Derecho, internet et alt

El blog de Luis Gosalbez


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Canción del domingo: The best is yet to come (Tony Benett – Diana Krall) 1

Posted on Agosto 29, 2010 by admin

Quinto (WOW) domingo del octavo mes de la segunda década del siglo XXI. 29  de agosto de 2010. Frío – calor – frío – lluvia mortal – más calor – más lluvia… no hay quien se aclare. Más que cambio, esto es el cachondeo climático.

El final del mes de agosto es lo más parecido al fin del mundo que conocemos. Infraestructuras colapsadas, millones de desplazados, muertos en las cunetas, depresión, angustia, morriña,  urticaria. Lo peor de lo peor. Hordas de seres humanos vuelven de unas vacaciones que seguramente no se merecían a reemprender un trabajo que no les gusta. Algunos de ellos, incluso, lo están deseando, para quitarse de encima de una puñetera vez a su suegra, a sus hijos, a su perro, a su Santa o a los mosquitos de las narices, que no le han dejado pegar ojo durante las interminables noches a las que ha sobrevivido en un apartamento hediondo en sexta línea de una playa atestada y maloliente.

Yo este año sólo me he tomado cinco días de vacaciones y de eso hace más de 20 días, así que para mí son una especie de reminiscencia platónica. Desde que empecé a trabajar como pasante en un despacho en 1998, nunca he tenido más de dos semanas de vacaciones y de momento no he muerto. Recalco el “de momento”. Lo bueno de trabajar para uno mismo es que puedes decidir cuándo desapareces, y pienso hacerlo unas cuantas veces antes de que acabe el año, así que no me quejo.

Mientras muchos se asaban al sol o se dedicaban a pasearse por Mongolia, Sidney o Catamarruch, he pasado la mayor parte del mes de agosto currando como un mulo y alimentando mi plan para conquistar el mundo; casi todos los emprendedores que conozco aprovechan este mes para revisar, pulir y reformular sus planes estratégicos de cara al mes de septiembre, algo que deberíamos hacer todas las semanas, pero que solemos dejar siempre para el final.

Si todo sale según lo previsto (algo que todos sabemos que no va a pasar), los próximos 12 meses van a ser muy divertidos. Estoy deseando que todo el mundo vuelva a sus puestos para arrancar de nuevo la nave, o mejor dicho, para darle un nuevo empujón. Se acabó el verano -bueno, las vacaciones, pero ¿acaso no es lo mismo?- así que lo mejor está por llegar. Por eso, la canción del domingo es “The best is yet to come“, interpretada por Tony Benett y Diana Krall.

Still it’s a real good bet, the best is yet to come

The best is yet to come and won’t that be fine?

The think you’ve seen the sun, but you ain’t seen it shine (…)

You ain’t seen nothing yet :)

Aunque muchos asociaréis esta canción con Frank Sinatra -de hecho es la última que cantó en público en 1995 y “the best is yet to come” es el epitafio que corona la lápida de su tumba- la canción fue compuesta en los años 60 por Carolyn Leigh y Cy Coleman para Tony Benett, que la grabó por primera vez en 1962, dos años antes que Sinatra.

Siempre me ha gustado esta canción y, sobre todo,  el concepto (así, a lo Pazos) de que lo mejor está por venir. No sólo transmite optimismo, sino, sobre todo, expectación, el punto justo de ansiedad -en sentido positivo- necesario para impulsarte a levantarte todos los días, a luchar por tus ideas, a seguir corriendo. Yo no tengo ninguna duda de que lo mejor está por llegar. Hay tanto por hacer, tantas batallas que luchar, tantas cimas por conquistar, que no entiendo cómo alguien puede perder el tiempo de vacaciones.

