Quinto domingo del decimoprimer mes del decimosexto año del siglo XXI, 29 de noviembre de 2015. Ni rastro de frío por el momento en Valencia salvo algunos escarceos puntuales y en cuanto nos descuidemos tenemos la Navidad encima. Yo, por lo que pueda pasar, ya me he metido entre pecho y espalda la primera tableta de turrón de chocolate. Vamos al lío.

Desde hace meses la actualidad está secuestrada por el Masgate y el agónico esfuerzo de este personaje por salvar una carrera política que debería haber acabado hace muuuchos años.

Nunca nadie consiguió tanta atención con tan poco, y es que Artur Mas y sus esbirros están protagonizando la maniobra política más bochornosa que se recuerda desde la transición, plantando cara al estado de derecho, al orden jurídico europeo y a la democracia occidental con N-A-D-A.

Mas ha matado a su propio partido, ha escupido a la cara de sus electores y ahora pretende aupar su poltrona sobre sus otrora adversarios políticos, contaminándolos y haciéndoles compartir una mochila podrida de corrupción y fracasos, para sobrevivir un día más, sólo un día.

Lo increíble no es cómo ha conseguido traicionar a todos los que algún día le han apoyado sin acabar entre rejas y sin que le partan la cara; lo que realmente sorprende es que todavía haya gente dispuesta a seguirle, como Junqueras, Romeva o, incluso, una parte de la CUP, un partido que dijo que jamás le apoyaría.

Artur Mas -conocido en algunos círculos como Astut Mas– agotó su crédito hace años y ahora juega con el de los demás, porque le dejan; sin embargo, más pronto que tarde alguien se dará cuenta de que están jugando una partida que no pueden ganar y que seguir apostando por la independencia unilateral es echar sal sobre un campo quemado por la corrupción institucional y una espantosa gestión de los recursos.

Mas es un zombie institucional, un cadáver que se resiste a ser enterrado, una imagen perfecta de la indignidad con la que algunas personas entienden el uso de la política en su propio provecho.

Arrastrarse durante meses y meses en busca de sustento, sabiéndose muerto, debe ser agotador, pero hoy tengo un mensaje de esperanza para él: no es necesario seguir por ese camino. Es imposible recuperar el prestigio, la dignidad o la imagen que ha pisoteado durante años, pero todavía puede irse a su casa y dedicarse a leer, escuchar música o hacer calceta.

Artur, me mola tu actitud de seguir luchando frente a todo, incluso frente a la realidad, pero ya está, venga, déjalo de una vez. Aquí tienes una canción que te va a ayudar a tomar la decisión:

Sabes que no puedes vencer, sabes que no hay nada que hacer,

pero me gusta tanto tu actitud.

Se hizo pedazos tu glamour, has agotado tu salud,

pero me gusta tanto tu actitud.

Y ahora que puedes escapar, ahora que puedes, vete ya.

Ya no necesitas quedar bien, ya fue suficiente.

Esta vez sonreirás, saludarás mientras te vas.

Me gusta tu actitud es un jitaso de Sr. Mostaza (perdonad por lo de jitaso chicos) que ya fue canción del domingo el 15 de noviembre de 2009, aunque en esos momento iba dirigida a la vicepresidenta del gobierno -y con ella al Presi- por la infumable gestión que hizo del secuestro del pesquero Alakrana en Somalia. Han pasado seis años y dos semanas desde entonces, por lo que considero caducada mi autoimpuesta regla de no repetir dos veces la misma canción del domingo.

Veréis en el vídeo que Luis Prado reconoce haber dedicado esta canción a distintas personalidades a lo largo del tiempo, desde Jesucristo hasta Carlos Fabra o Gallardón. Ahora que anda metido en su primer disco en solitario supongo que no tendrá tiempo para estas cosas, pero me gusta pensar que estaría de acuerdo conmigo en dedicarle esta canción a Artur Mas. Se lo preguntaré la próxima vez que le vea.

Pírate Astut, descansa un poco y deja la Generalitat en manos de alguien que lo merezca. Al resto, ¡que paséis un grandísimo domingo!

Canción del domingo: me gusta tu actitud (Señor Mostaza) Segunda edición
Etiquetado en:                                

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *