
Estoy un poco obsesionado con los ángulos ciegos, es decir, las cosas que no vemos, pero están ahí, delante de nosotros, ajenas a nuestros sentidos mientras sus efectos se despliegan sobre nuestras vidas como tentáculos invisibles.
Ojo, que hoy no voy a escribir sobre vivir de espaldas o sobre la ignorancia racional, si te interesa este tema, ya lo traté hace unos días en este otro post.
Lo que me inquieta y sobre lo que que va este post no es lo que decido no ver o procesar, sino cómo el límite de nuestro conocimiento, nuestra experiencia y nuestra percepción nos sitúa en una situación de riesgo extremo durante la mayor parte de nuestras vidas.
¿Alguna vez te has enterado de que alguien ha tenido un accidente o ha recibido una sanción y, al instante, piensas «ostras, no tenía ni idea de que esto podía suceder»? O, quizá, al pasar el tiempo y adquirir experiencia en una materia, te has planteado cómo habías podido enfrentarte a tus retos en el pasado con tan poca información.
Muchas veces las cosas salen bien por puro azar, porque no sabías que podían haber ido terriblemente mal.
Estamos rodeados de ejemplos de cosas que salen mal por desconocimiento:
- los padres de un amigo fallecieron en un accidente de circulación en Irán porque les divertía conducir de noche por las montañas de los alrededores de Karaj deslumbrando al resto de vehículos con las luces de carretera. Era evidente que eso acabaría mal, pero para ellos era una diversión inocente de fin de semana.
- Cada año, miles de niños sufren lesiones o, incluso, fallecen tras introducir los dedos en enchufes. En su cabecita tenía todo el sentido meter ahí los dedos porque esos orificios parecen diseñados, por accesibilidad y tamaño, para ellos. Pero no.
- Un cliente irlandés recibió una sanción de 80.000€ del Ministerio dello Sviluppo Económico italiano, tras convocar un concurso online sin comunicarlo previamente (la comunicación era gratuita, pero obligatoria)
- En España, 400 personas son ingresadas al año por intoxicación provocada por la ingestión de setas equivocadas. La probabilidad de supervivencia tras comer Amanita Phalloides, sin tener en cuenta las secuelas, ronda el 50%.
- De las 2,5 millones de picaduras de serpientes venenosas que se producen cada año, provocando 125.000 muertes, la mayoría están provocadas por pisotones o encuentros fortuitos, es decir, que el atacado no sabía que la serpiente estaba ahí, ni tenía intención de hacerle daño -ni ella de hacérselo a él-.
- La consellera de interior del gobierno valenciano desconocía la existencia del sistema masivo de alerta en los teléfonos móviles, diseñado para proteger a la población en caso de emergencia. Y han muerto más de 220 personas hasta ahora.
Este sesgo cognitivo suele ser conocido como ignoracia inconsciente y es mucho más frecuente y peligroso de lo que imaginas.
En 1995, un tipo intentó robar dos bancos en Pittsburgh sin ningún tipo de máscara o protección. Simplemente se embadurnó la cara con zumo de limón, porque en su cabeza ésa era la base de la tinta invisible. La sorpresa de la policía al detenerle fue equivalente a la que él tuvo por haber sido identificado. Pensaba que había pergeñado un plan sin fisuras.
La evidente falta de talento de este tipo llevó a David Dunning y Justin Kruger a profundizar en los efectos provocados por el desconocimiento de la realidad en personas que se consideran altamente capacitadas, sin serlo. Gracias a este estudio, hoy conocemos el efecto Dunning-Kruger, que viene a ser el reverso de la moneda del síndrome del impostor: las personas con habilidades limitadas tienden a sobrevalorar su competencia, mientras que los expertos y los individuos más capacitados suelen reducir sus expectativas de éxito.
Este efecto explica tanto por qué los imbéciles gobiernan el mundo -porque la ignorancia genera confianza- como por qué suelen acabar regulinchi, pero no soluciona el problema de base: seguimos sin ser capaces de identificar riesgos graves y evidentes que están delante de nuestras narices.
Animado por este pavor incipiente a lo desconocido, hace un par de meses diseñé un producto en Metricson al que llamamos informe de riesgos críticos y que tiene como objetivo ayudar a las empresas a detectar cuáles son esas situaciones que pueden acabar con su negocio mientras están mirando hacia otro lado. Si te interesa, aquí tienes más información: la evolución de las due diligence.
Pero claro, no siempre tienes a un grupo de gente alrededor dispuesta a analizar tus mierdas y ayudarte a detectar tus puntos ciegos, ni estás abierto a críticas sobre tu forma de ver el mundo, así que tienes que aprender a vivir sabiendo que hay cosas que no sabes.
Se trata de una situación habitual en la resolución de problemas complejos, donde la solución no es evidente o puede estar cubierta por varias capas de sesgos y de datos y relaciones encubiertas.
El propio concepto de solución puede llevarnos a confusión o a generar expectativas irreales, ya que incorpora un componente subjetivo basado en nuestras expectativas sobre el resultado, incluso antes de haber sido capaces de analizar la situación. Lo que para uno es una solución, puede ser un problema para otro, sólo porque tenía expectativas distintas. Las expectativas matan, las expectativas decepcionan, las expectativas son la gasolina para la acción más costosa e inflamable que existe.