Si eres de los que has pasado un mes entero rascándote la barriga, o haciendo cosas súper interesantes, pero abandonando absolutamente tus quehaceres, sea lo que sea que hagas cuando no estás durmiendo, seguramente unos cuantos miles de personas habrán aprovechado para intentar quitarte el sitio: habrán hablado con tus clientes, tentado a tus empleados o a tus compañeros, susurrado cosas al oído de tus jefes  y socios o aprendido cosas que tú aún no sabes; alguien ha estado dando patadas a tu silla y todavía no sabes quién es ni qué ha hecho exactamente. No te preocupes, seguramente aún estás a tiempo de salvar los muebles, pero vas a tener que sudar. Si crees que no es así, te equivocas, y probablemente cuando te des cuenta, sea demasiado tarde.

Y si tu negocio, tus resultados, tu puesto de trabajo no corre peligro, puedes largarte cuando quieras sin que pase nada y lo que pasa al cabo del día no depende realmente de tu esfuerzo, de tus ganas, de tu dedicación, de tu total y absoluta devoción por lo que haces, te compadezco, de verdad. Debe de ser muy triste vivir así, si es que se le puede llamar vida a esa especie de neblina decepcionante.

Lo mejor está por llegar. Si no lo crees, estás muerto.

¡Que paséis un feliz domingo!

Amigo, la prisa mata 3

Posted on Agosto 17, 2010 by admin

Medina de Tetuán

Tras una semana intensa en Marruecos, he vuelto con dos lecciones muy bien aprendidas sobre el país y su estilo de vida:

(i) Que su potencial es mucho mayor del que me imaginaba en un principio y

(ii) Que, amigo, la prisa mata.

Marruecos es un país fascinante, repleto de contrastes y de una riqueza natural inacabable; sin embargo, un porcentaje elevado de la población vive en un estado de miseria absoluta, en grandes medinas (los cascos antiguos de las ciudades) de callejas intrincadas o en plena montaña, en mitad de la nada. Según las fuentes consultadas, sólo en la medina de Tetuán, la ciudad en la que pasamos la mayor parte del viaje, habitan entre 300.000 y 1.500.000 personas, una horquilla nada despreciable. Tras haber pasado horas recorriéndola a pie, me inclino más por la segunda cifra que por la primera.

Aunque mi viaje se limitó al norte del país, tuve la oportunidad de conocer cuatro de las ciudades más representativas: Tetuán (con nuestra base en Blanco Riad, el maravilloso hotel -y casi aún más maravilloso restaurante- de Maribel Jiménez), Chefchaouen (en la foto superior), Asilah y Tánger.

Si hay algo que caracteriza la vida en Marruecos, es la calma y una curiosa interpretación de las tradiciones: el uso del pañuelo (hiyab), incluso el que sólo deja a la vista los ojos (litam), en las mujeres está absolutamente extendido y empieza a apreciarse un número cada vez mayor de burkas, algo que incluso sorprende a buena parte de la población marroquí.

Sin embargo, si tienes la oportunidad de hablar con la gente de a pie, pronto te darás cuenta de que el Ramadán no es lo que era (cada vez gente come a mediodía y duerme el resto del día, con lo que en lugar de un sacrificio esta festividad se convierte en unas vacaciones cojonudas), de que el consumo de alcohol y cerdo está mucho más extendido de lo que parece y de que existe una burguesía incipiente con una considerable capacidad económica -considerando que la renta per capita en 2007 era de 7000 USD-.

Durante una semana hemos tendido oportunidad de hacer casi de todo: visitas culturales, excursiones en velero, en quad y salir de compras. La artesanía local es una pasada, aunque es fácil que intenten darte gato con liebre, y el tradicional regateo acaba convirtiéndose en una molestia cuando te das cuenta de que, si no regateas, estarás siendo vilmente engañado en casi cualquier cosa que intentes comprar en el país. Eso sí, puedes encontrar prácticamente de todo :)

Sin duda, lo mejor del viaje ha sido la oportunidad de disfrutar de Blanco Riad, el increíble hotel de mi amiga  Maribel Jiménez, enclavado en una situación privilegiada de la medina de Tetuán, que cuenta con el que probablemente sea el mejor restaurante del norte de Marruecos. La siguiente foto es de la habitación en la que pasamos nuestra estancia.

