Pese a haberse visto truncadas por mi prematuro viaje a Puerto Rico, las Fiestas de Moros y Cristianos de 2008 han resultado unas de las divertidas que recuerdo. Para mí empezaron el domingo por la noche, con la entraeta de mi filà por la calle San Nicolás, en lo que fue el ensayo general para la entrada del día 22, ya que estrenamos oficiosamente la nueva versión de la marcha Aleluya, percusión incluida.

El día de los músicos, el 21, me sorprendió ultimando detalles y dejando listos algunos asuntos pendientes que quería dejar solucionados antes de desaparecer durante 10 días, así que hasta después de comer no pude preparar con Jordi nuestro programa interior de actos particular, que este año ha visto limitada su tirada a 9 ejemplares. Cantamos el himno, cené en la filà y antes de la 1,00 estaba durmiendo.

El día 22, a las 06,00 ya estaba en la plaza de España, preparándome para ver la arrancà de la Diana; primer -y único este año- desayuno en la filà, maquillaje en los Salesianos y al partidor, donde disfruté de mi primera escuadra con los Vascos. Para los neófitos, explicaré que la escuadra es un grupo de diez festeros de la misma filà, comandados por un «cabo», que forman juntos al compás de la marcha.

En mi filà cada año participan en este acto 22 festeros, lo que significa que sólo podemos disfrutarla una vez cada cinco años, aproximadamente. Es un acto esperado y yo lo disfruté muchísimo, me fumé tres puros seguidos y llegué al final de País Valencià totalmente eufórico y con los labios quemados. Para muestra, la foto que encabeza esta entrada, que fue publicada por el diario «las provincias». Un gran momento.

La tarde del día 22 la pasé de balcón en balcón, riéndome y disfrutando de la entrada mora, tan majestuosa y señorial como siempre. La foto de la izquierda, con mi tía Majo y mi prima Marta ilustran uno de estos momentos. Como era de esperar, morí en el intento de salir por la noche y antes de la 1,00 estaba durmiendo.

El día 23 me levanté tarde y aún tuve tiempo de participar en el pasacalles y de comer en la filà antes de irme a casa a descansar, hacerme la maleta y salir hacia Valencia.

Por desgracia, este año me he perdido mi día favorito de las fiestas, el del alardo, pero ha sido por una buenísima causa. En el nuevo año festero que empieza ahora, el 2008-2009, celebramos el centenario de mi filà, los Vascos, por lo que seguramente tendré más de una ocasión para celebrar mi desagravio.

Moros y Cristianos
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Un pensamiento en “Moros y Cristianos

  • 1 mayo, 2008 a las 13:51
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    ¿Y aún te quejas? Seguro que te lo has pasado tan bien que se te olvidó el Alardo y todo lo que venía… Espero que hayas disfrutado un montón aunque eché de menos nuestra copa de primos de todos los años!!

    1besoito primo. Nos vemos en junio (qué mala pata la comunión…)

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