El blog de Luis Gosálbez

Internet, negocios, derecho et alt.

Lo siento, has sido comodizado

Uno de los problemas de trabajar en/para segmentos masivos o en los que participa una cantidad muy elevada y diversificada de agentes, es que si apuras la frenada te puedes comodizar. Y según cómo lo gestiones, éste puede ser un factor de éxito o la muerte para tu negocio.

Por comodizar entiendo la acción de convertir un producto o servicio en algo habitual, común o imprescindible en el mercado, hasta el punto que su participación en la oferta se presupone y su coste prácticamente se descuenta por el cliente.

La comodización sucede. Y lo peor que puede pasar es que, de repente, te encuentres haciendo números sobre un gran proyecto que se basa en un producto o servicio que se encuentra totalmente comodizado, al que la gente ni siquiera presta atención y que se ha convertido en una lucha en el barro por el precio, con una escasísima percepción de valor añadido por parte de los clientes, y tú ni siquiera te has enterado. El riesgo de meterte en la lucha por la venta de una commodity en un sector que no conoces suficientemente es bastante alto. Y es uno de los puntos críticos del análisis previo que cualquier emprendedor debe llevar a cabo antes de lanzarse al mercado.

Trabajar con productos o servicios comodizados no es un problema en sí mismo: lo es hacerlo sin conocer la realidad del mercado. Hoy en día nadie dice cosas como “internet es el futuro“, “sé hablar inglés” o “tengo conocimientos de informática a nivel de usuario“.

Internet es el pasado, un fenómeno casi prehistórico en una economía global y con procesos tan rápidos como los que estamos presenciando. Nadie se plantea ser competitivo sin una estrategia de presencia, venta y gestión comercial a través de Internet. Nadie cree ya que Internet sea el futuro. Nadie.

Los idiomas, la formación y el uso de la tecnología también son commodities en la búsqueda de trabajo. Ahora, cuando salgas a buscar trabajo, te encontrarás compitiendo con más personas que hablan tres o cuatro idiomas, mantienen un blog, su perfil en facebook o una cuenta en myspace y han hecho un máster o un postgrado en cualquiera de las universidades que han proliferado como las setas en los últimos años; en el mercado laboral, estos factores se han comodizado y si aún no te has dado cuenta, es que no te ha hecho falta competir. Aún. :)

En el sector en que yo me muevo se han comodizado muchas cosas en los últimos meses. Pese a no tratarse de un colectivo masivo, ni siquiera abundante, al aglutinar un gran número de early adopters, la comodización de productos y servicios se convierte en un fenómeno mucho más rápido y algunos servicios llegan a comodizarse antes de salir de la beta. Un blog es una commodity; usar twitter es algo normal, casi tan imprescindible como tener un perfil actualizado en linkedin, un dispositivo que te permita acceder 24/7 a tus n cuentas de correo electrónico o poder recitar de memoria y sin respirar los nombres de todos los eventos de networking que se celebran en Barcelona, Madrid, Valencia y Sevilla :).

Las redes sociales son una commodity en cualquier proyecto, tener presencia en facebook a través de campañas y aplicaciones propias es una commodity y preocuparte por cosas como tu CPM o tu ARPU es algo normal, que ya no haces pensando en que vas a mejorar tu negocio, sino sabiendo que si lo omites no vas a poder ser competitivo.

Otro problema es pensar que algo se ha comodizado simplemente porque la gente de tu entorno lo utiliza masivamente, cuando se trata de un servicio o producto que realmente no ha llegado al mercado y es cosa de un grupúsculo de geeks y groupies. Tú no eres como tus clientes. Pero ésto es algo de lo que hablaré con más detenimiento en otro post.

Resumiendo: la información sobre tu mercado lo es todo. Sobre todo cuando trabajas con tecnologías de la información :)

3.12.2008 Publicado por luisgosalbez | Opinión, Rollo, negocios en internet | , , , , | 6 comentarios