Segundo domingo del cuarto mes del cuarto año de la segunda década del siglo XXI. Catorce de mayo de 2013, día de la República y, lo que es -mucho- más importante, trigesimoprimer cumpleaños de mi Santa. Ya estáis tardando en felicitarle.

Hoy se cumplen casi dos años de mi última canción del domingo, lo que constituye una excusa tan buena como cualquier otra para volver por aquí y dejar caer una reflexión poco profunda y menos elaborada, como quien deja los calcetines sudados en el cesto de la ropa sucia después de correr.

De eso es, precisamente, de lo que quería hablar hoy, de correr y de otras cosas que se han puesto de moda por desgracia para ellas mismas. Desde hace ya unos años a la gente le ha dado por salir a la calle y contarnos cuántos millones de calorías ha quemado, cuantos kilómetros ha recorrido o si ha mejorado su marca personal en tres nanosegundos. En realidad me parece cojonudo porque permite que mucha gente saque la mala leche que antes le corroía las entrañas y que ahora simplemente le empuja a competir consigo mismo o con otros cuarentones calvos y sudorosos que lo más parecido a correr que habían hecho en su vida hasta ese momento era dar golpecitos en la jaula de su hamster para que despertase y se pusiera a machacar la rueda.

Cuando algo deja de ser hipster y se convierte en masivo, es momento de dejarlo porque corres el riesgo de quedar como un auténtico imbécil enredado entre las redes de los vendedores de humo y encantadores de serpientes que llevan años aprendiendo a exprimir a los newcomers de mercados viejunos y saturados. Correr es tan poco trendy que ya apenas da para un twit de #postureo. En efecto amigos, correr ya no es cool, estar enganchado como un zombie al móvil no es cool, estar en facebook o en linkedin no es cool (¿alguna vez lo fue?), ni siquiera emprender mola ya.

Hace dos años ya que comenté por aquí que los emprendedores estábamos en el fango porque no hay nada peor que alguien convierta tu trabajo o tu afición en algo de moda o, incluso, que presuntamente tiene un interés público. Por aquel entonces, crear un negocio parecía algo cool ; ahora incluso hay reality shows de Telecinco sobre emprendedores.

En realidad, todo este rollito de los emprendedores empieza a oler a rancio hace algún tiempo. Hay muchos motivos para tomar la decisión de crear un negocio propio, pero ya hay demasiados libros, películas, másters, webs de referencia, incubadoras y gurupollas interesados en conseguir un trozo del pastel para pensar que estamos ante un fenómeno nuevo, emergente o inocente. Nunca ha habido nada inocente en crear un negocio, pero ahora además vemos codazos porque no hay tanto espacio para tanto tonto que piensa que esto de ser emprendedor es el nuevo powerbalance.

Para la vuelta a los ruedos de la canción del domingo y pensando en todos esos tontos que van a perder los mejores años de su vida intentando hacer algo que nunca entenderán, he elegido de nuevo un tema de Sr. Mostaza: Sin talento.

“No sé si tu madre lo sabe,

pero no es verdad que tengas talento, que seas especial

ok, ya lo sé, alguna que otra vez…

Todo lo que puedas contarme está dicho ya

por qué aparentar que no eres tan vulgar?

Súper vulgar, súper superficial”

Sr. Mostaza es el grupo que más he citado en esta sección desde que empezó hace cinco años (la sección, no el grupo), así que no voy a arrancarme a explicar otra vez cuánto molan y por qué merecen un hueco en tu colección de discos, si eres de los que tienen esas cosas. Yo hoy le he regalado un giradiscos y un par de vinilos de los Beatles a mi santa por su cumpleaños y me atrevo a meterme con las modas caducas. Así están las cosas, chavales.

Si ya les conocías, vale la pena que vuelvas a escucharles de vez en cuando para recordar por qué te impactaron la primera vez que les escuchaste. Si no, elige la pastilla azul, sígueles la pista en youtube, en su sitio web o en el blog de Luis Prado (Mostazadas) y sabrás lo que se siente al cruzar al otro lado del espejo. De nada.

¡Feliz domingo a todos!

 

Otras canciones del domingo:

Rollerblades (Eliza Doolittle)

Breakthru (Queen)

The Best is yet to come (Tony Benett – Diana Krall)

Me gusta tu actitud (Sr. Mostaza)

Canción del domingo: Sin talento (Señor Mostaza)
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