
Último domingo del quinto mes del sexto año de la tercera década del siglo XXI. 25 de mayo de 2025. Estoy en un tren viajando desde Valladolid hacia Valencia con una sonrisa en la cara. Ojalá todos los domingos fueran así.
Ayer celebramos en las bodegas Menade nuestro primer Descorchifest de la nueva era; el anterior connato coincidió con nuestro primer aniversario de vida, en 2023, cuando Descorchify éramos tres colegas enviando apenas unos pocos cientos de botellas de vino al mes.
Para el primer Descorchifest clandestino cerramos un garito de Chamberí en el que invitamos a unos cuantos amigos a comer palomitas y beber (mucho) vino. Lo más sofisticado que hicimos fue hinchar un montón de globos serigrafiados con una máquina. Lo pasamos muy bien y pensamos que no podíamos llegar más alto. Ja.
Este mes saldrán más de 8.000 botellas de nuestra base secreta -en la que, como todo el mundo sabe, tenemos una infinity pool llena de vino- y esto, en realidad, no ha hecho más que empezar.
El Descorchifest 2025 ha sido un fiestón espectacular en el que hemos presentado nuestros dos primeros vinos propios (el T4U n1 y el T4U n2), Richard casi nos ahoga en sus ancestrales y acabé lanzando al aire a Pascual y su pelazo mientras cantábamos el Cadillac Solitario, con una banda que trajimos desde Santander.
En el autobús de vuelta a Valladolid todavía no nos creíamos lo que acababa de pasar. Cómo Descorchify ha pasado de ser casi un hobby divertido a una empresa a la que miles de personas veneran porque les proporciona grandes momentos de ilusión y felicidad.
Entre la gente que participó en nuestro Descorchifest, llegada literalmente de todas partes, hubo muchos que nos explicaron lo que significaba para ellos recibir todos los meses sus cajas, cómo lo disfrutaban y lo compartían con la gente a la que querían.
Fue muy bonito. Fue emocionante. Fue especial. Y estamos muy agradecidos por que tanta gente decidiese pasar el día con nosotros. Somos conscientes de vuestro esfuerzo y esperamos haber estado a la altura. Os queremos un huevo.
Al levantarme esta mañana, todavía con las imágenes de la fiesta en la cabeza, me ha sonado en el móvil la canción que bailará Lola en su festival de Jazz Dance la semana que viene y he pensado que es una buena forma recordar todo lo que pasó ayer.
Por eso, la canción del domingo es APT., de Rosé (vocalista principal de Blackpink) y Bruno Mars.
Don’t you want me like I want you, baby?
Don’t you need me like I need you now?
Sleep tomorrow but tonight go crazy
All you gotta do is just meet me at the 아파트
Llevo varias semanas escuchando APT. en bucle para ayudar a Lola a preparar su actuación. La canción no pasará a la posteridad por nada en especial, pero en mi cabeza ya está asociada con algunas cosas y momentos muy bonitos, aunque el tema que la inspiró no fuera nada del otro mundo.
APT. hace referencia a un juego coreano para beber (apateu o 아파트), pero también al apartamento al que se invitan los dos cantantes, no sólo para beber, por cierto.
Por si lo dudabas, Descorchifest es -y seguirá siendo- casi cualquier cosa menos un apateu. Aunque nos guste divertirnos, el vino y los que lo hacen, nos tomamos muy en serio a nuestra gente.
Bebimos mucho vino, sí, pero también pudimos conocer en persona a casi cien clientes que ya son amigos, a un perrete muy simpático llamado Asterix, al equipazo de Richard en Menade, a la banda de rock más cachonda al norte de Despeñaperros y a un montón de gente que nos ha ayudado a organizar una de las mejores fiestas a las que he asistido en mi vida.
Larga vida a Descorchify y a Descorchifest. Ojalá coincidamos en el próximo. Y ¡que viva el vino!
Que tengas un fantástico domingo
PD: como siempre, más adelante tienes mi lista con todas las canciones del domingo, en orden cronológicamente inverso
PD II: si te ha gustado este post., puedes apuntarte a mi lista y te avisaré cuando publique el próximo: http://eepurl.com/h-O2lf. 100% spam-free garantizado 🙂
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