La calma, el clima, el entorno, el cambio cultural, todo en Marruecos invita al relax -salvo las hordas de seres humanos que invaden las calles principales al anochecer-, hasta el punto que ha sido el período más largo de tiempo que he pasado sin conectarme a internet desde el año 1998 (siete días), cumpliendo uno de los retos de este 2010; incluso he conseguido no conectar mi blackberry durante este período. Si este argumento no te convence para decidirte a dar el salto, no creo que ninguno otro lo consiga :)

Muy recomendable, estoy deseando volver.

Canción del domingo: Good vibrations (The beach boys) 1

Posted on Julio 11, 2010 by admin

Segundo domingo del séptimo mes de la segunda década del siglo XXI. 11 de julio de 2010. Verano, fútbol, Estatuto y olé.

La semana pasada me quejaba en esta sección de la huelga de metro de Madrid y del revuelo que había causado la sentencia del TC, que declaraba inconstitucionales varios artículos del Estatuto catalán, pese a no haber visto siquiera la luz. Este viernes, por fin, se publicó la sentencia y vino a decir lo que todos ya sabíamos: que el marco constitucional, al menos de momento, es innegociable e inmutable. No sé si esto es bueno o malo, pero es lo que hay.

El problema del Estatuto no está en el pueblo catalán. Si hubiesen tumbado el Estatuto valenciano, tal vez yo también me hubiese echado a la calle. El problema está en su clase política. Me parece una irresponsabilidad casi sin antecedentes aprobar un texto a sabiendas de su inconstitucionalidad -nadie dudaba de eso- y utilizarlo como acicate contra las instituciones del estado, haciendo uso de falacias ad hominem tan evidentes que sonrojarían a un preescolar. Hubiese sido mucho más fácil hacer lo que han hecho el resto de comunidades autónomas: aprobar un texto que ampliase el marco de competencias, a la luz del texto constitucional, y seguir trabajando, que es lo que ahora hace falta.

Lo realmente grave del asunto del Estatuto es que un grupo de políticos catalanes, con la complicidad de unas declaraciones simplemente increíbles de ZP, hicieron creer a la gente que se podía conseguir una serie de hitos, que nadie había pedido, y que eso supondría una victoria contra el estado opresor. No hace falta recurrir al pulpo Paul para saber que esas pretensiones nunca tuvieron una oportunidad, al menos en el marco actual, porque la política y el derecho son cosas muy distintas, y eso es algo que el pueblo debería reprochar a sus políticos. No se puede jugar con las ilusiones, con las esperanzas, con las expectativas de la gente.

Pero ése no es el tema de la semana, ni mucho menos. Esta noche la selección española juega la final del Mundial contra Holanda, y ahora sí que valen todos los tópicos y excusas posibles. Holanda ha sido finalista dos veces, pero no ha ganado un mundial, así que a la tercera va la vencida. España es la actual campeona de Europa y un pulpo ha dicho que íbamos a ganar. Cábalas, apuestas, magia negra, el perrito piloto… Todo vale, no va más señores.

Yo no soy un gran fan del fútbol. Apenas habré visto un puñado de partidos enteros porque me suelo cansar durante las fases engorrosas en las que la pelota no atraviesa la mitad del campo y todos andan corriendo de un lado hacia el otro, sin que pase nada interesante. Sin embargo, estoy disfrutando con los últimos partidos de la selección (lo de “la roja” me parece una horterada), y tengo buenas vibraciones para el partido de esta noche. Por ese motivo, la canción del domingo es “Good vibrations“, de The beach boys.

