Derecho, internet et alt

El blog de Luis Gosalbez


Archive for Julio, 2009


¿Qué es el dinero inteligente? 5

Posted on Julio 27, 2009 by luisgosalbez

Si alguna vez has participado en una ronda de inversión seguramente habrás escuchado la expresión “dinero inteligente o “capital inteligente“.

Habitualmente este término viene a definir un perfil de inversor que no sólo aporta capital o financiación, bajo cualquiera de sus formas, sino que también se compromete con el proyecto, aportando su experiencia en el sector, sus contactos, su cartera de clientes, su capacidad de gestión y su esfuerzo para que salga adelante. Podríamos enunciarlo en una fórmula como una aportación de capital+valor.

Si has seguido esta definición, posiblemente pienses que sólo un business angel aporta dinero inteligente; de hecho, el concepto de business angel define, precisamente, a profesionales que han tenido éxito en un determinado sector y que aportan su propio capital y su experiencia para impulsar un negocio en el que, a priorio, pueden aportar mucho más que un inversor “corriente”.

Cuidadín. No es oro todo lo que reluce.

El dinero inteligente es escaso, y en buena medida depende de las condiciones que tú negocies en el momento de dar entrada a un inversor. Si no le obligas a dedicar esfuerzo, tiempo y recursos a tu negocio, aunque el retorno de su inversión dependa de ello, es posible que acabe primando otros proyectos más rentables o que le permitan recuperar su inversión a más corto plazo. Si, además, te cobra una cuota periódica por sus “servicios”, sin definirlos con detalle, puedes haber tomado la peor decisión para tu empresa, porque posiblemente un business angel haya entrado a una valoración más baja que cualquier otro inversor, alegando que conoce mejor el negocio y que sabe que tu proyecto no vale lo que tú o cualquier otro dice.

Muchos business angels aportarán valor a tu proyecto, más que cualquier otro inversor. Pero si no adoptas las medidas oportunas, este valor puede diluirse o dejar de fluir muy rápidamente. Si buscas valor, además de capital, asegúrate que el angel lo va a aportar, y oblígale por contrato a que lo haga, con condiciones, objetivos e hitos que repercutan en la valoración de su participación y su posibilidad de aumentarla, o tu potestad de recuperarla en condiciones favorables. Eso si se deja, claro.

En una de las rondas de e-contratos, varios business angels trataron de conseguir pequeñas participaciones a cambio de participar en el consejo o de organizarnos reuniones con posibles clientes o inversores. Mucho cuidado. Partíamos de una valoración alta, obtenida en primera ronda con un inversor profesional, por lo que una maniobra de este estilo, además de resultar muy difícil de cuantificar en una ronda avanzada, podría haber dinamitado la paz social que entonces teníamos. Nosotros no lo aceptamos, pero sé de mucha gente que sí lo hizo y acabó arrepintiéndose.

El capital inteligente suelo serlo en la medida en que el inversor quiera, y el emprendedor sea capaz de extraerlo.

Ahora bien, si sólo buscas capital, hay otras alternativas, más baratas; de ellas hablaremos próximamente.

Canción del verano: Summercat (Billie the vision and the dancers) 1

Posted on Julio 26, 2009 by luisgosalbez

Acabo de llegar de ver la última peli de Harry Potter en el cine en compañía de Gemmurrín. Bien. Me gusta Harry Potter, los libros y las pelis. Así, a lo bruto. Fin de esta historia.

Al llegar a casa me he puesto cómodo y en este momento estoy escribiendo desde la terraza, a la luz de unas velas casi agotadas y, por supuesto, de la pantalla de mi portátil. Por fin he conseguido que el jazmín florezca y ese olor dulce e intenso embriaga hasta a Tarzán, mi gato, que mira sorprendido mi cara iluminada por una luz blanquecina, como preguntándome qué estoy haciendo. Maldito, ¿es que ya no te recuerdas cómo va lo del ratón? ;)

Gemmurrín está en la cocina preparando unos sandwiches de vaca y unos cubatas que le salen estupendos.

Sin duda es verano, un verano maravilloso, intenso y lleno de grandes momentos, como a mí me gustan.

