Spam, spam, spaaaaaam

Ya tengo mi bote de Spam, una marca de carne enlatada que ha asociado su nombre a los correos no solicitados que recibes todos los días, gracias a una serie de sketches absurdos de los geniales Monty Python.

No nos merecemos más

La cultura del esfuerzo y del talento, presente en otros países, ha sido erradicada de España con medidas conformistas, que priman el tocamiento orgánico y desincentivan el esfuerzo. Nos hemos convertido en una de las peores economías del planeta porque no nos merecemos más.

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