.
En el momento de la publicación de esta entrada, las 12:30 am, estaré en el notario asistiendo al último acto de la vida de e-contratos, 1.846 días después de que llegase a Alcoy directamente desde Barcelona, con mis maletas llenas de apuntes y de ideas para comernos el mundo.
Sólo puedo decir que la experiencia ha valido la pena y que no me arrepiento de nada. Si hoy volviese a ser 3 de diciembre de 2003, no dudaría en lanzarme de nuevo al vacío, aunque dispondría de muchas armas que entonces no tenía ni conocía. Pero ni siquiera estas armas garantizan el éxito de un proyecto.
Si estás planteándote emprender un nuevo proyecto, porque sientes la necesidad interior de hacerlo, hazlo. Nadie te va a asegurar que funcione, ni volverás a tener una sola certeza en tu vida profesional, pero vivirás momentos increíbles que te recompensarán por ello. Yo no voy a dejar de emprender, con o sin apoyos, con o sin socios, desde dentro de una organización o por mi cuenta, pero he descubierto lo que me gusta, y eso es lo que importa.
Gracias a todos los que habéis estado ahí durante todos estos años, por confiar en nosotros, por aguantar mis peroratas eternas y por apoyarme en estos meses amargos. Llegó el momento de volver a la carretera.
Demini
Creo que ha llegado el momento de anunciar públicamente a qué me estoy dedicando desde el mes de noviembre, principalmente porque a estas alturas estoy casi seguro de que si me conoces personalmente ya lo sabes, y unos cuantos posts que he leído últimamente ya hablan de ello con normalidad.
Estoy con Demini. Y no es una forma de hablar.
En el mes de julio, Juan Pablo Giménez -CEO de la compañía-, a quién había conocido apenas un mes antes en mi viaje a Liverpool, me propuso hacer algo juntos ante la rocambolesca situación que se estaba produciendo en e-contratos.
En ese momento yo andaba buscando una salida digna para mi empresa y organizando mi boda, así que no pude valorar en su medida el ofrecimiento y simplemente quedamos en hablar a la vuelta de las vacaciones. Llegó el mes de septiembre, conocí también a Adrián y ahí empezamos a hablar de cosas concretas, no demasiado, pero sí lo suficiente para que se me encendiese la bombilla y viese la oportunidad de desarrollar un proyecto de recorrido, apasionante y arriesgado, pero apoyado por una organización consolidada.
Durante un tiempo estuve tanteando otras opciones que surgieron y que también me resultaban atractivas, hasta que acabé llegando a la conclusión de que no podía dejar pasar esta oportunidad. Y aquí estoy ahora, con varios grandes retos por delante, muchísimo camino que recorrer en todos los sentidos y direcciones y todas las ganas del mundo de volver a empezar.
¿Qué es demini? La respuesta rápida es “negocios online”. Cuando me dejan suelo explicar que ofrecemos soluciones para ayudarte a vender más y mejor a través de internet. Y si bajamos a la arena, nos encontramos con un ecosistema de soluciones que van desde la autoedición de páginas web hasta el marketing online, pasando por cosas como el control de flotas o la creación de la aplicación ganadora del pasado facebook developer garage (meet your friends). Y lo más cojonudo de todo es que todo esto cuadra y tiene sentido como negocio, al menos cuando adquieres una visión estratégica y de conjunto.
Demini es una empresa en evolución, que está haciendo cosas muy interesantes en Internet y desde hace unos meses está acometiendo importantísimas inversiones para poder crecer y mejorar internamente, entendiendo que para poder dar el salto antes hay que haber hecho los deberes. En esto estamos bastante en sintonía y espero poder contaros pronto algunas de las cosas que estamos planificando y haciendo.
Por encima de cualquier otra consideración, lo que más me gusta de Demini es el equipo. Aquí hay pesos pesados, cinturones negros de internet, que saben gestionar sus departamentos, hacer que los negocios online funcionen desde el primer día y, sobre todo, que disfrutan con su trabajo. Y eso al final, se nota.
En cuanto a mí, durante los próximos meses me voy a responsabilizar de algo que hemos llamado “soluciones para pymes” y que no es otra cosa que la detección y generación de oportunidades dentro de un segmento enorme que hasta ahora se ha escapado de nuestro target. Tenemos la tecnología para hacer lo que hacen todos y un poco más, y las ganas de hacer cosas nuevas que provoquen unas cuantas olas en las quietas aguas del estanque. Pero aún falta un poco para esto.
Mientras tanto, sigo colaborando con algunos de los proyectos en los que estaba involucrado antes del verano, aunque mi soft landing en Demini empieza a ganar velocidad y cada vez tengo menos tiempo para otras cosas.
