Poco a poco, vamos viendo cómo las redes sociales, incluso las más generalistas, se segmentan y buscan diferenciarse del resto por determinados atributos. Linkedin es la red profesional por excelencia, seguida muy de lejos por spoke (desde luego, no en España); facebook es el lugar en el que puedes encontrar a tus amigos del colegio y compartir tus fotografías; en tuenti es difícil encontrar a alguien con más de 30 años; Myspace está más orientada a músicos y artistasXing es un buen sitio para el networking, aunque nunca he conseguido encontrar un contacto o un evento interesante allí; friendster tiene una presencia muy destacada en Asia y Sonico en latinoaméricaA Small World pretende ser un poco más exclusiva y su presencia en España es casi testimonial; Hi5 es poco más que una fuente de spam maléfico y así podríamos seguir durante un buen rato. No voy a hablar aquí de Twitter, Friendfeed o de You are porque no las considero una red social propiamente dicha, aunque sé que esta opinión no es pacífica en el sector.

Además de estas redes más o menos generalistas, podemos encontrar miles de redes sociales verticales que abarcan casi cualquier colectivo o grupo de interés, desde los abogados (sí, esos seres gilipollas y clasistas según meneame) hasta los moteros.

Por este motivo, y por una cuestión de control de nuestra reputación onlinemuchos tenemos perfiles en casi todas estas redes. De las anteriores, sólo me he negado a darme de alta en Hi5 porque hace años acabé tostado por su campaña de spam.

Darse de alta en una red social requiere de un pequeño punto de estrategia: sobre todo, hay que plantearse si realmente quieres estar allí, porque vas a tener que dedicar muchas horas a mantener tu perfil actualizado, responder mensajes, aceptar -o rechazar- invitaciones de amigos y muchas otras tareas que no se completan por arte de magia.

El siguiente paso es decidir qué información vas a ofrecer en tu perfil; si realmente quieres que sirva para algo, piensa antes en qué tipo de red te estás metiendo, intenta ver perfiles de gente que lleven más tiempo que tú y muévete al compás. Ya tendrás tiempo para innovar, pero antes hay que conocer los usos y costumbres de la plaza.

Por ejemplo, en mi perfil de facebook y en mi cuenta de flickr tengo decenas de fotos en las que aparezco con Gemmurrín, con mis amigos, con mis gatos, vestido con el traje de mi filà de moros y cristianos o tomando una margarita en el barco de unos amigos, pero nunca se me ocurriría introducir una de estas fotos en mi perfil de linkedin. Cualquiera puede acceder a ellas en un par de clicks, pero es importante centrar y contextualizar la información.

Lo mismo sucede con el perfil de los artículos o las presentaciones que subo a cada una de estas redes, o el detalle de mi experiencia. En facebook, mi experiencia profesional sólo me resulta relevante para conseguir encontrar a gente que hace tiempo que no veo, pero en Linkedin, Xing o Spoke me puede servir para encontrar socios, empleados o clientes.

El último paso es aprender a convivir en cada red. Por definición no es bueno machacar a tus contactos, amigos o compañeros con mensajes comprometedores, invitaciones a grupos o bromas reiteradas. No siempre es fácil encontrar el equilibrio entre mantener el contacto y ser un coñazo, entre saludar o aburrir, pero hay que encontrarlo para evitar convertirse en el típico plasta del que todo el mundo huye. Yo he borrado más de 200 contactos en facebook por estos motivos, y no acepto a nadie a quien no conozca personalmente y con quien no mantenga una mínima relación de amistad, con alguna pequeña excepción. Incluso he eliminado a buenos amigos como contactos porque se habían convertido en una fuente de spam insufrible.

Tú decides: calidad o cantidad. Si no tienes tiempo, elige una o dos redes y exprímelas, busca a todos tus contactos y sácale todo el partido posible. Mi consejo es que selecciones una red personal y otra profesional, que definas bien cuál es tu objetivo en cada una de ellas, crees perfiles enfocados y aproveches todo el potencial que tienen como herramientas sociales.

El resto del mundo lo está haciendo. ¿Tú vas a ser menos?

¿En qué red social tienes que estar?
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4 thoughts on “¿En qué red social tienes que estar?

  • 15 septiembre, 2009 a las 11:58
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    Hola Luis,
    Interesante post y enfoque. Estoy de acuerdo contigo en el planteamiento del tema: la pregunta es ¿calidad o cantidad?

    Además del networking, que no dudo que sea muy importante, una de las cosas que nos ofrecen las redes sociales, es poder potenciar nuestra marca personal en la red. Para ello, hay que decidir la estrategia correcta (no solo las herramientas adecuadas) sino cómo las usamos.

    Un abrazo,

    Marta Carballo

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  • 15 septiembre, 2009 a las 12:44
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    Facebook se está convirtiendo en una fuente de spam considerable, entre galletas de la fortuna, quiz demás historias que hacen que cada sirva para menos o mejor dicho, que hace que cada día tenga a más amigos bloqueados 🙂

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  • 15 septiembre, 2009 a las 13:08
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    Totalmente de acuerdo Marta, la gestión de la reputación y de la marca personal es muy importante para desenvolverse en este entorno, y las redes sociales tienen mucho que decir en esto. Bueno, y tú, que sabes mucho más que yo del tema 😉

    En cuanto a facebook como fuente de spam, a mí me molesta especialmente las aplicaciones que etiquetan varias fotografías y todo el mundo se pone a comentarlas= Interrupción inadecuada=amigo que se va al carajo.

    Gracias a los dos por comentar 🙂 Abrazos.

    Responder
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