Cada vez me cuesta más escribir posts en mi blog. Al principio pensé que era por el exceso de trabajo; después valoré la posibilidad de que me estuviese volviendo un vago redomado y, al final, me di cuenta de que la cuesta arriba se estaba extendiendo a muchos otros bloggers.

¿Qué nos pasa doctor?

El diagnóstico diferencial para un buen número de bloggers que sufren de esta patología exige unas cuantas indagaciones:

Mmmm, ¿dices que también usas Twitter? ¿Cuántos followers tienes? Y ¿cuántos tweets lanzas al día? ¿En serio?

¿Me has dicho que también usas facebook? ¿Y Linkedin? ¿Y Xing? ¿Qué es eso de ASW?

¿Y además generas contenidos para tu web y colaboras en las campañas?

No me digas más, tú lo que tienes es una inflamación de copy, vamos, una copytis aguda.

Cuando uno se acostumbra a transmitir una idea en 140 caracteres, es difícil volver a escribir posts de más de 120 palabras. Muchas veces no es necesario escribir tanto, yo muchas veces utilizo el concepto de «fast post» para publicar ideas breves, aunque cada vez más redirijo este tipo de diarreas mentales hacia twitter, y así me obligo a ser más breve aún -si cabe-.

El trasvase de un blog a twitter no es una cuestión de tiempo ni de pereza ni de practicidad; simplemente, creo que cada medio tiene su sentido y su finalidad.

Un blog es una herramienta fantástica para transmitir pensamientos, experiencias, conocimientos e ideas complejas. Los blogs también se han comido muchos libros, pero éste es un tema que trataremos en otro momento. Además, un blog es una herramienta incomparable de posicionamiento web ya que permite generar contenidos segmentados y asociarlos a nuestras keywords o a los conceptos que nos interesa destacar o posicionar. Nada nuevo bajo el sol, pero los blogs se han ganado estos méritos a pulso y es bueno reconocérselo.

Por su parte, twitter es una herramienta incomparable para compartir información. Es rápido, es corto, es sencillo y preciso como un bisturí. Además, te permite saber no sólo cuánta gente ha accedido a tu información, sino también exactamente quién ha decidido seguirte (followers). Al ser un entorno propietario y controlado -algo que es conveniente no olvidar- la información sobre el uso y la difusión de un tweet, una imagen o un enlace es mucho más real y práctica, y la limitación de caracteres te obliga a ir directamente al grano.

Muchos de los bloggers que conozco me han comentado que han abandonado definitivamente sus agregadores de feeds, porque obtienen información mucho más valiosa y actualizada a través de twitter. Cuando surgen noticias interesantes, rápidamente se retwittean o comentan. Incluso puede que aparezcan como #trendtopics, uno de los mayores generadores de ruido en la actualidad.

¿Twitter mata a los blogs?. En realidad, les obliga a ser más puros, a centrarse en las parcelas de la información y la comunicación que le son propias. Por ese motivo yo no creo que los blogs estén muertos, como dicen algunos, sino que están más vivos y tienen más sentido que nunca, sólo que el entorno y el mercado van a provocar que muchos desaparezcan, en especial los que no tengan un objetivo, una temática o una motivación clara y específica.

Éstos es sólo algunos de los motivos por los que la gente reduce la frecuencia de publicación en su blog en favor de Twitter. ¿Cuál es el tuyo?

Twitter mata los blogs
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