- ¿y qué pinta e-contratos en todo esto? os preguntaréis…
Ésa es otra batalla, de la que muy pronto os contaré el desenlace…
Mañana empiezo otra vez
Mañana empiezo otra vez. No desde cero, pero el caso es que empiezo, y debo reconocer que me apetece.
Tras decidir junto con mis socios la congelación de e-contratos en julio de 2008, he estado trabajando en cuatro direcciones:
- Darle salida o continuidad al proyecto de e-contratos, no sólo a lo que ya habíamos hecho y lanzado, sino a toda la tecnología y al nuevo modelo en el que llevábamos años trabajando, que no es moco de pavo.
- Buscar nuevos proyectos que me permitiesen desarrollar la experiencia acumulada durante los últimos cinco años en el ámbito de la gestación, lanzamiento y promoción de nuevos productos y servicios tecnológicos.
- Echar una mano a algunos proyectos muy interesantes en fase de desarrollo que buscaban inversión y de los que espero poder hablaros pronto.
- Casarme :)
Han sido cuatro meses intensos, divertidos a veces y duros muchas otras, en los que he conocido a gente muy interesante de un montón de sitios, en los que he empezado y terminado negociaciones y procesos muy dispares y, en general, en los que he aprendido muuuchas cosas que a buen seguro me servirán en un futuro inmediato.
Tras mucho hablar y pensar, he encontrado un proyecto que me gusta, me motiva y en el que creo que me encontraré bastante cómodo, aunque sé que va a requerir de todo mi esfuerzo y dedicación. Por suerte -¡sí, por suerte!- he tenido que renunciar a ofertas interesantes e, incluso, a algunos proyectos propios incipientes para poder vincularme con esta empresa, pero estoy seguro de que la apuesta es ganadora a medio plazo. Por supuesto, voy a mantener mi vinculación con las empresas e iniciativas en las que tengo proyectos en curso, porque sé que vamos a ser capaces de generar synerquias sinergias interesantes.
Por el momento no puedo contar demasiado acerca de esta nueva empresa, ni sobre el futuro inmediato de e-contratos, pero en cuanto consiga que este nuevo impulso se convierta en algo real y en funcionamiento no dudéis que os daré todos los detalles. Sí que os puedo adelantar que voy a continuar íntimamente ligado a Internet y a los negocios online, quizá incluso con mayor intensidad que antes, si es que tal cosa es posible :)
E-contratos: actualización
A finales de julio hicimos pública la paralización de varios de los servicios de e-contratos, ante la situación incierta en la que se encontraba el proyecto, por diversas cuestiones metaeconómicas que próximamente analizaré con mayor profundidad en este blog.
El asunto ha hecho correr ríos de tinta -o de bytes- en Internet y ha tenido un recorrido algo superior al que preveía, en el que se han sucedido las especulaciones y las dudas; al fin y al cabo, Internet es información, pero cada vez más también es opinión, crítica y comentario, ¿no era de eso de lo que trataba en buena medida la web 2.0?
Tal y como apuntábamos, el mes de agosto nos ha servido para reflexionar sobre el camino que debe seguir e-contratos, sobre la mejor forma de aprovechar el enorme potencial del proyecto, las nuevas líneas de negocio que hemos abierto y la mejor forma de explotar la tecnología y el fondo de comercio que hemos generado.
En esta reflexión ha habido mucho de autocrítica y todavía más de empezar a cerrar puertas y mirar al futuro, que es donde está el negocio. Todavía es pronto para contar nuestras conclusiones, pero sí que puedo adelantaros que previsiblemente en unas pocas semanas tendré noticias, aunque supongan un importante cambio de paradigma y de visión con respecto al modelo que gestamos hace cinco años.
En cuanto a mí, parece que por el momento mi futuro se encuentra inexorablemente ligado al de e-contratos ;-), al menos en una fase incipiente, aunque todo apunta a que voy a poder dedicarme a lo que realmente me gusta: la estrategia y el desarrollo internacional de negocio, pero “desde dentro”. Como siempre, más y mejor información próximamente en vuestro blog amigo.
Nos tomamos un respiro
Como muchos de vosotros ya sabréis, desde la pasada semana e-contratos ha paralizado temporalmente varias de sus líneas de negocio y muy especialmente el servicio de registro de contratos online. En la prehome de nuestro site podeis ver el mensaje informativo que anuncia que no es posible darse de alta ni firmar nuevas operaciones, aunque los que ya habéis llevado a cabo operaciones a través de la plataforma, podéis acceder a ellas.
La paralización no es un punto final, sino tan sólo una escala técnica en un proyecto que lleva en marcha casi cinco años. Durante los últimos meses hemos hablado con inversores y clientes de casi todo el mundo y ha llegado el momento de parar, reflexionar y decidir con responsabilidad sobre el futuro de la empresa y del proyecto.
