El 17 de mayo de 2006 -esto es, hoy hace diez añazos- publiqué el lamentable primer post de este blog, que es el suyo joven. Ojo a mi cara y a mi pelazo, recién llegados  desde la cúpula de la basílica de San Pedro de Roma.

Por aquel entonces vivía en Alcoy, llevaba poco más de dos años trabajando en mi primera startup, e-contratos, y Tarzán pesaba menos de tres kilos.

Durante los últimos 3.652 días he vivido en siete casas de tres ciudades, he lanzado cuatro empresas, he convencido a Gemmurrín para que se case conmigo y he creado un blog spin-off para explicarlo, he montado los muebles de nueve oficinas y me he paseado por unos 18 países de 4 continentes distintos, entre muchas otras cosas. Visto con perspectiva, he tenido muy poco tiempo para aburrirme y he conseguido casi todo lo que me he propuesto, con mayor o menor fortuna, todo sea dicho. Aquí tenéis una foto rápida de las cosas que hago en la actualidad por si sois como mi abuela y seguís preguntándoos a qué demonios me dedico diez años después.

Este blog ha sido testigo de casi todos los buenos y malos momentos que he vivido por el camino. Hace poco, precisamente cuando descubrí que estaba a punto de cumplir su primera década de vida, pasé unas cuantas horas revisando posts antiguos y me sorprendí al encontrarme a mí mismo opinar cosas algo distintas a las que hoy me pasan por la cabeza. La experiencia te da perspectiva, aumenta tu resiliencia y, sobre todo, en mi caso al menos, sirve como una cura de humildad tan dolorosa como necesaria. Podría resumir esto en dos posts de 2013: gallina y los consejos son una mierda.

Por aquí ha pasado de todo:

Como curiosidad, el post sobre las novias rusas de mentira fue la principal fuente de tráfico de mi blog -los comentarios no tienen desperdicio- hasta que publiqué este post sobre desarrollo de negocio que aún hoy me trae unas cuantas decenas de visitas todos los días. Viva el long tail.

Pero si de algo he hablado durante los primeros tiempos de este blog es de música; si no hubiese sido por las canciones del domingo, este blog habría pasado a mejor vida hace un montón de años. Aquí tenéis un pequeño resumen de lo que ha sido escribir más de ciento veinte posts cancioneros, que han requerido dedicar el equivalente a diez días enteros de mi vida a buscar información sobre artistas y temas de actualidad variopintos.

Cuando lancé este blog en 2006 decidí utilizar el lema “internet, negocios, derecho et alt” porque eran los asuntos sobre los que pensaba escribir. El choque con la realidad -una vez más- me llevó hace un par de años a cambiarlo por “opiniones discutibles y canciones del domingo“, que es el tipo de contenidos que todavía aparecen de vez en cuando por aquí y lo que ha mantenido vivo el blog desde hace años.

Cuando pienso en todo lo que ha pasado durante este tiempo me doy cuenta de que soy una persona muy distinta a la que era entonces, pero todavía me reconozco en muchas de mis manías, mis horribles defectos personales y profesionales, mis opiniones fuertes sobre temas intrascendentes y mi puñetera tendencia a correr y correr y correr sin mirar atrás ni -casi nunca- a los lados.

Si algo echo de menos de aquella época, es la inocencia y la pasión con la que escribía hace diez años, cuando mantener un blog suponía abrir una ventana a tu vida en un momento en el que las redes sociales estaban en pañales, el iPhone no existía y tener una Blackberry con pantalla en color te convertía en el geek más envidiado del planeta.

En esta retrospectiva he comprobado que la mayoría de los sitios, las personas o las cosas que entonces daban sentido a mi pequeño mundo hoy simplemente no existen, han cambiado o han sido sustituidas por otras personas o cosas que dentro diez años probablemente habrán desaparecido o habrán amortiguado su importancia en mi vida.

Poder recordar momentos que ni siquiera retenías en tu cabeza es lo mejor de mantener un blog – una bitácora para los más ancianos del lugar- durante tanto tiempo, pero también puede convertirse en una fuente inagotable de añoranza, si no eres un chalado que sólo piensa en qué hacer a continuación, como este servidor de Vd.

Soy incapaz de imaginar las cosas que habrán cambiado dentro de diez años, pero estoy seguro de que volveré a pensar que me he convertido en una persona distinta  y que tú, sí tú, el que has tenido la paciencia de llegar hasta aquí, no podrás creer que han pasado diez años desde que te metiste este rollazo entre pecho y espalda.

Para celebrarlo, me encantará que te unas a uno de los afterworks que he organizado, en Valencia (18 de mayo de 2016) o en Barcelona (25 de mayo de 2016), en el que quiero reunir a unos cuantos amigos para tomar algo y recordar buenos tiempos. Si quieres más detalles, envíame un e-mail o escríbeme por aquí.

Nos vemos por ahí.

PD: si te gustan las listas eclécticas, aquí tienes todas las canciones del domingo que he encontrado en Spotify

10 años no son nada
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