Coherencia 2026

Ayer expliqué aquí cómo he conseguido reconstruir mi plan de vida para los próximos 10 años y te anticipé que mi palabra para 2026 es coherencia.

¡Cómo iba a ser de otra forma!

Cuando algo te cuesta tanto como a mí encontrar una meta por la que valga la pena luchar todos los días, quieres protegerlo a toda costa; de las fuerzas gravitacionales que generan las masas densas de caos y dispersión que orbitan a tu alrededor, de tu propio legado o, incluso, de ti mismo.

Hay tantas definiciones de la palabra coherencia como casos de uso o de situaciones en las que puedes llegar a encajarla, pero para mis planes estoy utilizando una taxonomía muy sencilla:

  • Coherencia interna: que tus planes, tus motivaciones y tus incentivos estén alineados con tus actos. Que hagas lo que has dicho que vas a hacer y no te pierdas por los caminos de la indolencia.
  • Coherencia externa: que un observador externo comprenda esas motivaciones y encuentre armonía en tus decisiones y comportamientos.

Ojo, que aquí no hablo de atenerme a una pauta de comportamiento para satisfacer las expectativas de nadie. Simplemente, quiero ser confiable para los míos y generar confianza en la gente a la que quiero y con la que me relaciono.

Las relaciones son mucho más sanas, más fuertes y más inspiradoras con las personas que cumplen lo que dicen de forma repetida y consistente.

Parece que, a partir de una edad -que yo ya he superado con creces, resulta más difícil ser coherente, porque la coherencia suele interpretarse como una debilidad. Te hace previsible y vulnerable. Da claves a los demás sobre cómo dañarte o perjudicarte.

Pero la coherencia y la vulnerabilidad también te convierten en la fortaleza, que protege una ciudadela tierna y cálida, atestada de tesoros que merece la pena defender.

A mí no me importa ser vulnerable. Quizá, la vulnerabilidad sea uno de mis superpoderes, porque no me da miedo que la gente vea qué es lo que me motiva, me alegra, entristece, asusta o duele.

Ser coherente y, por tanto, ser vulnerable, te da una ventaja frente al resto porque cuando la gente de tu entorno sabe quién y cómo eres, te estás quitando una enorme responsabilidad de encima y estás traspasando una parte de tu carga mental a los demás.

Si hay un tema de conversación que te irrita especialmente, o incluso te resulta insoportable por cualquier motivo, pero nadie es consciente de ello, eres tú quien se ve obligado una y otra vez a reaccionar frente a esa situación. Ser coherente aquí consiste en que tu reacción sea proporcional y justa contigo y con los demás, porque no tienes por qué tolerar algo que te daña, pero los demás no son responsables de tus características, preferencias o limitaciones.

Sin embargo, cuando alguien sabe que un tema te resulta molesto y te lo saca una y otra vez, o es un hijo de puta o quiere joderte. Probablemente, ambas. Aquí no hay dudas. Ser coherente en este caso consiste en enviar a la mierda a quien no te respeta, de la forma más expeditiva que conozcas.

Y así, con todo.

La coherencia es la forma en la que todos protegemos lo que nos importa, y eso está muy bien. Todos nos merecemos vivir en paz, aunque en la calle los mediocres apedreen los muros de nuestra casa.

Pero ojo, ser coherente requiere mucho coraje, toneladas de energía y una dosis de amor propio que -por desgracia- rara vez somos capaces de dispensarnos.

Coherencia significa dejar de lado las cosas que no se ajustan a nuestros planes, esquemas y sistemas de valores.

Coherencia significa abrazar nuevas rutinas, que nos acercan lentamente pero de forma consistente a nuestras metas.

Coherencia significa hablar claro y alto sobre lo que queremos y sobre lo que no queremos. Decir muchas veces te quiero a la gente a la que quieres y expulsar con fuerza y convicción a las personas que te alejan de la paz.

Coherencia significa hacer que algunas cosas pasen y otras dejen de pasar, de forma proactiva, con decisión y sin dudar.

Y, sobre todo, coherencia significa respeto: el que ofrecemos y el que exigimos.

2026 es mi año de la coherencia. ¿Ya has pensado qué vas a hacer tú para ser más coherente contigo mismo y con los demás?

Mañana te hablaré sobre algunas que he hecho en 2025 para ser coherente en 2026.

PD: si te ha gustado este post, puedes apuntarte a mi lista y te avisaré cuando publique el próximo: http://eepurl.com/h-O2lf. 100% spam-free garantizado.

Un comentario sobre “Coherencia 2026

Agrega el tuyo

Deja un comentario

Subir ↑

Descubre más desde El blog de Luis Gosálbez

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo