Acabo de aterrizar por tercera vez -la segunda este año- en San Francisco y ya tengo ganas de salir a patear un rato, aunque después de doce horas de viaje tengo el cuerpo como si me hubiesen lanzado por un acantilado enrollado en una manta.

Este viaje llega en un momento interesante; pasé meses preparando mis dos expediciones anteriores y para éste apenas he enviado unos cuantos e-mails porque, por una vez, no vengo a hablar demasiado, sino a escuchar. Llego sin objetivos definidos, con una agenda que echa humo y con muchas ganas de seguir aprendiendo. Por una vez, llego -y estoy- tranquilo, casi diría que sereno; quizá sea porque ya conozco a mucha gente por aquí y me siento cómodo en la ciudad, porque esta vez mis negocios no dependen de lo que consiga aquí o, simplemente, porque este viaje ya me encuentra un poco más talludito. Será eso, que nos hacemos mayores. No sonrías, ya te llegará 😉

Durante mi primer viaje relaté mis experiencias día a día en este blog e, incluso, tuve la falta de modestia de compartir las lecciones que creía haber aprendido en Silicon Valley. No voy a caer de nuevo en ese error; si os cuento algo durante los próximos días será, simplemente porque me apetece compartirlo con vosotros, y no porque pretenda dar lecciones o aparentar haber aprendido algo que sólo conozco de oídas o como consecuencia de apenas unas semanas de vivencias, cuando la gente que vive aquí lo aprende realmente con el uso y la experiencia intensa de disfrutar esta maravillosa ciudad y sus increíbles alrededores.

Dicho esto, me voy a la ducha para matar el jet lag y a recoger a David, que debe estar esperando en el Hall del hotel.

Seguiremos informando.

Retomando los @Siliconvalleyfacts
Etiquetado en:            

2 thoughts on “Retomando los @Siliconvalleyfacts

Responder a Subgurim Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.