He visto esta noticia publicada en varios blogs desde el viernes, sobre todo en el de Carlos Blanco, que hace un resumen extenso aunque no del todo exacto de la situación, ya que el desencadenante de esta decisión no ha sido el malestar de los socios técnicos, sino un cúmulo de circunstancias económicas, personales y profesionales que atañe al conjunto de los socios y que nos obliga a replantear muchas cosas; nunca he sido partidario de personalizar los errores ni de buscar culpables, aunque en este caso no me resultaría demasiado complicado hacerlo :). Sea como fuere, sé que Carlos escribió el post con la mejor de las intenciones, y se lo agradezco.
También quiero dar las gracias a toda la gente que me habéis escrito durante la última semana y a nuestros socios financieros de Caixa Capital Risc, en especial a Mónica Pérez, por el apoyo ejemplar que nos están prestando en un momento difícil para el proyecto.
Tenemos un mes por delante para tomar decisiones importantes, así que ahora toca coger perspectiva, agarrarse los machos y ponerse las pilas. La solución, en septiembre.
Canción del domingo: Maybe tomorrow
Maybe tomorrow pertenece al album “You gotta go there to come back” del grupo galés Stereophonics. Se trata de una buena canción, en la que, por encima de la letra y muy por encima de la música sobresale la voz de Kelly Jones, el vocalista de la formación. Y es que si Stereophonics sobresale por alguna cualidad por encima del resto del britpop es por esta voz, ronca y desgarrada pero brillante y, sobre todo, absolutamente reconocible.
Kelly Jones fuma, bebe y se pelea con la prensa, pero aún así, ha sido uno de los vocalistas más brillantes de los últimos años. Stereophonics tiene otras grandes canciones e incluso algunas versiones de temas clásicos como un especialmente desgarradora del “Nothing compares to you” de Prince -popularizada por Sinead O’Connor,- aunque a mí me sigue gustando Maybe Tomorrow por encima de todas, quizá porque fue la primera canción del grupo que escuché.
No he encontrado ninguna buena versión de la canción en abierto, así que os dejo que disfrutéis con lo mejor que he podido conseguir en youtube.
I wanna breeze and an open mind
I wanna swim in the ocean
Wanna take my time for me
¡Justo lo mismo que quiero yo ahora mismo!
La semilla espacial
E-contratos es sponsor de seedrocket, una iniciativa de Jesús Monleón y Vicente Arias (cofundador de softonic) que pretende actuar como plataforma de lanzamiento para un número reducido de proyectos relacionados con las TICs. Para ello cuenta con mentores reconocidos y reconocibles dentro del sector como Lluis Faus (vlex), Carlos Blanco (Grupo ITNET), Nacho Sala (Atrapalo) y los propios Jesús y Vicente.
Si las personas y empresas que he citado antes no te dicen nada, seguramente seedrocket no es para ti; y si, tras leerlo, se te hace la boca agua al pensar en cómo un grupo de mentores como éste puede apoyar a tu proyecto, que sepas que este fin de semana se acaba el plazo para inscribirse, así que ya puedes empezar a correr.
Mucha suerte a los emprendedores y enhorabuena a Jesús y Vicente, seguro que resulta todo un éxito.
Ah, y ganamos un premio…
Se me ha olvidado comentar en mi post anterior que en el eServices forum ganamos el premio a la mejor presentación de servicios web. En realidad, ni siquiera sabía que existían premios en este evento, pero ha sido una gran satisfacción conseguir un reconocimiento en otro país, en un forum en el que participaban más de cien personas de más de sesenta empresas de diez países distintos.
El premio no tenía contenido económico, pero al menos conseguimos un diploma y una copia del libro “t-shirts and suits” de David Parrish, un asesor en creatividad empresarial conocido en todo el mundo que participó en el jurado que decidió otorgarnos el premio. El libro está dedicado por el propio Parrish a la gente de e-contratos.
Es el segundo premio que conseguimos este año, y el primero a nivel europeo, así que fue un broche perfecto para el viaje. El resto de ganadores del forum fueron Demini, Wadja, AIMES grid services, UMU y J2 Aircraft Dynamics.
De la ceremonia de entrega de premios me quedo con la reflexión del organizador del evento, recordando el escaso interés de los británicos por otros idiomas, y el handicap que supone, en especial cuando vienen “los de fuera” y son capaces de ganar premios compitiendo en su casa y en su idioma. Pese a todo, debo reconocer que mi inglés ha pasado por épocas mejores en muchos aspectos, aunque poco a poco y viaje a viaje voy recuperando algo de lo perdido.
Parece que la broma que les conté al principio sobre el clima de Liverpool sí que les gustó, después de todo :)