I, I love the colorful clothes she wears
and the way the sunlight plays upon her hair
(…)
I’m picking up good vibrations
She’s giving me excitations

The beach boys es uno de los grupos más importantes de la historia del pop y el rock, no sólo por los millones de discos que han vendido durante casi cincuenta años (empezaron a actuar en 1961), sino por la influencia que han ejercido en la cultura popular y en miles de otras bandas. Good Vibrations está considerada una de sus mejores canciones y es una habitual de los rankings, como el álbum en el que apareció publicada inicialmente: Pet sounds.

Cuando el calor aprieta, los Beach Boys siempre vuelven a aparecer; casi podríamos decir que son unos de los principales factores coadyuvantes del imaginario colectivo asociado con el verano: sol, playa, bikinis, coches y, por supuesto, rock’n'roll y mucho surf. Y si no que se lo digan a Nick Rivers y su skeet surfin:)

Esta noche promete. Si las buenas vibraciones se traducen en victoria, mañana el mundo no será mejor, ni habremos pasado la crisis, pero al menos unos cuantos millones de personas en todo el mundo serán un poco más felices y, seguramente, tendrán un poco más de resaca de lo habitual. Sólo por eso, vale la pena desear toda la suerte del mundo a nuestra selección.

Os dejo con Brian Wilson, Mike Love y compañía y os deseo un domingo lleno de buenas vibraciones

Canción del domingo: Madrid (Pereza) 3

Posted on Julio 04, 2010 by admin

Primer domingo del séptimo mes de la segunda década del siglo XXI. 4 de julio de 2010. España está en semis del mundial y nos espera Alemania, que anteayer le metió 4 a Argentina. Espero que el miércoles el canguelo se convierte en una nueva alegría de la roja.

Esta última semana nos ha traído locos por un montón de asuntos, pero en especial por dos que han hecho correr ríos de tinta: la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Catalunya y la huelga salvaje de metro de Madrid. No sé cuál de los dos temas me da más rabia, la verdad.

El tema del Estatuto me cabrea por tres motivos: primero y principal porque todo el mundo (incluido el PSC, ERC, IC y compañía) sabía desde el principio que el Estatuto atentaba contra varios preceptos de la constitución, así que era necesario ajustarlo al marco legal; segundo porque era evidente que cualquier sentencia que recayese iba a dejar a todos descontentos y así parece que va a ser y tercero porque aún no se ha pronunciado la sentencia y todo el mundo la está comentando. Incluso hemos escuchado a ERC decir que no van a acatar la sentencia, como si acatar una sentencia en un estado de derecho fuese una opción o algo que uno puede decidir hacer o no.

En cuanto a la huelga del metro de Madrid, lo que más me cabrea es ver cómo una panda de gentuza impiden la salida de los trenes, se colapsan las comunicaciones de la ciudad y aquí no ha pasado nada. Cada vez creo menos en el derecho absoluto a la huelga. Creo que si una persona no se encuentra a gusto en su trabajo tiene derecho a cambiar de trabajo y que si ha sufrido presión merece que le indemnicen por ello. Cuando escucho a un sindicato justificando el incumplimiento de los servicios mínimos, se me quitan las ganas de montar una empresa, de crear trabajo, de aportar algo a un sistema que permite la proliferación de estas sanguijuelas, que han perdido su razón de ser, en un contexto legal que protege mucho más al empleado que al empresario.

La política y el derecho son cosas distintas. Yo creo que el pueblo catalán tiene derecho a decidir cómo organizarse, cómo convivir y, en el momento actual, cómo salir de la crisis, pero siempre dentro del marco normativo establecido en la constitución. Todo lo demás, es palabrería hueca y electoralismo. Lo mismo sucede con la huelga; cuando uno se carga las bases que regulan este derecho, impidiendo los servicios mínimos, fingiendo bajas o impidiendo que quienes no están de acuerdo puedan ejercer su derecho a trabajar libremente, está incurriendo en una conducta que puede llegar a a ser constitutiva de delito.

