Ok, apela al lado sentimentaloide de los que rondamos los treinta, por arriba o por abajo, como es mi caso (¡dos meses para los treinta y contando!), pero he de reconocer que me encanta este anuncio de Coca Cola.
En realidad, el anuncio aprovecha el tirón de las típicas cadenas que circulan desde hace años por nuestras bandejas de entrada y que nos recuerdan cómo ha cambiado el mundo durante los últimos veinte años, desde la perspectiva de los que entonces éramos niños y ahora ejercemos de adultos. En realidad, sea en forma de cadenas, anuncios o charlas de madrugada en un pub medio vacío que hace quince años estaba lleno de peludos sudorosos saltando con las canciones de Nirvana, U2 o The Cult, estos ejercicios activos de añoranza no facilitan en absoluto la crisis de los treinta -para quién aún no la haya pasado, claro-.
En algo estoy de acuerdo con el anuncio y es en el hecho de que mis compañeros de generación compartimos una gran capacidad para disfrutar de las cosas más ínfimas, quizá porque hemos asumido la enorme revolución que se ha producido en nuestro entorno como algo natural.
Enjoy!
Eso es,buscar la parte positiva de la vida!!!!Todo,tiene su botella medio llena!Un besazo!