facebook status

Cuando la gente habla de facebook y define su modelo como la killer app de la web 2.0, por haber conseguido popularizar y expandir hasta un nivel global las utilidades de las redes sociales y la interacción entre usuarios de internet, seguramente no está pensando exactamente en esto.

Según he sabido a través de mi amigo Juan Luis Hortelano, empiezan a aparecer sucesos asociados al uso de facebook. En realidad, estos sucesos son resultado del uso inadecuado o más bien francamente estúpido de la red social por antonomasia, pero no por ello dejan de resultar curiosos.

Me ha gustado el caso de la señora que se ha enterado de que su marido la abandonaba a través de facebook; simplemente, el tipo actualizó su estado diciendo «he terminado mi relación con mi esposa». Inmediatamente empezó a recibir muestras de apoyo de distintas personas, como el de una chica de Canadá que se alegraba y le decía que «ya era hora de que te la quitases de encima». Mientras, su mujer estaba en casa esperando a que volviese del trabajo, hasta que un amigo danés le llamó para expresarle su apoyo en esos momentos tan difíciles. Buen papelón el del danés también.

Curiosamente, este equívoco es más común de lo normal en facebook debido a un gap en el proceso de selección de estado civil. Mucha gente que, al darse de alta en el perfil, opta por informar que está casado o que está «en una relación» (terrible traducción, por cierto), pasado un tiempo se arrepiente de tener información tan personal en su perfil, por lo que decide eliminar esa mención. Resultado: facebook comunica a todos sus amigos que esa persona «ha dejado de estar casada» o «ya no está en una relación», lo que provoca montones de comentarios incómodos («no sé cómo has aguantado a esa zorra»… en fin, ya me entendéis).

La misma publicación hace referencia al caso de un hombre que asesinó a su mujer al comprobar que había cambiado su estado a «soltera» tras divorciarse de él.

Es evidente que estos casos extremos no hacen sino demostrar que facebook es una comunidad verdaderamente global, en la que también participan asesinos, idiotas y muchos -muchísimos- plastas.

Ya sabéis, las herramientas, como tales, no son intrínsecamente buenas ni malas, ni siquiera las killer, sino que dependen del uso que hagamos de ellas.

Ya sabes, cuidado con facebook, que lo carga el demonio!!

Facebook: the killer app
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