Hablando de veranos  maravillosos, me ha venido a la cabeza una canción que no dejo de escuchar últimamente gracias al ya mítico anuncio de Estrella Damm que está consiguiendo que en plena crisis Formentera haya colgado de nuevo el cartel de “vendido”. En realidad, la canción no es gran cosa, pero el anuncio sí porque consigue tocar algo que todos tenemos dentro, ese resquicio de libertad, las ansias de experimentar sensaciones intensas y las ganas de disfrutar que espero no perder jamás.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=1VRZlSSIrwY]

I kissed you good bye at the airport.
I held you so close to me.
I said ‘So here we are now and I can’t stop from crying Lilly’

Pienso que las canciones son realmente grandes por lo que te hacen sentir, mucho más que por lo que realmente son o pretenden ser. Si eso es así, sin duda, summercat va a ser la canción, no sólo del domingo, sino también del verano, para mucha, muchísima gente.

Así que ya sabes, te dejo al ritmo del estribillo más repetido de los últimos años y te deseo que pases un maravilloso domingo veraniego.

PD: Lapsus calami, al final he acabado escribiendo “canción del verano” en lugar de “canción del domingo”. Maldito subconsciente… Pero sí, ésta es la canción del domingo 26 de agosto de 2009. Y también la del verano de 2009 ;)

Aprende a compartir tus ideas 6

Posted on Julio 23, 2009 by luisgosalbez

La semana pasada comentaba en uno de mis posts que estoy arrancando un nuevo negocio relacionado con internet, del que próximamente daré más detalles.

En estos momentos estoy acabando de hacer números, de definir el modelo de negocio, de planificar la inversión, crear el equipo, vamos, lo que ya sabéis que comporta iniciar desde cero una nueva empresa. Pero, a diferencia de otras veces, en esta ocasión he decidido compartir mis ideas desde el primer momento con amigos de dentro y fuera del sector e, incluso, de un par de escuelas de negocios muy conocidas.

Pasen y vean, están en su casa.

He asistido en muchas ocasiones a situaciones incómodas en las que un emprendedor dice tener una gran idea de negocio que, por miedo, no se atreve a contar a nadie. Yo mismo lo hice cuando creé e-contratos en 2003; durante los primeros seis meses sólo compartí mi idea con mis socios y con la agencia de propiedad industrial con la que intentamos patentar el proceso e, incluso, con ellos fuimos bastante reservados, lo que en parte provocó que al final no consiguiésemos proteger la invención.

Como ya sabéis, una idea no es un negocio. Conozco gente que tiene ideas geniales todos los días y disfruta compartiéndolas con el resto, con el deseo de que alguien las cace y las desarrolle porque ellos no tienen tiempo -ni ganas- para hacerlo. Y también conozco ideas aparentemente absurdas o casi irrelevantes que se han convertido en grandísimos negocios gracias a la visión, el esfuerzo y la ilusión del equipo que las empujaba.

Durante los últimos 7 días he recibido más de 20 feedbacks sobre mi proyecto por parte de algunas de las personas que más respeto dentro del sector y fuera de él, verdaderos expertos que, en su mayoría, llevan más de diez años peleando, analizando, creando y aprendiendo del mercado. He recibido opiniones de todo tipo, positivas, negativas, neutras, alentadoras y desincentivadoras, pero todas y cada una de ellas me han servido para acabar de configurar mi modelo, entender mejor qué puedo, qué quiero y qué debo hacer y aterrizar las ideas que me rondaban en la cabeza.

En tan sólo una semana he conseguido acelerar el proceso de conceptualización y definición de una forma brutal, e incluso he podido empezar a configurar un equipo ganador con el que estoy deseando arrancar de una vez.

Si me hubiese quedado en mi casa dando vueltas y más vueltas a mis ideas, probablemente hubiese sacado algo interesante, pero que estaría a años luz de la madurez y concreción del modelo que ahora mismo tengo entre mis manos gracias a haberlo puesto en un escaparate y pedir a la gente de mi alrededor que opinase sobre él.

Si tienes un proyecto en mente, sácalo de ahí lo antes posible. Compartelo, enséñalo, contrástalo, no tengas miedo a que te digan que es una bazofia, porque si no lo es, habrás aprendido cómo no tienes que presentarlo cuando se lo “vendas” a alguien; y si realmente es una bazofia -reconócelo, es muy probable, sobre todo si crees que no tienes competencia- ¿no crees que es mejor saberlo ahora que darte cuenta dentro de dos años, cuando hayas desperdiciado tu tiempo y tu dinero?

