logo demini nuevoCreo que ha llegado el momento de anunciar públicamente a qué me estoy dedicando desde el mes de noviembre, principalmente porque a estas alturas estoy casi seguro de que si me conoces personalmente ya lo sabes, y unos cuantos posts que he leído últimamente ya hablan de ello con normalidad.

Estoy con Demini. Y no es una forma de hablar.

En el mes de julio, Juan Pablo Giménez -CEO de la compañía-, a quién había conocido apenas un mes antes en mi viaje a Liverpool, me propuso hacer algo juntos ante la rocambolesca situación que se estaba produciendo en e-contratos.

En ese momento yo andaba buscando una salida digna para mi empresa y organizando mi boda, así que no pude valorar en su medida el ofrecimiento y simplemente quedamos en hablar a la vuelta de las vacaciones. Llegó el mes de septiembre, conocí también a Adrián y ahí empezamos a hablar de cosas concretas, no demasiado, pero sí lo suficiente para que se me encendiese la bombilla y viese la oportunidad de desarrollar un proyecto de recorrido, apasionante y arriesgado, pero apoyado por una organización consolidada.

Durante un tiempo estuve tanteando otras opciones que surgieron y que también me resultaban atractivas, hasta que acabé llegando a la conclusión de que no podía dejar pasar esta oportunidad. Y aquí estoy ahora, con varios grandes retos por delante, muchísimo camino que recorrer en todos los sentidos y direcciones y todas las ganas del mundo de volver a empezar.

¿Qué es demini? La respuesta rápida es «negocios online». Cuando me dejan suelo explicar que ofrecemos soluciones para ayudarte a vender más y mejor a través de internet. Y si bajamos a la arena, nos encontramos con un ecosistema de soluciones que van desde la autoedición de páginas web hasta el marketing online, pasando por cosas como el control de flotas o la creación de la aplicación ganadora del pasado facebook developer garage (meet your friends). Y lo más cojonudo de todo es que todo esto cuadra y tiene sentido como negocio, al menos cuando adquieres una visión estratégica y de conjunto.

Demini es una empresa en evolución, que está haciendo cosas muy interesantes en Internet y desde hace unos meses está acometiendo importantísimas inversiones para poder crecer y mejorar internamente, entendiendo que para poder dar el salto antes hay que haber hecho los deberes. En esto estamos bastante en sintonía y espero poder contaros pronto algunas de las cosas que estamos planificando y haciendo.

Por encima de cualquier otra consideración, lo que más me gusta de Demini es el equipo. Aquí hay pesos pesados, cinturones negros de internet, que saben gestionar sus departamentos, hacer que los negocios online funcionen desde el primer día y, sobre todo, que disfrutan con su trabajo. Y eso al final, se nota.

En cuanto a mí, durante los próximos meses me voy a responsabilizar de algo que hemos llamado «soluciones para pymes» y que no es otra cosa que la detección y generación de oportunidades dentro de un segmento enorme que hasta ahora se ha escapado de nuestro target. Tenemos la tecnología para hacer lo que hacen todos y un poco más, y las ganas de hacer cosas nuevas que provoquen unas cuantas olas en las quietas aguas del estanque. Pero aún falta un poco para esto.

Mientras tanto, sigo colaborando con algunos de los proyectos en los que estaba involucrado antes del verano, aunque mi soft landing en Demini empieza a ganar velocidad y cada vez tengo menos tiempo para otras cosas.

– ¿y qué pinta e-contratos en todo esto? os preguntaréis…

Ésa es otra batalla, de la que muy pronto os contaré el desenlace…

Demini
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