Parece que la semana que viene pretenden continuar con la huelga, así que quiero solidarizarme con los millones de Madrileños afectados por la insolidaridad de sus sindicatos y el egoísmo de los maquinistas con Madrid, una de mis canciones favoritas de Pereza.

Y qué gusto da estar enamorado
y pasear contigo del brazo;
traigo rosas rojas para ti
eres mi rincón favorito de Madrid

Pereza es uno de esos grupos rockeros que juegan a ser canallas y malotes a lo Sabina, pero que luego son capaces de hacer grandes canciones que hablan de otras cosas. Sabina es un icono que ha marcado a miles de cantantes, intérpretes y formaciones en España y en toda latinoamérica durante varias generaciones, entre los que Pereza puede contarse como uno de sus alumnos aventajados.

Para la ocasión he elegido una versión de “Madrid” que interpretaron en el Tívoli de Barcelona, por lo del morbo Barcelona-Madrid y porque así mato de un pájaro los dos trend topics de la semana :)

Reconozco que no he escuchado apenas a Pereza después del disco  ”animales“, porque me pareció buenísimo, lo escuché hasta aburrirlo y, por lo poco que he escuchado de sus últimos trabajos,  estoy convencido de que lo que  ha venido después se parece bastante a lo que encontré allí, que no es malo, pero tampoco es nuevo. Quizá aproveche el aterrizaje en la canción del domingo para intentar seguir la estela que han dejado durante estos últimos años.

Sin más, os dejo con Pereza y espero que la próxima semana no tengáis que sufrir la brasa del Estatuto ni la huelga de metro de Madrid. ¡Vente a Valencia, Pepe! :)

Canción del domingo: Highway to hell (AC/DC) 0

Posted on Junio 13, 2010 by luisgosalbez

Segundo domingo del sexto mes de la segunda década del siglo XXI. 13 de junio de 2010. Llueve en casi toda España y Valencia, por supuesto, no es una excepción, aunque parece que el Mediterráneo nos está protegiendo de las trombas que están cayendo en otras partes. 40 de mayos y esas cosas, ya sabéis.

La semana del 7 al 13 de junio de 2010 ha sido una de las más productivas que recuerdo en mucho tiempo, gracias a que no he tenido que viajar y he podido dedicarme a trabajar, enviar propuestas y poner un poco de orden; justo lo contrario de la próxima semana que pasaré entre Madrid (lunes y martes) y Barcelona (miércoles) asistiendo a La Red Innova y al día del emprendedor de Catalunya, en el que celebraremos el segundo foro de inversión de First Tuesday.

Para mucha gente esta semana habrá sido la semana en la que empezó el mundial de fútbol de Sudáfrica. Reconozco que el fútbol me interesa cada vez menos, aunque disfruto con los partidos de la selección española, sobre todo ahora que ganamos. No se me ocurriría jamás ver un Serbia-Ghana o un Argelia-Eslovenia, la verdad. Tampoco sigo la F1 ahora que Alonso no llega al podio ni con Iván Vanko en la pista. Llamadme oportunista pero es que a mí lo que me gusta es ganar.

Para mí esta semana ha sido la del focus (no la del coche), pero sobre todo ha sido la semana de la reforma laboral. He seguido sin mucha fe los movimientos y propuestas de unos y otros, y he podido asistir, junto con el resto del planeta, a otra representación esperpéntica de un gobierno tan extremadamente débil y perdido que resultaría cómico, si no nos fuese tanto en ello.

