Lo siento, has sido comodizado

Uno de los problemas de trabajar en/para segmentos masivos o en los que participa una cantidad muy elevada y diversificada de agentes, es que si apuras la frenada te puedes comodizar. Y según cómo lo gestiones, éste puede ser un factor de éxito o la muerte para tu negocio.

Por comodizar entiendo la acción de convertir un producto o servicio en algo habitual, común o imprescindible en el mercado, hasta el punto que su participación en la oferta se presupone y su coste prácticamente se descuenta por el cliente.

La comodización sucede. Y lo peor que puede pasar es que, de repente, te encuentres haciendo números sobre un gran proyecto que se basa en un producto o servicio que se encuentra totalmente comodizado, al que la gente ni siquiera presta atención y que se ha convertido en una lucha en el barro por el precio, con una escasísima percepción de valor añadido por parte de los clientes, y tú ni siquiera te has enterado. El riesgo de meterte en la lucha por la venta de una commodity en un sector que no conoces suficientemente es bastante alto. Y es uno de los puntos críticos del análisis previo que cualquier emprendedor debe llevar a cabo antes de lanzarse al mercado.

Trabajar con productos o servicios comodizados no es un problema en sí mismo: lo es hacerlo sin conocer la realidad del mercado. Hoy en día nadie dice cosas como «internet es el futuro«, «sé hablar inglés» o «tengo conocimientos de informática a nivel de usuario«.

Internet es el pasado, un fenómeno casi prehistórico en una economía global y con procesos tan rápidos como los que estamos presenciando. Nadie se plantea ser competitivo sin una estrategia de presencia, venta y gestión comercial a través de Internet. Nadie cree ya que Internet sea el futuro. Nadie.

Los idiomas, la formación y el uso de la tecnología también son commodities en la búsqueda de trabajo. Ahora, cuando salgas a buscar trabajo, te encontrarás compitiendo con más personas que hablan tres o cuatro idiomas, mantienen un blog, su perfil en facebook o una cuenta en myspace y han hecho un máster o un postgrado en cualquiera de las universidades que han proliferado como las setas en los últimos años; en el mercado laboral, estos factores se han comodizado y si aún no te has dado cuenta, es que no te ha hecho falta competir. Aún. 🙂

En el sector en que yo me muevo se han comodizado muchas cosas en los últimos meses. Pese a no tratarse de un colectivo masivo, ni siquiera abundante, al aglutinar un gran número de early adopters, la comodización de productos y servicios se convierte en un fenómeno mucho más rápido y algunos servicios llegan a comodizarse antes de salir de la beta. Un blog es una commodity; usar twitter es algo normal, casi tan imprescindible como tener un perfil actualizado en linkedin, un dispositivo que te permita acceder 24/7 a tus n cuentas de correo electrónico o poder recitar de memoria y sin respirar los nombres de todos los eventos de networking que se celebran en Barcelona, Madrid, Valencia y Sevilla :).

Las redes sociales son una commodity en cualquier proyecto, tener presencia en facebook a través de campañas y aplicaciones propias es una commodity y preocuparte por cosas como tu CPM o tu ARPU es algo normal, que ya no haces pensando en que vas a mejorar tu negocio, sino sabiendo que si lo omites no vas a poder ser competitivo.

Otro problema es pensar que algo se ha comodizado simplemente porque la gente de tu entorno lo utiliza masivamente, cuando se trata de un servicio o producto que realmente no ha llegado al mercado y es cosa de un grupúsculo de geeks y groupies. Tú no eres como tus clientes. Pero ésto es algo de lo que hablaré con más detenimiento en otro post.

Resumiendo: la información sobre tu mercado lo es todo. Sobre todo cuando trabajas con tecnologías de la información 🙂

6 comentarios sobre “Lo siento, has sido comodizado

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  1. Hola Luis, un artículo muy interesante.
    Hay un concepto que no comparto: Hay muchas empresas (grandes empresas, gigantes empresas) que siguen pensando que Internet no es el presente, sino el futuro.
    El motivo es claro: costes de oportunidad. Los grandes centros comerciales o de distribución, por ejemplo, están online por aumentar barreras de entrada, pero algunos de ellos, que conozco de cerca, le dan la importancia a Internet que su facturación anual refleja para ellos. Un 0,0 algo por cien. Muchas de las compras masivas de este país son offline (alimentación, ropa, etc.), y es ahí donde se mueven los grandes números, para desgracia tuya y mía, ;-).
    Otra cosa es la intermediación. Un abrazo.

  2. No puedo estar más de acuerdo. Hay modelos de negocio que funcionan offline y que son difícil de trasladar a un modelo online, o simplemente no tienen sentido en este medio. Pero eso no quiere decir que el uso de internet no se haya comodizado, sino que en determinados modelos es más necesario que en otros, o incluso en algunos no es útil en absoluto. ¿No creéis?

  3. Hola Luis.

    Este es un de mis temas favoritos. Pero creo que hay que diferenciar entre popularizar y comoditizar. Comoditizar generalmente se entiende que se produce cuando no hay diferencias entre las cosas o servicios que venden las empresas y por tanto es muy difícil diferenciarlos.

    Google es muy popular pero el search por ahora no es commodity (si hay diferencias entre usar Google o usar otro buscador). En cambio los billetes de avión SI son commodities, no porque sean populares, sino porque hay muy poca diferencia entre comprarlo en cualquier empresa.

    OJO, Que una cosa sea commodity no quiere decir que no haya negocio. Quiere decir que normalmente la competencia será a precio a menos que tengas una estrategia de branding, de usar la commodity para vender otra cosa (hoteles) o cualquier otra estrategia para diferenciarte y añadir valor.

    La gasolina es igual en Repsol, Cepsa o BT, pero todos pueden ganar dinero y cada uno de ellos tiene sus propias estrategias.

    😉

  4. En efecto, cuando hablo de comodizar -pasa como con securizar o autenticar, que cada uno destroza la palabra como puede :)- me refiero más al efecto de popularización que a la homogenización de la oferta. Me parece muy interesante esa diferenciación.

    En cualquiera de los dos casos, hay vida en esos mercados maduros; de hecho, si el mercado ha sido capaz de aplanar y modelar un producto hasta el punto de homogenizar la oferta, suele ser porque la demanda es importante, y hay estrategias muy interesantes basadas en este perfil de producto.

    También es uno de mis temas favoritos, y al que más tiempo estoy dedicando actualmente. Hay vida en las commodities, y mucha más vida a su alrededor y a través de ellas.

    Gracias por pasarte por aquí a comentar. Abrazos.

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