Además, no existe una solución para cada problema, sino una probabilidad de resultado para cada potencial desenlace, que podemos incrementar o reducir, en parte, con nuestra acción y que suele depender de un conjunto tan elevado de factores exógenos, que atribuirnos un éxito supone un ejercicio extremo de soberbia.
Simplificando mucho la teoría del aprendizaje social, existe un rasgo de la personalidad que distorsiona nuestra percepción del mundo desde esta misma perspectiva: el locus de control interno nos lleva a pensar que nuestro entorno está condicionado por nuestra acción y el externo nos hace percibirlo como un conjunto de situaciones ajenas a nuestro comportamiento, condicionadas por el azar o la acción de otras personas.
Seguro que conoces a personas de los dos tipos. Yo tengo un amigo que una vez lanzó un vaso de tubo desde el piso de arriba de una discoteca y, cuando apareció un tipo sangrando y gritando, le acompañó a buscar al culpable porque no era capaz de encontrar el nexo causal entre su acción y el resultado. O quizá fue por el contenido pretérito de ese vaso de tubo, que agudizó su distorsión cognitiva. Todo suma.
Para algunas personas, todo lo que pasa a su alrededor es culpa de los demás. Para otras, su sentido de la responsabilidad apenas les deja respirar. Y probablemente ambas sufran de la misma ignorancia inconsciente, porque no se trata de mirar más fuerte, sino de mirar de otra forma.
Os comparto algunos trucos que a mí me funcionan a la hora de tomar decisiones :
- Aceptación: lo primero que hay que hacer para enfrentarte a un problema es aceptar su existencia y definir su contorno. Entender cómo nos afecta y si realmente podemos hacer algo para modificar o evitar esos efectos. Muchas veces, lo que interpretamos como un problema simplemente es una condición o una circunstancia, temporal o permanente, sobre la que no tenemos capacidad de intervención directa. La plegaria de la serenidad y todo eso.
- Humildad: ya sabemos que hay cosas que no sabemos. Aceptar que nuestra capacidad es limitada y que todas nuestras decisiones están basadas en datos insuficientes y, con mucha probabilidad, incorrectos, puede ayudarte a eliminar parte de la presión. Afrontar la vida con humildad es una forma tan útil como poco valorada de reducir nuestra frustación y ansiedad.
- No es personal: la mayoría de las cosas malas -y también de las cosas buenas- que nos pasan en la vida no tienen que ver con nosotros, simplemente pasábamos por allí. Y si no es así, es probable que lo mejor que puedas hacer es no entrar al trapo. Algunas personas necesitan desesperadamente llamar la atención. No se la des y se irán a buscará a otro lugar.
- Coste marginal: no toda acción o todo objetivo merece todos los esfuerzos. Como sucede con la ignorancia racional, que nos lleva a desestimar la información extra que no resulta útil para la toma de decisiones, muchas veces incrementar la dedicación o el esfuerzo que empleamos en una tarea no modifica el resultado final y acaba siendo tan solo una pérdida de energía, un delta inútil. Ésta es otra de mis obsesiones.
- Elegir tus batallas: si no vives encerrado en una cueva, tu vida va a estar llena de retos, lo que no significa que tengas que asumirlos todos. Aprender a decir no es una maravillosa liberación.
En el ensayo la conciencia explicada por un sapiens a un neandertal, de Millás-Arsuaga, hay un maravilloso debate acerca del concepto «caja negra» aplicado al cerebro, que se define como un procesador conectado al mundo exterior a través de una serie limitada de sentidos, a los que escapa un número infinito de realidades, como la radiación, determinadas frecuencias de luz o sonido y muchos otros fenómenos que nos son desconocidos,, haciendo que nuestra experiencia sea, necesariamente, subjetiva e incompleta.
No te culpes por no saberlo todo ni por tomar decisiones basadas en información incompleta o sesgada; el sesgo forma parte de nuestra condición humana y el error es consecuencia inevitable de la falta de información, por lo que, incluso explotando al máximo tu conocimiento, tu experiencia, tu instinto -que no es sino conocimiento aplicado- y tu buena fe -que es un mecanismo de supervivencia y, por tanto, también es egoista- te vas a equivocar.
Cicerón escribió en una de sus filípicas que errar es humano pero sólo el ignorante persevera en el error (Cuiusvis hominis est errare: nullius nisi insipientis, perseverare in errore). Frente a esto, mi buen amigo Juan Domínguez sostiene que es imposible aprender de los errores, porque las circunstancias en las que tienen lugar no suelen reproducirse de forma idéntica y, ya puestos a aprender, es mejor hacerlo de los aciertos, porque es más satisfactorio. Juan mola, sé como Juan.
No sabes lo que no sabes, pero tengo una buena noticia para ti: puedes vivir sin saberlo todo y ser feliz.
Sólo tienes que saberlo.
PD: si te ha gustado este post, puedes apuntarte a mi lista y te avisaré cuando publique el próximo: http://eepurl.com/h-O2lf. 100% spam-free garantizado.