¿Hambriento? Toma anuncios

En el mismo momento en que escribo en este blog, Antena 3 está proyectando la película X-men II. Bueno, en realidad están pasando anuncios.

En los cursos de publicidad a los que he asistido, entre ellos uno muy interesante de marketing en el IESE hace unos años, siempre se hace hincapié en que una buena campaña de publicidad es aquélla que consigue que el consumidor recuerde no sólo el anuncio, sino también el objeto anunciado y la marca anunciante.

No basta con impactar: es necesario identificar también el producto. Hasta aquí nada nuevo y todo bastante lógico, ¿verdad?.

Entonces, ¿por qué demonios no me acuerdo del coche anunciado en el spot que pasaban cuando he empezado a escribir este blog?.

Se me ocurre una pregunta aún más interesante: ¿Por qué cuando llegan los anuncios cambiamos de canal -el tan temido zapping- y, sin embargo, los festivales de publicidad y los programas especiales de spots tienen un éxito inusitado?.

Una explicación sencilla sería que en los festivales y programas especiales se proyectan los spots más impactantes y originales y que por ese motivo llaman nuestra atención por encima de la media de los anuncios de detergentes venidos del futuro y supermercados con precios diminutos que habitualmente pueblan nuestra programación.

Aún recuerdo un anuncio que vi hace un porrón de años en Inglaterra y que me causó un gran impacto: cup noodles. Era una animación en la que aparecía un dinosaurio perseguido por un grupo de pequeños trogloditas que intentaba darle caza. Al llegar al borde de un precipicio, el dinosaurio saltaba y los trogloditas caían al vacío. En ese momento, aparecía un cartel y una voz en off decía «Hungry? cup noodles«.

Explicado así, el anuncio tiene bastante poca gracia. Quizá me gustó especialmente porque tuve que sobrevivir a base de cup noodles durante más de un mes (no soportaba la comida inglesa) pero el hecho es que se ha convertido en un clásico de los anuncios de televisión e, incluso, llegó a ganar el Grand Prix en el festival de Cannes de 1993.

Hoy en día el marketing viral ha recogido esa tendencia de crear spots rabiosamente originales, que circulan rápidamente por listas de correo y grupos de internet. Seguramente casi todos habéis visto u oído el omnipresente «amo a Laura«. Mucha gente ha enviado mensajes de apoyo para esta campaña, pensando que era cierta, sin preocuparse de entrar en los cientos de foros que comentan el anuncio.

Es posible que el futuro de la publicidad pase por estos medios interactivos y que, a partir de ahora, se nos exija una atención especial para evitar confusiones como la sufrida por millones de oyentes que escucharon aterrorizados cómo Orson Wells narraba a través de la radio la invasión de la tierra por seres extraterrestres, el día antes de Halloween de 1938; y todo, como medio de promoción de su obra «War of the Worlds».

Qué vergüenza, espero no caer nunca en una trampa así.

PD: El coche del anuncio era un peugeot 207. Y es que las mariquitas de colores saltarinas no son demasiado inspiradoras…

Un comentario sobre “¿Hambriento? Toma anuncios

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  1. En esta sociedad de consumo, cada dia mas agobiante por los medios, compramos lo que nos impacta, no sabemos si es mejor o peor, pero debe ser bueno, lo anuncian en la teleEs impresionante lo que mueve el mundo del marketing, la publicidad es posiblemente un factor determinante a la hora de adquirir un productoMe gustaria conocer el apartado de gasto de publicidad…etc de Coca-Cola dentro de sus costes, lo que representa, lo de menos es el coste de eso que bebemos, eso de color oscuro que va dentro del envase de Coca-Cola, porque la Pepsi ya no es igual……A veces, pedimos un «cubata» y le recalcamos, que sea Coca-Cola, por favor….. la ginebra nos imposta tres cominos, aunque sea de garrafón, pero eso si, la Coca-Cola que la abran delante de nosotros…., es que lo distingo inmediatamente………..pero que tontos somos!!!!!

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