Siete años, seis casas y tres ciudades después, vuelvo a vivir en Barcelona; la incertidumbre de qué va a pasar en el futuro es lo mejor de estar vivo.
Un poco de energía para 2010
Los deseos de un feliz año no son suficientes: es necesario retomar las riendas de la propia vida y conducirla, con energía y determinación, por el camino que hemos elegido, marcándonos hitos y siguiendo su evolución de forma periódica.