Ojo: compartir no es exhibir. Una cosa es recabar ideas y opiniones sobre tu proyecto para aportale valor, y otra muy distinta lanzarlo a la calle sin madurar para que cualquier hijo de vecino difunda por ahí que estás perdiendo el tiempo. Con algunas personas, sobre todo con determinados clientes e inversores, sólo vas a tener una bala para disparar, así que guárdatela hasta que tengas el pulso firme, el arma engrasada y el ojo entrenado. Pero para llegar ahí, vas a tener que caminar mucho, y hacerlo solo puede hacer que te pierdas antes de alcanzar tu meta.

Seguiremos informando.

Canción del domingo: The best is yet to come (Frank Sinatra) 1

Posted on Julio 19, 2009 by luisgosalbez

Segundo día de la era post tractes, domingo para más señas y un intenso calor que derrite todo cuanto alcanza en Valencia; (casi) todo por hacer y muchas ganas de arrancar.

Muchas veces se dice que los emprendedores necesitamos una parcela de indeterminación futura para ser felices y que lo que nos impulsa es la firme creencia de que lo mejor está por venir. Por este motivo, la canción de este domingo tan significado es “The best is yet to come“, uno de los grandes clásicos de Frank Sinatra que pretende ser toda una declaración de principios.

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The best is yet to come, and won’t that be fine
you think you’ve seen the sun, but you ain’t seen it shine

Si lo mejor está por venir, habrá que ponerse a currar, así que os dejo con Frank y sigo con lo mío.

¡Feliz domingo!

#modo_emprendedor_on 13

Posted on Julio 17, 2009 by luisgosalbez

hormiga iguazú

No hay nada mejor en la vida que saber qué es lo que uno quiere hacer con ella.

En el transcurso de los últimos nueve meses he tomado decisiones muy importantes: me he casado, he liquidado el que pensaba que iba a ser el proyecto de mi vida (e-contratos) y me he incorporado a un nuevo proyecto con Demini: tractes.

Algunas decisiones han sido fáciles y muy satisfactorias, otras han sido dolorosas y también las ha habido neutras. Pero han sido mis decisiones y he aprendido tomándolas. Por suerte hasta ahora he podido controlar mi rumbo y no tengo que arrepentirme de nada de lo que he hecho, ni tengo que rendir cuentas a nadie salvo a mi Santa, que me soporta como razonablemente puede.

Hoy, de nuevo, toca vivir uno de esos momentos especiales: es mi último día en tractes.

Tras nueve meses como Director de soluciones para pymes de Demini y casi siete como Director de Tractes, vuelvo a la carretera para hacer lo que más me gusta: emprender.

Llevo alrededor de una semana dándole vueltas a un nuevo proyecto y he tomado la decisión de apostarlo todo una vez más. No necesito más tiempo para saber que es una idea interesante, pero que requiere de muchísimo análisis, tiempo, esfuerzo y toneladas de cariño. Una idea no hace un negocio, eso lo tengo claro. Por eso hay que apretarse los machos y empujar con fuerza.

Se trata de un proyecto arriesgado, relacionado -cómo no- con internet, con una planificación compleja pero extremadamente interesante. A diferencia de otras ocasiones, he decidido comentar el modelo desde el principio con buenos amigos que conocen muy bien el negocio: al fin y al cabo se trata de sumar apoyos y no cabe duda de que diez ojos ven más que dos. Ya cuento con un buen equipo para tirar del carro y creo que voy a tener que ganar unos kilos para que me quepa en este cuerpo serrano toda la ilusión que estoy generando.

Es el momento y no voy a dejarlo pasar.

Atrás queda un esfuerzo ímprobo en tractes que ha desembocado en el empuje necesario para que el negocio crezca y madure; me hubiese gustado recoger los frutos en persona pero, simplemente, no era mi proyecto por muchos motivos. Mejor así.

Pese a todo, sé que voy a echar de menos a mi equipo de tractes. Quiero darle las gracias a María, Héctor, Ismael, David, Amadeo y Ángel por su esfuerzo y por el cariño que me han demostrado durante todo este tiempo. Os deseo toda la suerte del mundo.

También dejo buenos amigos y grandísimos profesionales en Demini, con los que seguro que pronto tendré ocasión de colaborar de nuevo. Gracias a todos, en especial, a Simón, Adrián, Héctor, Román, Eloy y Joana y sobre todo a Juan Pablo por permitirme formar parte de vuestra gran familia. Disculpad que no os cite a todos porque no acabaría jamás; gracias en cualquier caso.

Nueve meses después es tiempo de volver a jugársela. Vuelvo a la carretera y preparaos porque esta vez es para quedarme.



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