Nostromia – Eficiencia ex Machina

Seguramente a estas alturas has utilizado varias herramientas de Inteligencia Artificial, algunas de forma consciente y otras sin darte cuenta.

Entre 2023 y 2024 llevé a cabo un montón de experimentos con todas las IAs que cayeron en mis manos y el resultado fue poco más que decepcionante.

Las IAs generativas te permiten generar imágenes, vídeos, canciones y textos que se aproximan con bastante precisión a lo que esperas; al principio, tienes la sensación de que estás haciendo magia y de que casi cualquier cosa es posible.

Esto es así porque los modelos de lenguaje mainstream han sido entrenados para responderte, pase lo que pase, y son inferir de identificar con bastante precisión la intención con la que preguntas y las expectativas del resultado que andas buscando.

De repente, todos somos niños preguntones y estamos rodeados de adultos que siempre tienen una respuesta. Pero estas respuestas no siempre son correctas y, con frecuencia, nos sentimos decepcionados por los resultados.

Obviamente, el problema no es de la tecnología, sino de nuestras expectativas. Si una herramienta es capaz de generar una imagen de un sillón con forma de aguacate o un vídeo de Will Smith comiendo spaghetti o de componer un poema con el estilo de Bécquer, ¿cómo no voy a confiar en ella para redactar un burofax, seleccionar a mi próximo empleado, programar mi nueva web o descubrir la enfermedad que hay detrás de la tos que me acompaña desde hace unos días?

Y cuanto más utilizas estas herramientas, más consciente eres de sus limitaciones, sus sesgos y su escasísima fiabilidad en entornos de producción.

A los pocos días, el efecto WOW se disipa y empiezas a sentir que la inteligencia artificial se encuentra en una fase demasiado tierna como para convertirse en una solución real para tus problemas. Si tuvieses un arma y una diana, hoy la IA te permitiría saber por dónde empezar a buscarla, pero en la mayoría de casos no podrías confiar en ella para apuntar y disparar.

Frustrado ante las limitaciones reales de las IAs, empecé a hablar con mi amigo Marcos García, periodista, emprendedor, experto en marketing para SaaS -acababa de vender su agencia- experto en inteligencia y especialista en inteligencia artificial, que aunque no lo parezca, son dos cosas muy distintas.

Llevábamos varios años sin hablar y me sorprendió ver todo lo que era capaz de hacer en este campo, con una precisión y una visión estratégica a la que yo no era capaz ni de acercarme.

Empezamos a quedar a comer para hablar sobre posibles usos reales de las herramientas que íbamos descubriendo. Esas conversaciones se convirtieron en proyectos e ideas de negocio y, a los pocos meses, introdujimos en la ecuación a Pablo Berti, con quien Marcos ya llevaba un tiempo trabajando.

Pablo tenía su propio equipo de desarrollo de proyectos y soluciones basadas en IA en Argentina y es una de las pocas personas que conozco que reúnen capacidad técnica, visión de negocio, rapidez y precisión en la ejecución y capacidad de coordinación de equipos. Y, además, es un tipo muy majo con el que siempre tienes ganas de hablar, algo realmente extraño en este entorno.

No sé cómo pero menos de un mes después de nuestra primera reunión, habíamos constituido Nostromia.ai, nuestro laboratorio de desarrollo de proyectos de IA, con una premisa clara en la cabeza:

EFICIENCIA EX MACHINA

Al principio, las posibilidades eran inabarcables, así que hicimos un poco de todo: desarrollamos nuestros propios productos, hicimos consultoría y desarrollo a medida, integramos e implantamos IAs de terceros y nos atrevimos con casi cualquier cosa que os podáis imaginar.

En otros casos, nos convertimos en el departamento externo de innovación y eficiencia y dimos soporte a los CIOs de grandes empresas, que no tenían recursos internos para poner en marcha proyectos de IA con solvencia.

Tras todos estos experimentos, nos hemos dado cuenta de que somos capaces de conseguir los mejores resultados cuando nos metemos de cabeza en el ciclo de vida completo de la innovación:

  • Analizamos las ineficiencias de las organizaciones
  • Proponemos soluciones basadas en IA para resolverlas
  • Montamos un par de pruebas de concepto (POCs) o pilotos para los retos más accesibles o inmediatos
  • Cuando hemos demostrado que sabemos hacerlo, desplegamos todas las soluciones que el cliente necesita para optimizar su funcionamiento, una tras otra, las ponemos en producción y formamos a su equipo

Para mí, Nostromia es un sueño hecho realidad. Me permite trabajar con gente a la que admiro, utilizar herramientas y tecnologías al alcance de muy pocos todavía y mantenerme al día sobre una industria que cambia a cada hora.

Nunca había estado tan cerca de un fenómeno en el que resulte tan evidente que si no estás dentro, estás fuera. Y todavía estamos al principio. De repente, me paso el día hablando sobre sesgos -Marcos está haciendo un doctorado sobre esto y es apasionante-, RAGs, MCPs, guardarraíles, cosenos y otros conceptos relacionados que hace apenas un par de años me hubiesen sonado a brujería.

Marcos y Pablo: gracias por dejarme formar parte de esto. El primer año ha sido divertido, el segundo va a ser grandioso.

Mañana te hablaré sobre Checkia.ai, la segunda empresa que creé en 2025 en el marco de la IA.

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