Por si alguien no lo ve, nos lo están diciendo todos: necesitamos un cambio de modelo que nos permita generar empleo y proteger a las empresas, las únicas que pueden generar riqueza y que tienen la capacidad de sacar al país de la situación en la que nos ha metido la clase política. Los funcionarios sólo son una carga, no un apoyo en época de crisis, y habría que articular una forma de eliminar decenas de miles de puestos de trabajo público para aligerar esa carga.  Las empresas necesitan empleados para sobrevivir, pero sobre todo necesitan ganar dinero, y tal vez no puedan hacerlo con la estructura de personal que tenían antes de la crisis. Es necesario facilitar la renovación y reestructuración de las empresas, al menor coste posible. Esto no es ninguna broma, la viabilidad económica de nuestro país y el futuro de varias generaciones de españoles está en juego.

Sin embargo, nuestros sindicatos siguen anclados en una postura decimonónica, en la que el empresario es un explotador y el empleado una víctima, pese a que el primero que se rebaja o elimina su sueldo para que la empresa siga adelante, el que se endeuda, el que arriesga, el que empuja, el que genera riqueza y empleo sea el empresario, mientras que los sindicatos se limitan a lloriquear y gritar pidiendo que se mantengan unos derechos que, en este contexto, simplemente no tienen sentido.

La propuesta del gobierno, una vez más, es claramente insuficiente. Necesitamos un verdadero cambio de modelo, no un nuevo parche para mantener un modelo que se ha mostrado incapaz de generar empleo, que es de lo que se trata esto. Cuando una sociedad llega al 20% de desempleo, es que algo falla y no hace falta que vengan desde fuera a decírnoslo. Por lo visto, el coste del cambio de modelo es una huelga general. Este gobierno es un zombie que se limita a arrastrarse entre estertores, por lo que, de todas formas, no va a conseguir esquivarla, así que cuanto antes llegue mejor. Es un día. Asegurar el futuro del país por un día de huelga me parece un buen trato. Además, así veremos cuál es la verdadera fuerza de los sindicatos, que es ninguna en la actualidad. Cuando uno lucha por salir adelante, lo último que necesita son presuntos representantes más preocupados por salvar su propio culo y status quo que por defender los intereses de una clase obrera que ya no existe.

Lo que necesitamos son decisiones valientes, cambios de verdad, que aseguren nuestra viabilidad y refuercen nuestra credibilidad ante el mundo; mientras tanto, seguiremos conduciendo por la autopista hacia el infierno en la que nos ha metido la panda de inútiles que hoy rige nuestros destinos como país. Por eso, la canción del domingo 13 de junio de 2010 es Highway to Hell, de AC/DC.

No Stop Signs, Speed Limit
Nobody’s Gonna Slow Me Down
Like A Wheel, Gonna Spin It
Nobody’s Gonna Mess Me Round

Highway to Hell es uno de lo muchos bombazos de la banda de los hermanos Malcolm y Angus Young, y se ha convertido por derecho propio en uno de los himnos del hard rock. El riff inicial de la canción probablemente sea uno de los más reconocibles de la historia del rock, igual que el estribillo. Highway to Hell es la primera pista del álbum homónimo que el grupo lanzó en 1979 y desde entonces su popularidad no ha hecho más que crecer, con versiones de todo tipo, como la que en su día hizo el grupo gallego Siniestro Total.

En cuanto a la letra, Highway to Hell habla de una autopista (en realidad una autovía), sin indicaciones, sin límites de velocidad y con un solo carril, que lleva directamente al infierno. Durante los últimos 30 años han surgido varias interpretaciones acerca del contenido de la letra, pero por desgracia a mí empieza a recordarme a nuestra situación actual.

Aún así, tengo confianza. Nos va a costar, pero conseguiremos salir, aunque para ello tendremos que empezar a tomar decisiones. No hay alternativa. Cada vez tenemos el fuego más cerca y empezamos a vislumbrar algunos tridentes en la lontananza. Ya no se trata de aguantar, sino de sobrevivir, así que dejémonos de estupideces y empecemos a empujar de una vez.

Nos va mucho en ello. El infierno no es un lugar en el que tenga pensado vivir mucho tiempo.

¡Que paséis un feliz domingo con los hermanos Young.!



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